Preocupa que al mismo tiempo que esto sucede, la Canasta Básica Alimentaria en la tres primeras semanas de marzo trepó 6%, aunque luego se observa una baja fuerte que podría cerrar el mes en el orden de incremento para este rubro de extrema necesidad en un 1,3%, sólo en el mes de marzo.
Por otra parte la persistencia del aumento de precios en los alimentos se combina con un nuevo comportamiento de los consumidores de segmentos medios inducido por la crisis, tal como dijimos acá: " A esto se agrega, según Artemio López, a que continúan creciendo los precios de los alimentos que, en 2008 subieron un 27% ( muy lejos del 5,6% que midió el INDEC). Y da dos razones: La alimentación del hogar es prioridad absoluta con cierta independencia de las vicisitudes de los ingresos de los hogares. La demanda de este rubro es bastante inelástica. La presión sobre la canasta que habitualmente consumen los hogares vulnerables se ve potenciada por el agregado de la demanda de los sectores medios. "Ante las restricciones que se está dando en el ingreso de los hogares de los asalariados y de la clase media, tanto por el menor empleo, las suspensiones o la baja en las horas extras, y los aumentos en el rubro servicios, esos sectores rotan sus preferencias hacia segundas y terceras marcas y hacia cortes de carnes y tipos de verduras y hortalizas más económicos. O sea, compran más productos de la canasta tradicional de los sectores vulnerables, agregando presión sobre los precios de estos productos básicos, que por este camino mantienen su tendencia a la suba".
En esta perspectiva, dada la influencia notable del valor del tipo de cambio en un país que exporta aquello que consume, el ritmo de incremento del valor del dólar , lamentablemente es central para imaginar la evolución de los precios de los alimentos básicos y pronosticar la evolución de la situación social de los sectores más vulnerables, con independencia del impacto en los niveles de empleo que genera la desaceleración económica. COMBINACIÓN PELIGROSA.
