"Soy un romántico. Me gustan los boleros, escribo poemas de amor y siempre me fue bien con las mujeres. Creo que voy ganando por goleada" dijo sin falsa modestia. Luego, en medio del descalabro se encontró con esto, un par de años después se trepó por acá y ahora mismo se coló por aquí. Un tipo de suerte Ramón vuelve al ruedo y amenaza convertirse en otro de los twister peronistas apadrinados por el Intrépido Cazador de Escualos de Gran Porte (ICEGP), de cara a las elecciones de octubre.