Leyendo el blog Pensando la Argentina, recordé a Héctor Cámpora, al que Cristina hoy homenajeó en casa de gobierno, colocando su busto junto al de los ex presidentes constitucionales. Justicia elemental. El Tío para nosotros, "camporita" para la contra, me vienen dos recuerdos personales:
La noche del 24 de mayo de 1973, fuimos al teatro --no recuerdo exactamente si era el Auditorio Luz y Fuerza--, donde un grupo numeroso de artistas iniciaba la noche en las vísperas, en espera del glorioso 25 y el muy naif "se van, se van, se van y nunca volverán!". Fuimos al teatro en representación de la JP Regional 1, éramos un grupete de diez compañeros.
Lleno el auditorio, de repente cae el Tío a la sala!! Eso fue un descontrol. Teníamos 17 , 20 años el más jovato, copamos la segunda fila de butacas del salón, todos con el pelo bien abajo de los hombros, vinchas, brazaletes de la JP negros y rojos, estábamos muy sacados, además.
El espectáculo debería ser medio infame, y el Tío nos miraba desde el escenario. Se larga la marchita de rigor, y en medio del Perón Perón qué grande sos..., zas..!, con el inolvidable Patán
--un compañero de Parque Avellaneda que después comandó una banda de contrabandistas de wisky y licores en general, muy buenos todos, en los inicios de los años ochenta-- , arrancamos de cuajo el respaldo de la butaca de adelante y lo agitábamos como un banderín al grito de mi generaaal cuánto valéees!!!
El Tío nos miró, levantó sus manos tipo pochito, las movió de adelante hacia atrás varias veces mientras nos gritaba, tranquilos muchachos, tranquilos! Diecisiete años y el Tío adelante nuestro, horas antes de asumir como Presidente . Para los nietos!
Otra sobre el Tío, esta vez de mi viejo que en el 73 tenía una heladería en Avellaneda y Bolivia, abajo del complejo de torres. El Tío ya Presidente, viene a saludar a un amigo muy enfermo que vivía en los departamentos. Mi viejo Aldo --ya no era gorila, estaba amortizado, diría más bien neutro y hasta casi simpatizaba con "la JP" , aunque el vizcacha no daba un mango por "la patria socialista", jejeje. Llega el Tío, Aldo en primera fila a saludar al Presidente. Diálogo a la noche, en casa:
- Che, vino Cámpora a las torres...
- Cómo...? Cámpora a las torres ?
- Sí sí, el Presidente, vino Cámpora a vistar a un amigo en el edificio de la heladería...
- No me digas, y lo viste?
- Claro , se bajó del auto y lo saludé, me dió la mano...
- Y...?
- No, no va...
- Cómo que no va, qué no va..?
- Me dio la mano así así..., parecía un flan Ravanna, no tiene carácter el hombre..., se nota.
- Tomátela..!
- Bueno, vas a ver, vas a ver...
Se equivocó mi viejo, Héctor Cámpora tuvo carácter, fue leal, soportó la traición, lo persiguieron sin piedad aun cuando estaba muriendo de cáncer y se bancó el exilio hasta el final. Grande Tío!