Mostrando las entradas con la etiqueta el carton. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta el carton. Mostrar todas las entradas

2/23/2007

Nuevo en Buenos Aires : Claudio Raúl.

Ramble continúa la presentación en sociedad de nuevos candidatos porteños. Esta vez le toca al economista y diputado nacional por la CTA , Claudio Big Apple Lozano. Con su barba contundente, estilo Mikail Bakunin que podría sugerir un perfil de hombre recio, sin embargo Lozano es un ser tierno y de gran sentido del humor. Uno de sus mejores chistes ultimamente fué : "Heller juega conmigo, seguro, a dóde va a ir ?". Jajaja, este Big Apple cuando esta inspirado es inigualable. Surgido de las entrañas mismas de la Central de Trabajadores Argentinos, que manejara con tiempos vaticanos hasta su reciente reemplazo por Hugo Yasky, el impar Víctor De Gennaro, famoso por sentencias emblemáticas como esta que les narro, dicha una semana antes de las elecciones de 1995 en que 8 millones de ciudadanos reeligieron al turco ratón: " Listo, Menem está liquidado, avanza el antimenemismo, lo veo en la calle". Inspirado de esta misma visión Lozano se larga ahora brioso a la conquista del díscolo electorado porteño que no este satisfecho con Macri, Telerman, Filmus, Bullrich, Zamora, La Porta, Polino, Roy Cortina, Nito Artaza, Cherasny, Ibarra, Heller, Bonasso u Olivera, ni ninguna otra alternativa a las nombradas que se me escapan ahora mismo. En su afán de inaugurar un nuevo espacio de representación electoral, Big Apple Lozano recientemente envió a Ramble su posición respecto a la problemática abierta por el incendio de "Villa cartón", la proliferación de villas de emergencia y asentamientos precarios en el sur de la ciudad , los caminos para solucionarla y su propuesta concreta de destinar el 4% del presupuesto de la Ciudád Autónoma para solucionar el déficit habitacional en villas que afecta a 26.000 familias. Dice Claudio Lozano :
"El reciente relevamiento realizado por la Defensoría del Pueblo porteño informa que alrededor de 13.000 personas viven en nuevos asentamientos precarios. Si a ellas se suman las que habitan en las 23 villas porteñas y en casas tomadas, conventillos y otras formas de vivienda tugurizada, se concluye que el 16,43% de la población porteña vive en condiciones de emergencia habitacional, ya que el total de población que vive en esos tipos de hábitat, asciende a 493.000 personas (según los datos de la Defensoría del Pueblo y el IVC, según otras fuentes, la población total en emergencia habitacional podría ascender a cerca del 20%). La mayoría de estos asentamientos y villas se localizan casi en su totalidad en la zona sur de la ciudad, dentro del Área de Desarrollo Prioritario 1 (ADP1) según el Código de Planeamiento Urbano y área de actuación de la Corporación Buenos Aires Sur. Aquí se concentran, además, los porcentajes más altos de NBI, desocupación, mortalidad infantil, y condiciones ambientales críticas. La ciudad de Buenos Aires cuenta con organismos e instrumentos aptos para adquirir y vender inmuebles y desarrollar emprendimientos residenciales y productivos en los inmuebles de dominio privado del GCBA, muchos de ellos subutilizados o expuestos al uso discrecional de los políticos de turno. Sólo la Corporación Buenos Aires Sur, podría disponer a través de la administración fiduciaria, de un conjunto de inmuebles públicos localizados en el sur cuya superficie construible supera los 900.000 m2, es decir el equivalente a 18.000 viviendas de 2 dormitorios, dando solución habitacional a más de 70.000 personas. Por su parte, el Instituto de la Vivienda de la ciudad, también puede constituir “bancos de tierra” públicos para intervenir en el mercado inmobiliario, comprando y asignando socialmente terrenos o viviendas según las necesidades. Las reservas de suelo vacante así como de inmuebles públicos, conforman un capital social estratégico para la implementación de políticas públicas orientadas a satisfacer el déficit de viviendas y equipamientos sociales para los sectores que no son sujeto de crédito para los organismos de crédito públicos y privados. Si se destinara alrededor del 4% anual del presupuesto de la ciudad, con políticas adecuadas, en 4 años podría resolverse al menos el déficit habitacional de la población en villas. Esta situación refleja que no es ausencia de recursos económicos sino de voluntad política para reasignar estos recursos de una manera más equitativa. Los recientes anuncios del Gobierno Nacional en materia de inversión pública en la ciudad de Buenos Aires para los próximos 10 años, incluyen obras como Puerto Madero II, el Proyecto Retiro, la