Interesante debate el de ayer sobre si el peronismo ha sido superado. Muchos compañeros me señalan que no debate ahora mismo este tema el PJ, y tampoco parece ser el tema de central interés en territorios y gremios este chiste de conocer la superación o no del justicialismo por el kirchnerismo, esta vez.
Pero este es un blog de entretenimiento y discusión y debatimos estos temas exóticos, sí que entretenidos, para intentar "captar a la clase media", como está de moda, entre otros nobles objetivos que nos proponemos en la blogosfera, cómo que no!
Al respecto, observamos que las opiniones entre los lectores de Ramble están divididas y, en principio, se observa, aun muy incipientemente, que, a medida que baja el tramo etario de los respondentes en la web, se piensa con mayor frecuencia que el peronismo está superado.
La condición etaria se diluye mucho y no obra ya como variable central si el respondente proviene de la cultura no peronista: En este caso la superación del peronismo por el kirchnerismo se hace más nítida, evidente y deseable, más que nada deseable y urgente.
Nosotros mantenemos una posición ecuménica y los bendecimos a todos urbi et orbi: Para este blog el kirchnerinismo es una modalidad histórico concreta del populismo peronista (hay otras), y sus condiciones de aparición y desarrollo no se explican sin el populismo justicialista como fundamento.
Populismo que, como ya lo analizara el Bebe Cooke y para dejar contentos a todos, refrendara diez años después y en más páginas Ernesto Laclau, como toda experiencia populista resulta de final abierto, o "no tiene ideología" que lo ordene ab initio, digamos así.
Hay experiencias populistas (popular-democráticas) y socialmente inclusivas y esta experiencia, organizada en torno al kirchnerismo, es un formato de estas características. Pero también se realizan experiencias populistas articuladas en torno a los intereses de los segmentos dominantes, socialmente excluyentes, como lo mostró en los años '90 el populismo menemista , por ejemplo.
Sin embargo ambas son experiencias populistas, el menemismo y el kirchnerismo, vinculadas al justicialismo, que les dio fundamento y las articuló.
Pretender encorcetar en una y solo una de las formas posibles, la modalidad de discurso y organización populista es tranquilizador, pero, teóricamente inconsistente e históricamente falso.
Varios caminos conducen a sostener que para analizar y comprender, potenciar y finalmente recomenzar una experiencia populista (popular democrática) inclusiva socialmente, no es conveniente transitar el camino de "con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo" sino asumirlas como propias en plenitud y revisarlas para evitar reiterar calamidades.
Observen lo sucedido con otra tradición política ubicada en las antípodas del populismo peronista: El marxismo occidental y sus formaciones partidarias asociadas, las no estalinistas en particular.
Frente a la aparición de las experiencias del socialismo realmente existente, el la difunta Unión Soviética y los países del Este, con su secuela de dictadura y persecución política sistemática, lejos de asumir que las condiciones políticas y teóricas de esas calamidades estaban ya inscriptas al interior del corpus marxista, incluida su revisión leninista, negaban sistemáticamente la condición de "marxista" de aquellas experiencias inquietantes.
"Eso no es marxismo", sentenciaban los viejos esbirros del proletariado, agregándole así una cuota de grotesco teórico a la tragedia política y social que mostraban los países del este europeo, por ejemplo. Cuba la dejamos, para no despertar polémicas adicionales.
Conclusión, cero revisón teórica y creatividad política abolida, con el colapso consecuente de la teoría marxista y la crisis política terminal de los regímenes asociados, como final inexorable.
La mega excepción es el régimen chino , que nunca negó su condición de marxista, y sí que lo es. Se trata de una modalidad específica, de organización política, social y económica marxista que sigue vivita y coleando y, por suerte, bien lejos nuestro. El partido único es su fundamento, claro.
Que no suceda este proceso de negación de la contradicción con el populismo, que aún con todas sus marchas y contramarchas fue el único formato capaz desde mediados del siglo pasado, de transformar el país en un sentido de mayor justicia y equidad en ciertas condiciones históricas y políticas: La mega crisis del año 2002 en el sustrato de la experiencia populista kirchnerista, como lo fue el proceso industrial sustitutivo y el despliegue de las asociaciones gremiales en su formato pre peronista en los años '30, en el caso del peronismo inaugural.
En fin, post muy largo. Para terminar con esta polémica, tan actual, tienen una encuesta nueva que es como se deben dirimir estas cuestiones en la tele política, donde los compañeros y compañeras y amigos y amigas, lectores y lectoras de Ramble, acá somos amplios -vayan si no a comentar a otros blogs, en especial los republicanos que su identidad política "ha sido superada", a ver cómo les va--, podrán votar sobre este gran tema que conmueve al país y en especial al justicialismo: La superación o no del peronismo por el kirchnersimo.
Voten, voten, a ver qué sale y se publica! Será que el significante vacío se ha llenado tanto que ya no cabe más nadie y es necesario su superación, compañero Manuk? Llegó la hora de los dignísmos?