Se cumplen hoy , 29 de mayo de 2007, treinta y ocho años del Cordobazo. En junio de 1966, la Junta de Comandantes en Jefe derrocaba, mediante un golpe militar, al gobierno radical de Arturo H. Illía, poniendo en marcha la autodenominada "Revolución Argentina", una nueva dictadura militar esta vez con el Teniente General Juan C. Onganía como fraudulento "Presidente de la Nación". Tres años después, una insurrección obrera y estudiantil en la provincia de Córdoba daba un golpe estratégico al gobierno militar conducido por Onganía , abriendo una de las etapas de mayores confrontaciones políticas y sociales sistemáticas y masivas que hubo en la Argentina. En perspectiva , El Cordobazo también fué el escenario de mayor desarrollo de las formas de representación y lucha gremial de tradición no peronista hasta hoy conocidas , de enormes consecuencias para el proceso político social de aquellos años y para la propia experiencia al interior de la organización de los trabajadores. En efecto, El Cordobazo provocó la aceleración de los tiempos políticos de manera irreversible en el país, dando inicio concreto al agotamiento de la experiencia dictatorial y la aparición nítida en el horizonte cercano de la apertura democrática que se concretaría en el año 1973. Hay sin embargo otro efecto adicional poco estudiado del Cordobazo y la experiencia gremial no peronista que lo motorizó: logró acelerar y consolidar las condiciones materiales del regreso del General Juan Perón, tras dieciocho años de exilio, regreso que como reivindicación específica, fué prácticamente inexistente en aquellas jornadas de lucha obrero-estudiantil cordobesas ,reclamo de regreso saboteado sistemáticamente en aquellos años por las conducciones gremiales justicialistas de tradición vandorista, que planteaban una articulación orgánica con el aparato estatal de la dictadura, abandonándo la reivindicación del retorno de Perón, expresada históricamente en la consigna "Luche y vuelve". La figura paradigmática del gringo Agustín Tosco, representa en plenitud el compromiso social, la densidad intelectual y ausencia notable de representación político-partidaria exterior, que signó al movimiento sindical no peronista de aquellos años de plomo. El Cordobazo mostró entonces la potencia del sindicalismo no peronista y también sus límites estrictos a la hora de encontrar expresión política nacional. A treinta y ocho años de aquel singular acontecimiento, en un contexto obviamente muy distinto, sin embargo algunas de las preguntas que se plantearon en la experiencia sindical que protagonizó el Cordobazo siguen abiertas: Es necesario y en todo caso, cómo proyectar la representación sectorial de los trabajadores sobre el espacio de la política nacional, por fuera o con autonomía del sistema tradicional de representación sindical de las esperiencias populistas y del estado?. En Ramble no lo sabemos, por supuesto.
PD: Para bajarte el video documental completo de El Cordobazo que abre el post , realizado con material filmado por Roberto Di Chiara , gentileza de Arcoiris TV, haga click acá .