11/18/2006

DEAR MR. PRESIDENT

Se sabe, tras las últimas resoluciones de Canicoba Corral por el caso AMIA, Bush en medio del duelo por la derrota estrepitosa que sufriera en las elecciones pasadas , igual se hizo un tiempito y nos felicitó y como beneficio adicional , carambola celestial, nos sacamos de encima al impresentable D`Elía, causante de tantos males, que no alcanza este blog para enumerarlos. Pues bien, en Ramble festejamos ambos acontecimientos con este video desarrollado en base a una hermosa canción de Pink, mezcla de country y algo de soul, cuya letra completa la tienen acá. Amigos a seguir recuperando la autoestima y sentirse cada día más que orgullosos de lo rápido y bien que salimos de la crisis terminal de 2001, parlantes a full y buen fin de semana!! PD: Ah y sin encima son medio pobretones, a tomar aire y escuchar música mientras los plateístas y abonados llenan canchas !! :P. Qué lindo se está poniendo esto!!

11/17/2006

POR UN FÚTBOL SKIP ULTRA

Profundizando la línea desarrollada por la AFA para erradicar definitivamente la violencia en el fútbol gaucho, este video prueba con ejemplos no sólo de estas pampas sino internacionales, que además de las hinchadas visitantes y los fanáticos locales no asociados ni plateistas, urgentemente debe impedirse el ingreso a las canchas a otro actor central de los desmanes que tanto nos conmueven: Los jugadores de fútbol. Hordas salvajes capaces de hacer empalidecer de envidia a las huestes de la Pata Medina, sin ir más lejos. Afuera con ellos entonces, sólo plateistas locales y abonados y por supuesto las cámaras de TyC en todos los estadios!!. La operación Skip Ultra está en marcha,también por un fuchibol "más blanco, blanquísimo". En fin, desde Ramble les mandamos la prueba a El Don Julio Grondona y sus amiguitos de sala amarilla. Y basta ya de jugadores violentos, esta vez hay que aplicar cirujía mayor, entienden?.

