Continuando con el "y por casa cómo andamos?" --revisión que nos honra y da potencia como nac&pop y que ningún espacio de la derecha conservadora haría jamás, hay que decirlo--, enfrentamos una etapa donde la estrategia de los medios hegemónicos para defender sus risbles privilegios ha cambiado, de la inicial ofensiva de "dueño de la pelota", a la actual menesterosa y defensiva del "gordito que todos dejan afuera del partido".
El video de los hijos de Ernestina Herrera es un punto de inflexión notable.
No debiera entonces actuarse en esta etapa de misericordia y victimización de la misma manera que en la previa, de prepotencia e intimidación monopólica.
Una de las diferencias que se imponen, a nuestro juicio, en la estrategia post video es distinguir, de manera taxativa, el estricto análisis de medios y su funcionamiento de la amplitud y diversidad constitutiva del espacio político que transitamos, sus idas y venidas y alianzas cambiantes y vertiginosas, si es que se quiere mantener vocación de mayorías, vocación que para un peronista es estratégica, central, irreemplazable.
Al respecto, por citar el programa emblema de la torsión y debilitamiento del discurso hegemónico, el análisis de medios realizado por 678 es impecable, y seguramente muestra el talento de Gvirtz y su equipo en ese terreno. Particularmente profundo y aleccionador, didáctico, además.
El problema surge cuando el panel del mencionado programa "da el salto a la política", y en sus monólogos se transforman en lo que son : progresismo puro y duro, soberbio, elitista y, también, bastante autista.
Derrapan sin excepción y terminan muy por debajo del nivel de calidad esperable, tras el impecable análisis específico de la modalidad de funcionamiento de medios.
Esta notable diferencia, este doble estándard de funcionamiento, que pasó desapercibido en la etapa anterior de prepotencia hegemónica, debe resolverse en la nueva, o toda la estructura comunicacional del dispositivo 678 se sacudirá.
El que quiera utilizar este análisis de 678 como metáfora de una reflexión sobre el espacio K ampliado, puede, sin abusar.
En fin, un parecer de este humilde bloguero amigo de Lozano, distribuidor de medicamentos truchos a los enfermos de cáncer, como todo peronista de paladar negro, obvio.