La negativa a admitir listas de senadores y diputados nacionales del EDE por parte del FPV, además de surgir de la ley y su reglamentación de manera clara, aún si se sometiera a un decisión política, la resolución del dilema refiere a una cuestión lógica no ideológica. Se entiende facilmente, analicemos despasionadamente, sin crispaciones de ninguna naturaleza.
Veamos esto más de cerca: En las elecciones generales de este año, la Cámara de Diputados pondrá en juego la mitad de sus bancas, y el Senado renovará un tercio de sus integrantes, sin que se produzcan cambios importantes en la relación de fuerzas dentro del Congreso.
Son 129 bancas que se renovarán en la Cámara Baja y 24 en la Cámara Alta, en el marco de una elección que tendrá como protagonistas a varios legisladores, que además de competir para renovar sus bancas se presentarán en la pelea por el Ejecutivo nacional y las provincias.
Esto supone que, más allá de que se disputen una gran cantidad de bancas en el Parlamento, no se esperan cambios decisivos en la conformación de las cámaras y relación de fuerzas, ya que el oficialismo no podría recuperar la hegemonía que tenía antes de la renovación del año de 2009 -modelada por la crisis de la 125 (que ingresó entre otros los 14 agrodiputados opositores)-, y no habrá cambios aunque el FPV realice una elección excelente en todos los distritos.
Por Diputados, la provincia con mayores renovaciones es Buenos Aires, con 35; en tanto le siguen la Ciudad de Buenos Aires con 12, Santa Fe con 10, Córdoba con 9, Mendoza y Tucumán con 5 y Santiago del Estero, Salta, Misiones, Corrientes y Entre Ríos con 4.
Las provincias de Chaco, Chubut, Formosa, Jujuy, La Rioja, Río Negro y Tierra del Fuego renuevan 3 bancas cada una, mientras que Catamarca, La Pampa, Neuquén, San Juan, San Luis y Santa Cruz pondrán en juego 2 escaños.
En el principal distrito del país, el Frente para la Victoria pondrá en juego 12 bancas. Renuevan sus mandatos los diputados José María Díaz Bancalari, Jorge Landau, Adriana Puigross, Graciela Giannettasio, Gloria Bidegain, Octavio Argüello, Gustavo Dutto, María Laura Leguizamón, Juan Carlos Lorges, Ariel Pasini, Adela Segarra y Juan Carlos Sluga.
La Unión Cívica Radical arriesga 5 bancas. Terminan los mandatos de Daniel Katz, Rubén Lanceta, Norberto Erro, Gustavo Serebrinsky y Sandra Rioboo. Pone en juego 5 bancas la Coalición Cívica, y deben renovar Héctor Flores, Elisa Carca, Elsa Quiroz, Juan Carlos Morán y Adrián Pérez, aunque los dos últimos no renovarán ya que se postularán para competir por la Gobernación de Buenos Aires y la Vicepresidencia, respectivamente.
Por el PRO renuevan Christian Gribaudo y Lidia Pinky Satragno (2); por el bloque Peronista, Graciela Camaño (precandidata a la Gobernación) y Juan José Álvarez (2) ex FPV ( Juanjo menos ex que Grace) ; por el GEN, Virginia Linares y Horacio Alcuaz (2); por el Partido Socialista, Ricardo Cuccovillo (1); por el Sí , Eduardo Macaluse (1) y por las Liebres del Sur, ex FPV, Victoria Donda (1).
Para las renovaciones a nivel país, ver completas acá.
Como se observa, el FPV renovará 12 bancas electas en el año 2007, la composición no se alterará ni aun en el caso de una gran elección de Cristina en territorio bonaerense como la registrada en el año 2007, donde la Presidenta obtuviera el 45,91% de los votos a presidente para el actual oficialismo.
El FPV no puede perder una sola banca para conservar al menos el equilibrio relativo que se logró tras la drástica modificación en la composición de la Cámara Baja luego del notable avance opositor del año 2009, relación de fuerzas muy estricta que crece en complejidad al inaugurarse en diciembre de 2011, si Cristina decide reelegir, un segundo período de gobierno con la Jefa Política del Justicialismo y Presidenta, en principio sin reelección.
Reiteramos compañeras y compañeros, la relación de fuerzas parlamentarias construida en el año 2009, en el mejor de los casos y con una gran elección del FPV, apenas permanecerá inalterada.
Es ilógico suponer que el Frente Para la Victoria dividirá en alguna proporción, no importa cuál, el número de diputados con otra fuerza política como es el EDE, enganchada al flujo de votos que distribuiría Cristina hacia las listas que se cuelgen de su candidatura.
Sencillamente es una circunstancia absurda, ninguna fuerza política obsequia sus espacios parlamentarios.
Lo mismo sucede en Senadores, en Buenos Aires se terminan los mandatos de José Pampuro, Eric Calgagno (FPV) e Hilda Chiche Duhalde (Alianza Frente Justicialista); aunque el EDE no será segunda minoría, y, tal vez por eso no hay motivos para asumir riesgo alguno de perder los dos senadores por la mayoría que se ponen en juego, ninguna fuerza política lo haría. Sencillo, una decisión política impulsada por la pura lógica, cero ideológica.
Orrait camaradas? Tan giles creen que somos. Que seríamos nabos por el materialismo dialéctico que no curtimos? Ah, y encima se lanzó otra colectora, miren esto!
En fin, lo dicho, el populismo kirchnerista expresa el progresismo realmente existente, pero no es un progresismo. Pssssss!





