11/16/2006

GRONDONA, D'ELÍA Y OSVALDO LAMBORGHINI

Como se suceden, triunfales, las movidas por una argentinita blanca y radiante, sin Mohamad, Madona, Dizeo, Visitantes, No socios ni Abonados, Délía, etc, desempolvamos un notable manifiesto fundacional pensado originalmente como crítica visceral a la estética apolínea de la izquierda literaria tradicional de los tempranos años setenta , que hoy bien puede leerse en clave reveladora y crítica de la política y estética Skip Ultra que se ha desatado con furia en el ispa. En fin, para el que se lo banque el poema de Osvaldo Lamborghini, acá va completo: EL NIÑO PROLETARIO "Desde que empieza a dar sus primeros pasos en la vida, el niño proletario sufre las consecuencias de pertenecer a la clase explotada. Nace en una pieza que se cae a pedazos, generalmente con una inmensa herencia alcohólica en la sangre. Mientras la autora de sus días lo echa al mundo, asistida por una curandera vieja y reviciosa, el padre, el autor, entre vómitos que apagan los gemidos lícitos de la parturienta, se emborracha con un vino más denso que la mugre de su miseria. Me congratulo por eso de no ser obrero, de no haber nacido en un hogar proletario. El padre borracho y siempre al borde de la desocupación, le pega a su niño con una cadena de pegar, y cuando le habla es sólo para inculcarle ideas asesinas. Desde niño el niño proletario trabaja, saltando de tranvía en tranvía para vender sus periódicos. En la escuela, que nunca termina, es diariamente humillado por sus compañeros ricos. En su hogar, ese antro repulsivo, asiste a la prostitución de su madre, que se deja trincar por los comerciantes del barrio para conservar el fiado. En mi escuela teníamos a uno, a un niño proletario. Stroppani era su nombre, pero la maestra de inferior se lo había cambiado por el de ¡Estropeado! A rodillazos llevaba a la Dirección a ¡Estropeado! cada vez que, filtrado por el hambre, ¡Estropeado! no acertaba a entender sus explicaciones. Nosotros nos divertíamos en grande. Evidentemente, la sociedad burguesa, se complace en torturar al nino proletario, esa baba, esa larva criada en medio de la idiotez y del terror. Con el correr de los años el niño proletario se convierte en hombre proletario y vale menos que una cosa. Contrae sífilis y, enseguida que la contrae, siente el irresistible impulso de casarse para perpetuar la enfermedad a través de las generaciones. Como la única herencia que puede dejar es la de sus chancros jamás se abstiene de dejarla. Hace cuantas veces puede la bestia de dos espaldas con su esposa ilícita, y así, gracias a una alquimia que aún no puedo llegar a entender (o que tal vez nunca llegaré a entender), su semen se convierte en venéreos niños proletarios. De esa manera se cierra el círculo, exasperadamente se completa. ¡Estropeado!, con su pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo y los periódicos bajo el brazo, venía sin vernos caminando hacia nosotros, tres niños burgueses: Esteban, Gustavo, yo. La execración de los obreros también nosotros la llevamos en la sangre. Gustavo adelantó la rueda de su bicicleta azul y así ocupó toda la vereda. ¡Estropeado! hubo de parar y nos miró con ojos azorados, inquiriendo con la mirada a qué nueva humillación debía someterse. Nosotros tampoco lo sabíamos aún pero empezamos por incendiarle los periódicos y arrancarle las monedas ganadas del fondo destrozado de sus bolsillos. ¡Estropeado! nos miraba inquiriendo con la cara blanca de terror oh por ese color blanco de terror en las caras odiadas, en las fachas obreras más odiadas, por verlo aparecer sin desaparición nosotros hubiéramos donado nuestros palacios multicolores, la atmósfera que nos envolvía de dorado color.A empujones y patadas zambullimos a ¡Estropeado! en el fondo de una zanja de agua escasa. Chapoteaba de bruces ahí, con la cara manchada de barro, y. Nuestro delirio iba en aumento. La cara de Gustavo aparecía contraída por un espasmo de agónico placer. Esteban alcanzó un pedazo cortante de vidrio triangular. Los tres nos zambullimos en la zanja. Gustavo, con el brazo que le terminaba en un vidrio triangular en alto, se aproximó a ¡Estropeado!, y lo miró. Yo me aferraba a mis testículos por miedo a mi propio placer, temeroso de mi propio ululante, agónico placer. Gustavo le tajeó la cara al niño proletario de arriba hacia abajo y después ahondó lateralmente los labios de la herida. Esteban y yo ululábamos. Gustavo se sostenía el brazo del vidrio con la otra mano para aumentar la fuerza de la incisión. No desfallecer, Gustavo, no desfallecer. Nosotros quisiéramos morir así, cuando el goce y la venganza se penetran y llegan a su culminación. Porque el goce llama al goce, llama a la venganza, llama a la culminación. Porque Gustavo parecía, al sol, exhibir una espada espejeante con destellos que también a nosotros venían a herirnos en los ojos y en los órganos del goce. Porque el goce ya estaba decretado ahí, por decreto, en ese pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo gris, mugriento y desflecado. Esteban se lo arrancó y quedaron al aire las nalgas sin calzoncillos, amargamente desnutridas del niño proletario. El goce estaba ahí, ya decretado, y Esteban, Esteban de un solo manotazo, arrancó el sucio tirador. Pero fue Gustavo quien se le echó encima primero, el primero que arremetió contra el cuerpiño de ¡Estropeado!, Gustavo, quien nos lideraría luego en la edad madura, todos estos años de fracasada, estropeada pasión: él primero, clavó primero el vidrio triangular donde empezaba la raya del trasero de ¡Estropeado! y prolongó el tajo natural. Salió la sangre esparcida hacia arriba y hacia abajo, iluminada por el sol, y el agujero del ano quedó húmedo sin esfuerzo como para facilitar el acto que preparábamos. Y fue Gustavo, Gustavo el que lo traspasó primero con su falo, enorme para su edad, demasiado filoso para el amor. Esteban y yo nos conteníamos ásperamente, con las gargantas bloqueadas por un silencio de ansiedad, desesperación. Esteban y yo. Con los falos enardecidos en las manos esperábamos y esperábamos, mientras Gustavo daba brincos que taladraban a ¡Estropeado! y ¡Estropeado! no podía gritar, ni siquiera gritar, porque su boca era firmernente hundida en el barro por la mano fuerte militari de Gustavo. A Esteban se le contrajo el estómago a raíz de la ansiedad y luego de la arcada desalojó algo del estómago, algo que cayó a mis pies. Era un espléndido conjunto de objetos brillantes, ricamente ornamentados, espejeantes al sol. Me agaché, lo incorporé a mi estómago, y Esteban entendió mi hermanación. Se arrojó a mis brazos y yo me bajé los pantalones. Por el ano desocupé. Desalojé una