Pasiones al margen, compañeros y compañeras, bien vista la sentencia del Toti, puede ser una confesión de parte definitiva acerca de la actualidad de aquel cabildo abierto del 22 de agosto de 1951 donde el General (muy presionado, cómo que no!) resuelve mantener a Eva en el llano, metáfora a la medida de la imposibilidad estructural de que, después de este glorioso ciclo abierto en 2007, una fémina asuma el Poder Ejecutivo en 2011.
En ese sentido, menos dramático tal vez, debe leerse la sentencia cartoneril que duele: Para mí Lilita es como Evita.
Por otra parte, compañeros y compañeras, esta triste circunstancia ya la habíamos anticipado en Ramble cuando señalábamos el silencioso pero consistente despliegue en el país del temible síndrome de Gallagher, basados en un episodio que hizo historia en la llegada de los Oasis a Chile.
En efecto, a pocas horas del recital que dio en Santiago en 2006, Noel se enteró de que en Chile había asumido una mujer la Presidencia, a lo que en entrevista con el diario El Mercurio , declaró:
- "¡Tienen una mujer presidenta! Uf, Dios los ayude"
Al ser consultado por qué tenía esa opinión, indicó:
- Porque nosotros tuvimos una mujer como primer ministro y arruinó el país".
A Gallagher se le hizo notar que ambas son ideológicamente muy distintas, ya que mientras Thatcher era conservadora, Bachelet dice ser de centroizquierda.
- "¿De verdad? Ja. No sé. Las mujeres son siempre lo mismo".
El vaticinio de Gallagher, tal vez filosóficamente injusto pero políticamente premonitorio, aconteció mucho antes de que las sucesivas crisis con los estudiantes secundarios, el transporte público en Santiago y, en general, el estilo de gobierno de Bachelet impactaran negativamente sobre su imagen y la de su gestión provocándole un pérdida de popularidad muy significativa de la que aún hoy no sale y probablemente no lo haga nunca y hasta haga peligrar la continuidad de la Concertación en el gobierno.
Esta dirección semántica bien puede asignarse a la dura sentencia del Toti Iglesias, asumir el síndrome Gallagher como irreversible, por lo cual, compañeros y compañeras, el Toti observa que para 2011 es un hecho que la cuestión de género impactará muy negativamente en las chances presidenciales de Carrió y, efectivamente, este cartonero republicano y trabajador tendrá razón. Entonces, para el país entero y no solo para él, cómo que no!, Lilita será como Evita, en clave electoral siamo fuori... Me siguen?
