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9/30/2007
will never desappear, a propósito de gramsci
Atendiendo al impacto que en muchos de nosotros provocó el breve texto sobre el "odio a los indiferentes", desde Ramble queremos señalar aquello que según opinamos, constituye el núcleo del pensamiento gramsciano y el porqué de su insoslayable contemporaneidad. Sucede que a diferencia de la mayoría de los pensadores marxistas de su época y los posteriores, Gramsci incorporó la cuestión de la "subjetividad" y su "producción" en el análisis de los comportamientos sociales, las transformaciones y las revoluciones. En ese punto el concepto de "La voluntad" gramsciana es la vía central para la refutación de la "pasión por las estructuras" y cierto economicismo derivado que , aún en las versiones más sofisticadas, deviene de las lecturas de Marx y Lenin y la mayoría de sus seguidores, desplazando o subordinando notablemente el lugar de la subjetividad en los procesos históricos. En esta dirección, y dada la preeminencia que sus análisis asignan a la dimensión subjetiva , Gramsci es el gran teórico de tradición marxista que piensa la producción de la subjetividad como proceso social, ya bajo la forma de una "teoría de la hegemonía" que resulta central en su cadena de análisis histórico-social. Y en la medida exacta en que hace hincapié en los mecanismos hegemónicos de dominación social y asigna centralidad teórica a la subjetividad y su producción , Gramsci no desarrolla una "teoría del estado" que dificilmente hubiera podido eludir la noción marxista dominante de "dictadura del proletariado" y sus consecuencias teóricas y políticas de enorme gravedad. Y es paradojalmente esta "ausencia" de una clásica "teóría marxista del Estado", este silencio deliberado, el que transforma a Gramsci en un pensador de gran actualidad a la hora de analizar los procesos de legitimación en las democracias occidentales en la fase del capitalismo global o tardío. Pensamiento original y liberado del lastre teórico de la concepción del estado y la política marxista tradicional, incluída obviamente la categoría de "Partido" que es la contracara especular de la concepción marxista clásica del Estado. Sin embargo, y para que no se entienda mal el sentido del post, queda claro que Gramsci no hubiera podido "llegar donde llegó", sin el soporte teórico de su formación marxista tradicional y sí que "dura", en el sentido teórico del término.
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