masa luminosa que enceguecía con el sol. Esteban la comió y a sus brazos hermanados me arrojé.Mientras tanto ¡Estropeado! se ahogaba en el barro, con su ano opaco rasgado por el falo de Gustavo, quien por fin tuvo su goce con un alarido. La inocencia del justiciero placer. Esteban y yo nos precipitamos sobre el inmundo cuerpo abandonado. Esteban le enterró el falo, recóndito, fecal, y yo le horadé un pie con un punzón a través de la suela de soga de alpargata. Pero no me contentaba tristemente con eso. Le corté uno a uno los dedos mugrientos de los pies, malolientes de los pies, que ya de nada irían a servirle. Nunca más correteos, correteos y saltos de tranvía en tranvía, tranvías amarillos. Promediaba mi turno pero yo no quería penetrarlo por el ano. —Yo quiero succión —crují. Esteban se afanaba en los últimos jadeos. Yo esperaba que Esteban terminara, que la cara de ¡Estropeado! se desuniera del barro para que ¡Estropeado! me lamiera el falo, pero debía entretener la espera, armarme en la tardanza. Entonces todas las cosas que le hice, en la tarde de sol menguante, azul, con el punzón. Le abrí un canal de doble labio en la pierna izquierda hasta que el hueso despreciable y atorrante quedó al desnudo. Era un hueso blanco como todos los demás, pero sus huesos no eran huesos semejantes. Le rebané la mano y vi otro hueso, crispados los nódulosfalanges aferrados, clavados en el barro, mientras Esteban agonizaba a punto de gozar. Con mi corbata roja hice un ensayo en el coello del niño proletario. Cuatro tirones rápidos, dolorosos, sin todavía el prístino argénteo fin de muerte. Todavía escabullirse literalmente en la tardanza.Gustavo pedía a gritos por su parte un fino pañuelo de batista. Quería limpiarse la arremolinada materia fecal conque ¡Estropeado! le ensuciara la punta rósea hiriente de su falo. Parece que ¡Estropeado! se cagó. Era enorme y agresivo entre paréntesis el falo de Gustavo. Con entera independencia y solo se movía, así, y así, cabezadas y embestidas. Tensaba para colmo los labios delgados de su boca como si ya mismo y sin tardanza fuera a aullar. Y el sol se ponía, el sol que se ponía, ponía. Nos iluminaban los últimos rayos en la rompiente tarde azul. Cada cosa que se rompe y adentro que se rompe y afuera que se rompe, adentro y afuera, adentro y afuera, entra y sale que se rompe, lívido Gustavo miraba el sol que se moría y reclamaba aquel pañuelo de batista, bordado y maternal. Yo le di para calmarlo mi pañuelo de batista donde el rostro de mi madre augusta estaba bordado, rodeado por una esplendente aureola como de fingidos rayos, en tanto que tantas veces sequé mis lágrimas en ese mismo pañuelo, y sobre él volqué, años después, mi primera y trémula eyaculación.Porque la venganza llama al goce y el goce a la venganza pero no en cualquier vagina y es preferible que en ninguna. Con mi pañuelo de batista en la mano Gustavo se limpió su punta agresiva y así me lo devolvió rojo sangre y marrón. Mi lengua lo limpió en un segundo, hasta devolverle al paño la cara augusta, el retrato con un collar de perlas en el cuello, eh. Con un collar en el cuello. Justo ahí. Descansaba Esteban mirando el aire después de gozar y era mi turno. Yo me acerqué a la forma de ¡Estropeado! medio sepultada en el barro y la di vuelta con el pie. En la cara brillaba el tajo obra del vidrio triangular. El ombligo de raquítico lucía lívido azulado. Tenía los brazos y las piernas encogidos, como si ahora y todavía, después de la derrota, intentara protegerse del asalto. Reflejo que no pudo tener en su momento condenado por la clase. Con el punzón le alargué el ombligo de otro tajo. Manó la sangre entre los dedos de sus manos. En el estilo más feroz el punzón le vació los ojos con dos y sólo dos golpes exactos. Me felicitó Gustavo y Esteban abandonó el gesto de contemplar el vidrio esférico del sol para felicitar. Me agaché. Conecté el falo a la boca respirante de ¡Estropeado! Con los cinco dedos de la mano imité la forma de la fusta. A fustazos le arranqué tiras de la piel de la cara a ¡Estropeado! y le impartí la parca orden: —Habrás de lamerlo. Succión— ¡Estropeado! se puso a lamerlo. Con escasas fuerzas, como si temiera hacerme daño, aumentándome el placer. A otra cosa. La verdad nunca una muerte logró afectarme. Los que dije querer y que murieron, y si es que alguna vez lo dije, incluso camaradas, al irse me regalaron un claro sentimiento de liberación. Era un espacio en blanco aquel que se extendía para mi crujir. Era un espacio en blanco. Era un espacio en blanco. Era un espacio en blanco. Pero también vendrá por mí. Mi muerte será otro parto solitario del que ni sé siquiera si conservo memoria. Desde la torre fría y de vidrio . Desde donde he con templado después el trabajo de los jornaleros tendiendo las vías del nuevo ferrocarril. Desde la torre erigida como si yo alguna vez pudiera estar erecto. Los cuerpos se aplanaban con paciencia sobre las labores de encargo. La muerte plana, aplanada, que me dejaba vacío y crispado. Yo soy aquel que ayer nomás decía y eso es lo que digo. La exasperación no me abandonó nunca y mi estilo lo confirma letra por letra. Desde este ángulo de agonía la muerte de un niño proletario es un hecho perfectamente lógico y natural. Es un hecho perfecto. Los despojos de ¡Estropeado! ya no daban para más. Mi mano los palpaba mientras él me lamía el falo. Con los ojos entrecerrados y a punto de gozar yo comprobaba, con una sola recorrida de mi mano, que todo estaba herido ya con exhaustiva precisión. Se ocultaba el sol, le negaba sus rayos a todo un hemisferio y la tarde moría. Descargué mi puño martillo sobre la cabeza achatada de animal de ¡Estropeado!: él me lamía el falo. Impacientes Gustavo y Esteban querían que aquello culminara para de una buena vez por todas: Ejecutar el acto. Empuñé mechones del pelo de ¡Estropeado! y le sacudí la cabeza para acelerar el goce. No podía salir de ahí para entrar al otro acto. Le metí en la boca el punzón para sentir el frío del metal junto a la punta del falo. Hasta que de puro estremecimiento pude gozar. Entonces dejé que se posara sobre el barro la cabeza achatada de animal. —Ahora hay que ahorcarlo rápido —dijo Gustavo. —Con un alambre —dijo Estebanñ en la calle de tierra don de empieza el barrio precario de los desocupados. —Y adiós Stroppani ¡vamos! —dije yo. Remontamos el cuerpo flojo del niño proletario hasta el lugar indicado. Nos proveímos de un alambre. Gustavo lo ahorcó bajo la luna, joyesca, tirando de los extremos del alambre. La lengua quedó colgante de la boca como en todo caso de estrangulación". Del libro "Sebregondi retrocede", de Osvaldo Lamborghini, publicado en 1973

