Como cada víspera de 24 de Marzo los últimos años, estamos junto a los profesores y alumnos del Colegio PIO IX en un encuentro, recordando cómo la tragedia se nos metió entre aquellas aulas.
Analizaremos las consecuencias sociales y económicas del golpe, pero, fundamentalmente, recordaremos a Gustavo Alberto Groba, egresado del colegio, docente de Electrónica General IV y estudiante de 4to. año de Ingeniería electrónica, secuestrado y desaparecido junto a su compañera el 3 de junio de 1977, episodio que había sido silenciado durante treinta años por las sucesivas autoridades del colegio salesiano.
Al respecto, leemos en los archivos de la CONADEP el testimonio de Jorge Allega, otro de los profesores secuestrados junto a alumnos del colegio en los años de plomo, que afortunadamente pudo sobrevivir.
Testimonio de su amigo, Jorge Alberto Allega:
Ampliación del testimonio 4 de Abril de 1998
"Quiero agregar que el día 10 de junio de 1977 me llevan a un cuarto y me dejan solo con Gustavo Groba, fue terrible verlo, estaba apenas vestido con un pantalón corto todo roto, estaba físicamente y moralmente destruido, su cuerpo presentaba los signos de la tortura que había soportado durante varios días, estaba completamente golpeado y con profundas cicatrices.
A Gustavo lo tortura e interrogan COLORES y SOLER, esto lo afirmo, ya que se escuchaba desde la leonera la actividad de los quirófanos. El 14 de Junio en un operativo que realizan Colores, Soler y la correspondiente patota, allanan la casa de mis padres, donde se encontraba Blanca, mis hermanos Luis y Ricardo, mi padre y mi madre, secuestran a mi hermano Luis Allega.
Lo traen al Club Atlético y lo torturan Colores y Soler, yo lo escucho desde la leonera con Luis, aplican el Pentotal, que consistía en aplicarle una dosis de pentotal, para dejarlo en un estado de conciencia alterada y sin defensas. Las sesiones de tortura se van sucedido, agregando nuevos tormentos, como el submarino seco, colgados durante varias horas boca abajo y siempre picana.
En la guardia que corresponde al Turco Julián (Héctor Simón), éste me castiga fuertemente con golpes de cachiporra dejándome totalmente lastimado y con profundos moretones. Quiero dejar constancia del profundo ANTISEMITISMO que todos los represores demostraban permanentemente, con lo cual atormentaban permanentemente a los desaparecidos de dicha ascendencia, en particular era bien notorio el caso del represor HECTOR SIMON alias TURCO o JULIAN. Por ejemplo, recuerdo especialmente un día, de los primeros de mi cautiverio, en que hallándome en la leonera le doy un pedazo de gomaespuma a ROBERTO GRUMBAUM ( hoy desaparecido) , al poco tiempo ingresa el Turco y preguntando quiénes eran judíos, y que se identifiquen cuando ve que tenía un pedazo de espuma se lo saca y lo castiga brutamente porque los judíos no podían tenerlo.
En otra oportunidad secuestran a un viejo que presencia desde un departamento un secuestro, pero lo traen y lo retienen sólo por ser judío, estuvo más de una semana hasta que finalmente lo liberan, el TURCO, cada vez que lo veía lo hacía cantar en idish para aterrorizarlo y degradarlo.
Además de su ANTISEMITISMO, pude comprobar otras acciones de discriminación, por ejemplo, con un grupo de HOMOSEXUALES, al que secuestran por este motivo y los mantienen en cautiverio cerca de 15 días, por el solo hecho de ser homosexuales. Este episodio lo ubico entre el 17 de agosto y el 20 de septiembre de 1977. Quiero hacer constar que estando en el centro clandestino C.A. se apersonó un oficial de alta graduación, que recorrió las distintas celdas del pozo, en particular recuerdo que abrió mi celda y me hizo poner de pie, me preguntó por detalles técnicos de radio liberación.
Años más tarde y gracias a investigaciones que realizo con otros compañeros de cautiverio, reconozco a esta persona: era el GRAL SUAREZ MASON, responsable directo de ese centro."