La última Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, correspondiente al segundo semestre de 2006, mostró que
el 40,5% de los niños menores de 14 años. Luego de más de cuatro años de
crecimiento económico continuado al 9% promedio anual , ciclo sin antecedentes en los últimos 100 años, permanencen aún en estado de pobreza por ingresos cuatro de cada diez niños. En Corrientes la pobreza infantil es récord nacional y alcanza al 63,4%, en Resistencia Chaco el 62,4% , provincias donde además, como en todo el NEA y NOA ,
uno de cada cinco niños es indigente, por lo cual normalmente pasa hambre. Como señalamos en Ramble oportunamente, aún en la adinerada Capital del país, la pobreza infantil alcanza al 20,1%
y un 6% de los menores de 14 años residentes en el distrito porteño no tiene garantizada su subsistencia calórica. A nivel nacional se trata de 4,1 millones de niños pobres a los que el crecimiento económico no los tuvo en cuenta y dificilmente lo haga en el futuro, donde se espera ya un amesetamiento del ciclo. En líneas generales tras la salida de la crisis, observamos que se ha estabilizado finalmente una estrucura social más o menos de mierda, donde los niños son las víctimas centrales de la inequidad distributiva que en los grandes números, definitivamente no cede. Cobra dimensión entonces la sentencia de Alberto
Morlachetti, tras finalizar la última
Marcha de los Chicos del Pueblo , el pasado 18 de Mayo :
"Los pibes no marchan porque son felices. Marchan por la felicidad, como los pájaros no cantan porque amaneció, cantan para que amanezca”.