11/15/2006

LA 1,11,14 , ¡VADE RETRO BOLAS !

Ahora que decidimos hacer un "fuchibol blanquito" y quitar a los pobres del medio, más datos para Don Julio. En el cuadro que abre este post (click sobre la imagen para verla mejor) elaborado en base a datos oficiales de la Dirección General de la Vivienda, se observa la composición de la población de la Villa 1,11,14 , ubicada en Soldati, la más poblada de la Reina del Plata y a todas luces un aguantadero infecto de barras bravas . Se puede tolerar esto Don Julio?. El 57% extranjeros, la mayoría Bolita y desde luego todos hinchas "no socios ni abonados" de Boca, hordas que por citar un ejemplo, cuando juega San Lorenzo de Almagro en el supermercado ubicado exactamente frente al barrio parque, los muelen a piedrazos, los chorean, les afanan los trapos, les luquean las bases, etc. ,etc. Encima Don Julio, los "no socios ni abonados" tiene en promedio 6 hijos, usan nuestros colapsados hospitales, piden Planes Jefes y Jefas como el mejor y reclaman viviendas a lo pavote, pregúntele Ud. a Juampi Schiavi que no miente tanto. En fin, es indudable que todo esto le hace mucho mal al fútbol, Grondona. Tome medidas y duro con ellos, carajo!.

