Dadas las penosas circunstancias de creciente estrechez fiscal y fuga de capitales por las que estamos atravesando, los cierres de listas se complican. Ahora Maurice parece que quiere colar segunda a Carolina, la hija de Richard Handley, ex Ceo del City, en la lista del peronismo disidente bonaerense.
Se desplazaría entonces a la hija del petiso Rucci a un cuarto lugar, neutralizando el efecto "pe-ro-nismo de los trabajadores y al que no le gusta, se jode se jode" que, según los estrategas del peronismo no tan PRO pero disidente a full, la presencia de la actriz metalmecánica le daba a la cabecera de playa del Pibe Valderrama y Merlucita en Buenos Aires.
Por otro lado, el otrora FPV ya es un jeroglífico indescifrable y agrega letras cada día a su sigla bautismal para dejar a todos contentos. En efecto, ya pasó del FPV original al FJPV para calmar a perucas rabiosones y se habla ahora del FJPTV, Frente Justicialista Para la Tierra y Vivienda, para solaz de los miles de luchadores sociales dispuestos al piquete... de ojo sobre el buenazo de Pierre si no mojan, como Fray Beto les enseñó.
En fin, todos, todos, se consideran dirigentes NBI o con Necesidades Básicas Insatisfechas, y pasarán la gorra hasta mañana a medianoche a ver qué onda.
"Esas son cosas típicas de la vieja política, nosotros no hacemos eso, somos lo nuevo total, no Huevo? ", señala nuestro amigo Sabbatella palmeando a Jorgito Ceballos cada vez que puede.
Y sí, son cosas fulerías cuyo ejemplo emblemático, que en su oportunidad comentamos en Ramble, se condensa en la legendaria figura de Don Miguel Unamuno, populista de ley, bien diferente del hijo Pablo, que hoy le toma la leche al gato republicano .
Se recuerda ya con veneración, y a modo "de culto", aquel legendario momento en que sus "cumpas" de la agrupación justicialista porteña "la treinta de marzo" -más conocida como "la trenza de marzo"- , entre los que se encontraba mi amigo Eduardo "Charanga " Valdés, esperaban que Don Miguel acordara la integración negociada (por él) de las listas del PJ Capital con las 62 organizaciones, recluidos y ansiosos en un bar de Palermo viejo, hace bastante más de una década.
Sucedió que al volver Don Unamuno , quien al momento de iniciar las negocietas estaba cuarto en la lista de la 30 de marzo, tras tres horas de "arduas" negociaciones, cabeza gacha y a medio tono, advirtió a sus ya ahora atónitos compañeros de agrupación...: "Muchachos, yo les avisé que los del Loro eran todos unos traidores, nos cagaron... entré yo solo".
Perón ! Perón! Perón!