12/12/2009

estigmatizar a los jóvenes

La reciente cachivacheada de Parentini al asumir el Ministerio de Educación macrista, plagada de idioteces a la altura del autor, destacaba la peligrosidad de los jóvenes como eje de la perorata. Empalmaba Parentini con el sentido común de la mass media avejentada porteña , que ve un niño y se persigna.

Nada de los señalado por Parentini , como nada de lo que supone la mass media porteña, respecto a la peligrosidad de los jóvenes y otros temas de actualidad, es correcto.

Veamos el caso de los homicidios dolosos donde la ocurrencia del delito supone la muerte intencional de la víctima , delito tremendo , que da textura narrativa al relato de los medios sobre la avalancha de jóvenes asesinos.

Al respecto el gráfico que abre el post (click para agrandar) permite observar que la participación en homicidios dolosos de menores de 18 años a nivel nacional, permanece estable desde 2001, en rigor aumenta 0,6 décimas, en el lapso 2003/2007.

Sin embargo el impacto mediático de este tipo de delito mortal cometido por menores muestra un crecimiento exponencial, cuyo éxtasis se produce con el efecto Blumberg sobre la opinión pública y el imaginario político y jurídico , que aún hoy nos acompaña.

No hay fundamento estadístico para esa extraña circunstancia de criminalizar a los menores de 18 años y en particular los menores de 16 años , la nueva moda mediática que parece haberse desatada ahora mismo y reflejada en los delirios de Parentini en la CABA, pero también desplegada al calor del discurso y la inoperancia gestiva de Extornelli y el Motonauta en BS.AS., que promovieron primero esta absurda percepción almorzando con Mirtha, y hoy toman litros de su propia medicina. Glup, glup, glup!

Al respecto tomamos como intento de situar la discusión sobre el fenómeno de estigmatización criminal de los menores, el señalamiento de la Licenciada Karina Mouzo, en su estudio “Violencia e inseguridad en los ’90. Una lectura crítica acerca de la situación en Ciudad y Provincia de Buenos Aires”

" La percepción social, respecto a la edad del agresor, no coincide con los datos que anteriormente hemos analizado, en tanto el grupo de los menores de edad se encuentra sobre- representado. Esto no implica que las percepciones sociales sean una mera ficción, pero en tanto construcción social, se encuentra influida por una serie de factores, entre los cuales el discurso mediático tiene especial preponderancia.

Excede el objetivo de este documento, dar cuenta del modo en que los medios de comunicación influyen sobre las percepciones de las personas, sin embargo, no podemos obviar su importancia en tanto formador de opinión. En este sentido, la criminalización, desde los discursos mediáticos de los jóvenes de los sectores más desfavorecidos, ha terminado por convertirlos, dentro de la economía de los ilegalismos, en el sector donde la delincuencia pareciera concentrarse.

Exceptuando los trabajos de Kessler y Saín, las investigaciones que hemos abordado, entienden que el aumento de la delincuencia de los más jóvenes es uno de los problemas más preocupantes de nuestro país; suponen, que a partir de la comisión del primer delito los jóvenes comienzan una carrera criminal de la cual no hay retorno posible.

Este tipo depensamiento es tributario de los análisis que entienden a la criminalidad como una subcultura (Becker: 1971) organizada con sus propias reglas y códigos. En este punto, nos sentimos más cercanos al análisis de Kessler, básicamente porque este autor se dedica específicamente a través de un minucioso trabajo de campo, a comprender cuáles son las lógicas implícitas en las acciones delictivas de los jóvenes, es decir, produce teoría a través del estudio empírico de la realidad de los jóvenes aquí y ahora.

Precisamente, una de las conclusiones a las que arriba, es que lejos de pensar al mundo de la ciminalidad juvenil como una subcultura organizada, el delito es más bien una actividad transitoria que se combina con el trabajo, y con la asistencia a la escuela.

23 comentarios:

timoneldetormenta dijo...

Exelente!!!!

Lic. Baleno dijo...

No hay menor asesino pero al no existir regimen penal juvenil(es decir, al no bajar la edad de judiciabilidad) la cana ante un homicidio rimbombante agarra a 4 pibes de 14 0 15 años. Como no hay regimen penal (repito) para estos chicos (repito, porque no se quiere bajar la edad de judiciabilidad segun cierto progresismo que atrasa una barbaridá) los pibes van presos 24 horas, la patria mediatica los condena, el goberna no rompe las pelotas porque la gente se calma un poco porque agarraron a alguien y la cana se queda con el caso esclarecido.
Claro que como no hay regimen penal juvenil (ya lo dije?) esos 4 chicos jamas tendran la oportunidad de probar su inocencia y tampoco el estado podra probar su culpabilidad. Tiene media sancion un regimen penal juvenil en el senado pero es tan malo que casi seria mejor que no saliese... paradojas de la vida moderna don Artemio.