LA AFA TE FIFA

Se sabe, hasta fin de año rige la prohibición del ingreso de los hinchas de los equipos visitantes a los partidos de todas las categorías; entre los locales, sólo entrarán los socios y abonados. Tras más de tres décadas al frente de la AFA , el Don, Julio Grondona está culminando su ciclo y muy desprolijamente, según se observa. En efecto, los hechos de violencia reciente que determinaron este diparate , en modo alguno se asocian o corresponden con el espíritu de la absurda norma grondonera, ciertamente discriminatoria hacia los simpatizantes más pobres y obviamente de claro signo antideportivo que ve en la diferencia de camisetas , no el sentido mismo del deporte sino, causas centrales de violencia . Como se deduce facilmente, ni el ya emblemático partido Gimnasia- Boca , y mucho menos Independiente - Racing se convirtieron en escándalos por la presencia de hinchas "no socios o abonados locales" y mucho menos por la "hinchada visitante". Veámoslo más de cerca. En un caso, el máximo dirigente del club que hacía las veces de local amenazó de muerte al árbitro , y luego la barra tripera apretó al plantel con la segura veña de la CD . Esta medida reciente de la AFA no hubiera impedido ninguno de estos episodios que transcurrieron fuera del verde césped digamos, casi en bambalinas. En el caso Independiente - Racing, la suspensión del partido fue ciertamente una determinación de la hinchada de la academia racinclú. Pero, la motivación de los desmanes resultó el trámite muy y crecientemente desfavorable del partido para el equipo del TLA y en modo alguno su condición de equipo visitante "con hinchada" ni la presencia de "espectadores no socios o abonados" de los diablos . La grotesca medida entonces no obedece en absoluto a los datos empíricos concretos del tipo de violencia y/o escándalos que dominan hoy en el fútbol local, sino al "imaginario" creado por dirigentes deportivos, políticos,policías y repetidos por los medios de difusión masiva acerca de los "motivos" de la violencia futbolera. Motivos que siempre suponen falsamente feroces enfrentamientos entre hinchadas adversarias, batallas alentadas incluso por una claque de sencillos hinchas de a pie, la mayoría no asociados ni abonados a los clubes por sus condiciones socioeconómicas adversas. Se evita así de paso, discurrir seriamente sobre la responsabilidad ya insoslayable de policías, jueces, dirigentes deportivos y políticos, como causas principales de la violencia futbolera. Nada indica entonces que con estas medidas la corrupción realmente existente habrá de atenuarse, la compra-venta de partidos, los incentivos continuarán o no, pero en modo alguno lo que suceda en este plano estará asociado con las recientes medidas grondónicas. Igualmente la violencia entre los hinchas podrá seguir o no, pero nada dependerá para que esto ocurra de la absurda y discriminatoria norma de excluir a los seguidores visitantes y a los torcedores locales no socios o abonados, en general ambos colectivos, los más pobres entre los concurrentes a los estadios. En fin, Carlos Corach, en oportunidad de un súper clásico, llamó de urgencia al Brigadier Andrés Antonietti, entonces Secretario de Seguridad de nuestra pobre Nación y se produjo el siguiente diálogo: Corach : Antonietti, tengo un pedido especial para Ud., Antonietti: a las órdenes Ministro, Corach: tengo un encargo para que lo agregue a su larga lista de fracasos, Antonietti: ... Corach: controle el Boca-River

