Preguntar por los hijos de candidatos! Un "allanamiento" que recuerda a "Guitarra Negra" y Alfredo Zitarrosa👇— Artemio LĂłpez (@Lupo55) 24 de junio de 2019
"Hoy anduvo la muerte buscando entre mis libros alguna cosa. Hoy por la tarde anduvo, entre papeles, averiguando cĂłmo he sido, cĂłmo ha sido mi vida, cuánto tiempo perdĂ,
Allanamiento
Hoy anduvo la muerte buscando entre mis libros alguna cosa... Hoy por la tarde anduvo, entre papeles, averiguando cĂłmo he sido, cĂłmo ha sido mi vida, cuánto tiempo perdĂ, cĂłmo escribĂa cuando habĂa verduleros que venĂan de las quintas, cuando tenĂa dos novias, un lindo jopo, dos pares de zapatos, cuando no habĂa televisiĂłn, ese mundo a los pies, violento, imbĂ©cil, abrumador, esa novela canallesca escrita por un loco...
Hoy anduvo la muerte entre mis libros buscando mi pasado, buscando los veranos del 40, los muchachitos bajo la manguera, las siestas clandestinas, los plátanos del barrio, asesinados, tallados en el alma...
Hoy anduvo la muerte revisando mi abono del tranvĂa, mis amigos, sus nombres, las noches del CafĂ© Montevideo, las encomiendas por la Onda con olor a estofado, revisando a mi padre, su Berreta, su Baldomir, revisando a mi madre, su hemiplejia, al Uruguay batllista, a ArĂstides querido, a mis anarcos queridos bajo bandera, bajo mortaja, bajo vinos y versos interminables...
Hoy anduvo la muerte revisando los ruidos del telĂ©fono, distintos bajo los dedos Ăndices, las fotos, el termĂłmetro, los muertos y los vivos, los pálidos fantasmas que me habitan, sus pies y manos mĂşltiples, sus ojos y sus dientes, bajo sospecha de subversiĂłn...
Y no hallĂł nada...
No pudo hallar a Batlle, ni a mi padre, ni a mi madre, ni a Marx, ni a ArĂstides, ni a Lenin, ni al PrĂncipe Kropotkin, ni al Uruguay ni a nadie... ni a los muertos Fernández más recientes...
A mĂ tampoco me encontrĂł...
Yo habĂa tomado un Ăłmnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida... PasĂ© frente al Nocturno y la vida habĂa pintado unos carteles... PreguntĂ© en una esquina por la hora, y en la bolsa del hombre que me dijo la hora iba la vida, junto con su almuerzo...
Hoy, dejaré las puertas y las ventanas de mi casa abiertas... y la noche entrará por todas las ventanas de mi casa, por todas las ventanas de todo el barrio, por todas las ventanas de todos los cuarteles y de todas las cárceles, por todas las ventanas de los hospitales... la noche entrará, cabeceando, saltará para adentro, sombra a sombra a la luz del farol... y se echará en el piso como un perro... y aguardará hasta la madrugada...
Hoy, dejaré las puertas y las ventanas de mi casa, abiertas, para siempre...
👇
No hay comentarios.:
Publicar un comentario