Fernando Bonatto dijo...

No gaste polvora en chimangos Artemio, el discurso racional y apoyado en datos ciertos y cotejables se fue al carajo hace rato
Prima el chamuyo rascun y efectista del miedo

Antonio dijo...

Está muy bueno tu entrada Artemio. Es sabido que la mayoría de los casos de homicidio ocurren en el contexto conyugal/parejas. Ergo, para reducir el índice de homicidios habría que abolir el matrimonio.
Eso en sí, reduciría el afán de eliminar a la suegra...
Abrazo,
Antonio

Roberto dijo...

En la decada del ´90 me asaltaron a mano armada 7 veces, en una de ellas
me vaciaron el negocio, entre el
2000 y 2001 dos veces, más el robo
de mi auto, o sea 3 no 2. Hoy sigo
frecuentando los mismos lugares y hago las mismas cosas y gracias a
dios no tuve ningún problema, no
digo que no existan pero que los
medios dejen de exagerar. O acaso
una mano invisible esta detrás de
todo esto, y me refiero si no son
mandados estos "jovenes delicuentes", por la derecha que
es la que más cacarea. ¿estaré
equivocado? o es solo una sensación.

Saludos!

Mariano T. dijo...

Que sean muy poquitos no implica disculpa alguna, sino tal vez todo lo contrario. Los asesinos juveniles serían entonces una pequeñísima minoría monstruosamente desviada de las actitudes del resto de sus coetáneos, y que podría ser apartada de la sociedad sin que ello constituya ningun acontecimiento de importancia social, dado el escaso número de datos.

Roberto dijo...

Ah, me olvide de comentar, no pertenezco a ningún partido político
mi vieja me enseño desde chico a
trabajar para ganarme el mango.
Mientras estos que hablan no creo
que conozcan esa palabra, ni hayan
pasado hambre (¿porque la mayoría de
los políticos son abogados? alguno
me lo podría contestar.

gracias.

prefieroalaspersonas dijo...

Don Artemio: Sé que dice que no copy paste, pero hago la esexión y pego algo de la nota de hoy de Sandra Russo, "Jugá limpio".

"“La inseguridad” lleva comillas, ya lo he comentado en alguna nota vieja, porque designa a una construcción de sentido que mucha gente ha internalizado como algo que de verdad sucede. Lo que sucede es el delito. “La inseguridad” designa mucho más que delito. Sobre todo, más que delito, significa zozobra, impaciencia, terror, abyección. Y antikirchnerismo, claro. De hecho, están ocurriendo algunos hechos que se alzan con todos los sentimientos irascibles que despierta “la inseguridad”. No pueden a uno menos que llamarle la atención los tres casos de mujeres acribilladas en sus autos, sin motivo aparente, y ahora el regreso del salvajismo contra los colectiveros. Casi se diría que los hechos que ocurren conllevan un plus de repetición y sadismo que es casi una puesta en escena de “la inseguridad”. ¿Alguien irá al fondo de cada investigación? Debería. Sobre todo porque la sucesión de acontecimientos es tan vertiginosa, que todo se abre y nada se cierra."

Usted cita,Usted propone el pensamiento: no es así. Ojalá lo fuera. Las cifras de homicidios dolosos de nuestro país son más cercanas a las de europa que a las de latinoamérica, y mejores por paliza que las de EEUU. Lo de poner acento en que son menores de edad es simplemente circunstancial, cualquier cosa sirve para mantener al ciudadano con la mirada en otro lado mientras sojizan y preparan el regreso de un gobierno "como la gente". Leo interlineado lo de Sandra Russo: la "ola" de crímenes es consentida y hasta fomentada. El ciclo crimen brutal: repetición hasta la saturación en los medios noes casual. Quedaría por determinar si es planificada; o mejor dicho, saber quién la planificó: candidatos sobran. El asunto Artemio (perdón por la extensión) es cómo se enfrenta a eso. Porque se está frente a un sector que juega sin reglas y no repara en gastos. Quizás pedagogía, mucha pedagogía. Refulge, al fondo, la ley de medios. Ojalá podamos sostenerla.