11/14/2006

D'ELÍA'S BLUES

D'elía no me agrada, no comparto casi nada de lo que hizo en su trayectoria social, gremial y política en general, y en particular me pareció poco digno su intento reciente de partir la CTA avanzando sobre la conducción de Víctor De Gennaro alentado por su malentendido concepto de oficialismo, expansivo y un tanto contumaz, digamos. Dicho esto , el tratamiento siempre negativo que habitualmente - y hoy amplificado - recibe la figura de este dirigente en los medios , la repulsa universal que provoca su figura en las clases medias urbanas en general y en particular sobre las autodefinidas como de "centro izquierda o progresistas" , excede largamente la figura, en esta perspectiva, muy menor de Délía y muestra a mi juicio la re-aparición de un viejo sentimiento de mass media histericona , refractario incluso a darle legitimidad política a las dirigencias sociales y menos aun sindicales. El "negro de mierda" trasvestido oportunamente siempre merodea esta sensación a la que me refiero modelando un sentimiento profundamente aristocratizante de la práctica política del cual, por caso, la derecha nativa hace culto y experiencias progresistas recientes como el FREPASO, hicieron en su momento uso y abuso. Qué molesta tanto en D'elía que hace que su imagen negativa, su rechazo visceral supere ampliamente a la de cualquier gran empresario más o menos conocido por su milenario cuatrerismo fiscal por caso o periodistas defensores de la derecha procesista, asesina e irredenta o también políticos corruptos más que conservadores, responsables todos de la construcción de un país socialmente degradado donde, no casualmente los referentes sociales adquieren el perfil público de este dirigente hoy castigado con especial furia. Hay aquí, según intuyo un fuerte componente cultural de rechazo profundo al protagonismo de dirigentes sociales en política, protagonismo que obviamente, como en todos los sectores sucede, estuvo, está y estará atravesado por claros y oscuros, plagado de contradicciones, idas y vueltas y también y frecuentemente de cierto oportunismo. En fin , por lo que se ve y escucha en estas horas, los buenos , los dignísimos, vuelven a suponer que "un progresismo blanco es posible" . Vean hacia atrás. No lo es.

DREAMS

11/13/2006

PRIMER MANDATO-SEGUNDO MANDATO

Como lo mostró la reacción del pueblo misionero, las reelecciones son normalmente complejas experiencias de gobierno. Este breve panfleto descubierto por Ramble lo muestra con transparencia. Se trata de una declaración de principios elaborada por una agencia publicitaria top, para el mismo Partido Político del que no diremos el nombre por razones de confidencialidad. En el curso del primer mandato la declaración de principios es la que se lee recorriendo el texto línea a línea y de arriba hacia abajo. Sin embargo, en el segundo tramo de gestión , también se cumple a rajatabla el credo del panfleto pero esta vez (ay!) leyéndolo línea a línea desde abajo hacia arriba. Prueben hacerlo amiguitos y verán que todo es mentira, verán que nada es verdad en el in-mundo de la política. "En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos. Sólo los imbéciles pueden creer que no lucharemos contra la corrupción. Porque si hay algo seguro para nosotros es que la honestidad y la transparencia son fundamentales para alcanzar nuestros ideales. Demostraremos que es una gran estupidez creer que las mafias seguirán formando parte del gobierno como en otros tiempos. Aseguramos sin resquicio de duda que la justicia social será el fin principal de nuestro mandato. Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política. Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias. No permitiremos de ningún modo que nuestros niños tengan una formación insuficiente. Cumpliremos nuestros propósitos aunque los recursos económicos se hayan agotado. Ejerceremos el poder hasta que comprendan desde ahora que Somos la nueva política" Una creación de la agencia Argolla y Garquetti

NUNCA HICIMOS AMISTADES

La furia antixeneise reapareció con fuerza en estos días, travestida ahora bajo discursos morales acerca de la decadencia del fútbol argentino tras el partido Boca - gimnasia, teorías estrafalarias que emparentaban a Boquita con el proceso de concentración de la riqueza de los años noventa!!, o más simplemente descalificaciones del tipo "no tienen semillero chorean a los equipos chicos" y la zanata conocida al respecto. Es así y siempre será así, mientras tanto, gimnasia volvió a ser goleado este domingo, river en fin y como siempre Boca ganó ampliamente aunque sin jugar bien. Probablemente el campeonato se acabó y Passarella lo sabe, se queja, llora, llora todo el tiempo el kaiser. En la Boca todo transcurre bajo control, apaciblemente, nadie concede un milímetro a las chicanas disfrazadas de sólidas razones, moralina, puro microclima del "resto". A las 18.30 la bombonera estaba llena, como el mejor de los domingos y nada, no pasa nada. Será porque nunca hicimos amistades, nunca las vamos a hacer , será por eso?.