autopista bajo la Av. 9 de julio, obras que suman en conjunto US$ 3.500 millones, cifra que casi duplica el presupuesto necesario para resolver el actual déficit habitacional en la ciudad. Sin dejar de reconocer lo auspicioso del anuncio, no podemos olvidar el triste balance de la década de los ’90, donde el sesgo de las obras promovidas por el gobierno nacional en la ciudad concretó un proceso de modernización excluyente. A la luz del resultado de las políticas de vivienda en curso, es necesario remarcar que toda propuesta que intente dar solución al déficit habitacional en cualquiera de sus variantes, debería considerar la creación de empleo genuino y una remuneración estable para la población involucrada. El aumento de la brecha salarial luego de la crisis de 2001, ha agudizado las dificultades históricas para el acceso a una vivienda digna de los sectores más pobres. En tanto no se trabaje en una política de empleo inclusiva de estos sectores, cualquier solución habitacional será precaria y de corto plazo. La inclusión social y territorial de la población más carenciada requiere de políticas integrales y una mayor diversificación de las soluciones habitacionales, tanto en los aspectos funcionales como económico – financieros, dando participación activa a los futuros habitantes. No sólo debe contemplarse la ejecución de obra nueva bajo la forma de “conjuntos habitacionales “, sino también distintas formas de rehabilitación del stock edilicio existente (de propiedad pública o privada) localizado en distintos barrios de la ciudad, evitando así la estigmatización y segregación socioterritorial. Por último cabe considerar que según el INDEC, en 2001 había en la Ciudad de Buenos Aires 227.545 viviendas alquiladas. Se estima que esta cifra podría rondar en 2006 las 250.000 viviendas. Tomando este dato, sumado a los analizados más arriba, el déficit habitacional total en la Ciudad llegaría a unas 350.000 viviendas, lo que implicaría que entre 1.250.000 y 1.500.000 de personas (el 40% ó 49% de la población porteña) vive en condiciones precarias o sin acceso a vivienda propia. De esas 350.000 viviendas unas 100.000 corresponderían a situaciones de emergencia habitacional. Algunas consideraciones metodológicas Para determinar la “emergencia habitacional” se puede considerar número de personas o familias, lo que determina distintos tipos de emergencia habitacional. De esta manera y según distintos relevamientos el “déficit habitacional” se compondría de la siguiente forma: - Población en las 23 villas miseria : 130.000 personas (equivaldría a 26.000 familias de 5 miembros) - Población en casas tomadas, conventillos, en situación de calle: 200.000 personas (equivaldría a 40.000 familias de 5 miembros) - Población en nuevos asentamientos precarios: 13.000 personas (equivaldría a 2.600 familias de 5 miembros) - Población en inquilinatos, hoteles, pensiones y en condiciones de hacinamiento en viviendas precarias: 150.000 personas (equivaldría a 30.000 familias de 5 miembros) Si se suma el conjunto de personas en situación de emergencia habitacional se llega a una cifra de 493.000 personas o el equivalente a 98.600 familias de 5 miembros. Del conjunto de datos, la población en villas como la de los asentamientos precarios, se apoyarían en censos recientes y “más confiables” (Instituto de la Vivienda del GCBA y Defensoría del Pueblo). Al momento de instrumentar soluciones habitacionales, se realiza un censo pormenorizado para determinar cuántas familias hay en cada villa o asentamiento y de cuántos miembros está compuesta. Esto es igual dentro de las cooperativas de viviendas, se determinan las características familiares para instrumentar las soluciones. Para cuantificar los recursos que habría que destinar al déficit habitacional en la ciudad se tomó un estandar de una vivienda de 2 dormitorios de 50 m2 con un costo de 400 US$ /m2 (1.200$). Esto da un costo unitario de US$ 20.000 (60.000 $). No se suma aquí el costo en concepto de obras de ampliación de redes, apertura de calles, equipamiento.
Para la propuesta planteada se consideró el déficit habitacional en villas: 130.000 personas (26.000 flias.)
26.000 flias x US$20.000 = US$520 millones ($1.560 millones) $1.560 millones % 4 años = $390 millones por año Presupuesto de la ciudad considerado = $ 9.360 millones 4% de $ 9.360 millones = $ 390 millones"
Como se observa, al fin una propuesta concreta para un tema central de la Ciudad Autónoma como lo es el déficit habitacional con su consecuencia inevitable en la proliferación de Villas de Emergencia localizadas en el Sur porteño. Desde Ramble te deseamos suerte Big Apple !.