Pedro dijo...

Artemio, mi comentario tiene lo suyo de publicidad:

http://psicodeliagenerica.blogspot.com/2009/12/ciudad-focal-ciudad-mediatica.html

Es un post que escribi que toca el tema de la Ciudad Utopica PRO, "inseguridad" y los medios.

Saludos
Pedro

guille dijo...

Bien artemio,la info esta,el que busca encuentra,yo lo sigo a sain y por supuesto al supremo zaffaroni.Saludos.

rinconete dijo...

Mariano T

Justamente el problema está en su importancia estadística, inversamente proporcional a su visibilidad mediática. Mi hijo tiene estadísticamente más posibilidades de morir como los Pomar, víctima de un accidente de tránsito por el incumplimiento de normas viales básicas, que como Axel Brumberg, víctima de un crimen doloso.

Pero el relato político y mediático apunta la mayoría de los recursos (del Estado y de esos medios) hacia esa componente minoritaria de los peligros que nos acechan.

La bonaerense no encontró un auto volcado a 20 metros de la ruta porque buscaba a un padre asesino, a un grupo de secuestradores fumadores de paco o a un ovni que se los había llevado a Ganímedes.

Los recursos del Estado son limitados, desviarlos hacia espejismos solo logra que nuestra vida sea peor.

donchango dijo...

Entendamos que está ciudad y parte del conurbano están malditos por la abundancia de viejos chotos, racistas, fachos que odian a los pibes jóvenes. La clase media enchoteció de vieja porque no ha tenido juventud, se la robaron mirtha legrand, los milicos y los curas. Y lo digo yo que soy un viejo de clase media...

Hal dijo...

"Los asesinos juveniles serían entonces una pequeñísima minoría monstruosamente desviada de las actitudes del resto de sus coetáneos, y que podría ser apartada de la sociedad sin que ello constituya ningun acontecimiento de importancia social"
Recurrir a la expresión "monstruosamente" no es casualidad, no? Supongo que, si dejamos de considerarlos humanos, es más fácil apartarlos (lo que puede ser equivalente a muchas cosas) sin remordimientos y sin tener que hacernos preguntas o cuestionamientos.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Me da risa que un ultra-kirchnerista (casi un Rudy Ulloa) como Ud., Artemio, pretenda emitir alguna opinión basándose en ESTADÍSTICAS. No es serio.

hector dijo...

Artemio, muy bueno su análisis, faltaría decir que, la inseguridad, en nuestro país, es la continuación de la lucha contra la subversión, por los mismos medios y con idénticos fines. Los que reclaman seguridad son los que consagraron el “algo habrán hecho”
La inseguridad a nivel interior, cumple la misma finalidad que “la lucha contra el terrorismo” a nivel internacional.
Así como la explotación y el acoso internacional no son reconocidas como causa que justifiquen la reacción violenta de un pueblos, la marginalidad, la pobreza y la exclusión popular, no son aceptados como caldos de cultivo de la carencia de seguridad

Muad 'Dib dijo...

¡Aguante León Arslanián! Lo que necesitamos es a un tipo como él (preferentemente él mismo) otra vez en la provincia. Fue el unico con la capacidad para mejorar un poco a la Bonaerense.

saludos,

guille dijo...

Rinconete ,muy buena lectura.
Saludos.

il postino dijo...

Artemio....la estadística que citas son los imputados...qué porcentaje de los homicidios se llega a imputar a alguien? Tenés esa estadística? La "sensación de inseguridad" a la que ninguneas con una frivolidad digna de una fiesta en Mau Mau, no se construye en base a estadísticas de imputados por homicidios sino a la percepción de que hace unos años no era habitual que te afanaran a las 9 de la mañana en la nueve de julio y cordoba dos chicos de 14 años, o te apuntaran con un caño en cordoba y alem a las 7 de la noche un chico de 15 o 16 años, o que te afanaran a las 11 en Alem y Perón dos pibes de 15. Capaz a vos te parece que siempre fue así, pero te cuento algo: si pensás convencer a alguien que no sea de tu mismo palo sobre que la inseguridad en realidad no creció tanto, te conviene usar mejores arguementos o mejor informacaión. Si no, solo lograrás el cacareo halagador de los que ya piensan como vos. Supongo que tu auto estima está para un poco más que eso

Saludos cordiales

fabian dijo...

