Más allá de las soluciones que propone, esta nota de Enrique Martinez en Cash introduce una interesante discusión acerca de las bases ideológicas, filosóficas tal vez, del tan mentado "plan universal de asistencia". Dice Martinez :
"Pareciera que casi todo el arco ideológico termina admitiendo que hay una proporción importante de la población que no puede ganarse el pan por su propio esfuerzo. La diferencia es que unos creen que en el fondo ese no es tema del Estado y otros creen que hay que encontrar la manera de que esa gente al menos pueda comer y mandar sus hijos a la escuela.
Hoy los argentinos volvemos sobre el tema, lo cual es pertinente, ya que aún no se ve la luz al final del túnel. Nuestro gobierno insiste sobre el valor del trabajo como forma de emerger de la pobreza. Como una de las iniciativas en esa dirección presenta un plan de obras públicas. Se podrá y deberá agregar mucho más.
Por otra parte, hay un hecho nuevo. Desde la CTA hasta la Coalición Cívica, pasando por diputados K y periodistas progre de este diario, insisten en la asignación universal por hijo. Y se arma la discusión sobre de dónde se sacarán los recursos, lo cual quiere decir cuánto se podrá pagar por hijo por mes. Esto es muy peligroso, porque no se plantea como un paliativo o como algo transitorio, mientras todos acceden a un trabajo digno. Se plantea como la solución a la pobreza o al menos a la indigencia.
Después de la asignación universal todos comerán. Y ya está. Hay gente muy bien intencionada que viene reclamando esto hace más de diez años. Permítanme aburrir con algún razonamiento básico. El salario mínimo es de unos 1500 pesos. ¿La asignación universal justa podría ser de 300 pesos? Casi todo chico tiene al menos un padre. Si éste trabajara por el salario mínimo en blanco, con salario familiar, sólo los padres con más de 7 hijos estarían mejor con la asignación que trabajando. La enorme mayoría estaría mejor si trabajara. Y si fueran padre y madre y los dos trabajaran, ni qué hablar".
Uno de los beneficios teóricos adicionales de la asignación universal( por hijo en este caso) es que naturalizando la asistencia obviamente cristaliza lo asistido, y, de paso, disminuye a cero el capital social de los hogares beneficiarios que desplazan la organización y el reclamo típico del mercado de trabajo o el de la revuelta territorial , el saqueo, en suma, la violencia social organizada en general, bajo la ilusión de que será una "ley" la que eliminará el efecto inexorable y creciente del actual funcionamiento del sistema productivo argentino que ya cuenta 12 millones de pobres (30% de la población , o sea en materia de escala de politicas sociales un universo infinito!) y seguramente, en 2011 va por más.
Constituída la buena bestia colectiva, sólo (le) cabe esperar el "subsidio universal " mes a mes que les lloverá desde el estado filantrópico o... le hacemos juicio, le hacemos!
Nada sorprendente, es exactamente eso lo que sucedió siempre en territorio libre argento!! , contra lo que acontece, por caso, en la mazmorras de moyanolandia (hormiga dixit) donde todo es producto del prepo y la yapa .
Con el ingreso universal nuestros asistidos entonces, habrán de sentarse a esperar los, ponele... 12.000 millones de pesos según dice la CTA , la Coalición pidió unos 9.000 millones, y ya Felipe Solá lo bajo "sólo a los indigentes" o sea lo rebanó a cerca de 4.000 millones, pero, más allá del festival de cifras, cuya dispersión ya marca las posibilidades reales de realización que se le asigna a este "beneficio universal" , lo importante es que todos sabemos, la guita se les asignará a los beneficiarios "por ley"y por siempre jamás.
No cabe duda se trata de una propuesta híper progresista. Apuesta de Ramble: A que del plato de lentejas no pasamos?
En fin, mejor dediquémosnos a terminar con los monopolios mediáticos, que este tema del ingreso universal y la pobreza cero... mmm , no lo vemos. Psssssss!