¿Mejores argumentos? ¿Estadísticas confiables? Qué chanta. Las estadísticas de homicidios no se pueden truchar don postino. No es como el robo de un celular. ¿Qué supone que está haciendo la gente, enterrando a los muertos en el fondo para evitarse el papeleo? Por favor, un poco de sentido común.
El porcentaje que aparece es de los que se le imputan a alguien, en los que no se pudo imputar, aparecen como "sin datos" en el gráfico de torta.
En fin, la razón es una bendición que fue repartida en proporcines mágicas al crearse el mundo. Es la única cosa que todos creen poseer en cantidad suficiente.

il postino dijo...

Fabián, brillante descubrimiento el tuyo: las estadísticas de homicidio no se pueden truchar. Te paso otro dato: las estadísticas de imputados por homicidio solo incluyen los casos de homicidio donde hay algún imputado.....entendés el punto? Despacito de nuevo, por las dudas: hay homicidios donde no hay imputados....y no son el 12% de los casos.

Pero si vos crees que la inseguridad no aumentó en los últimos 5 años, te invitó a que intentes convencer a la inmensa mayoría que cree lo contrario con algún dato válido. Nuevamente, el sin datos (12%) no se refiere a los casos en los que no hay imputados, porque el universo de esa muestra es el de imputados. Te pregunto a vos, chantapufi: QUE PORCENTAJE DE LOS HOMICIDIOS NO TIENEN IMPUTADOS?

(te paso el dato, que OBVIAMENTE, desconoces: aproximadamente el 50% de los homicidios en Argentina quedan sin resolver....)

Pero la pregunta de fondo es, si me leíste bien, otra: ¿es posible defender la hipótesis de que el aumento de la inseguridad es una "sensación", apelando a una estadística de imputados por homicidios abierta por edad? En caso de dudar sobre este tema, ¿para qué lado te inclinas si sos gobierno? Para el lado del niguneo frívolo (total los muertos son mayoritariamente pobres y votan siempre igual) o para el lado de tomar algún tipo de acción, la que sea, aunque sea por las dudas?

Daniel dijo...

Creo que el otro estudio que falta es de hacer una relación entre la destrucción y debilitamiento del empleo y la industria nacional y relacionarlo con la delicuencia.

Los "pibes chorros" son los nietos de la dictura y los hijos del menemato. Me arriesgo a afirmar que en todos los países en los cuales se han aplicado medidas neoliberales se han visto triplicados sus índices de delicuencia, y sobre todo juvenil.

Cuando tenemos esta relación en claro y si le sumamos el deterioro de la educación pública, la solución a la delincuencia en general y juvenil en particular sale solita:

Mejoramiento de condiciones y ofertas laborales y una mejor contención educativa son medidas preventivas al delito.

Uf, casi nunca puedo articular este concepto en ningún foro. Me corren siempre, como el amigo Mariano G. con el "te mataaaaan".

Saludos.

Daniel dijo...

Me meto en una polémica ajena. Il Postino, me interesa el tema y me gustaría que cites la fuente del 50% de homicidios, gracias.

El porcentaje de delitos en general sin sentencia es muy grande. Pero no es patrimonio de Argentina (por mucho que sorprenda). Por ejemplo, en el Reino Unido solo un 2% del total de delitos termina con algún tipo de sentencia(Macionis y Plummer). Si a eso le sumamos que los que han cometido un delito reinciden, tipos como Foucault nos dicen que el sistema represivo es obsoleto, o por lo menos ineficaz.

La sensación de seguridad es muy voluble en la población(de cualquier país, de nuevo). Los Yanquis, por ejemplo, se sienten muy seguros a pesar de tener una altísima tasa delictiva, desde la propiedad al homicidio. Esta sensación de seguridad, que es así como se estudia (no de "inseguridad") es también muy influenciable.

Para oxigenar la cabeza, leer los ejemplos de Montreal y San Francisco. En ambos casos, se busco siempre evitar que los menores ingresen en la cárcel. Y consiguieron mejores resultados que la publicitada "Tolerancia Cero" de Nueva York.

Para finalizar, aclaro que mi familia ha sido víctima, al correr de los años, del delito y va desde el hurto al terrorismo de estado. Así que tengo víctimas, si eso da más autoridad para algunos...

Mariano T. dijo...

No entiendo, si la tasa de homicdios juveniles se triplica por determinadas políticas nocivas, y ésta no se ha triplicado desde los 90, uno de los dos preceptos es falso.