Ahora todo tiene sentido. "He abandonado mi móvil abajo. ¿No soy así? De esta manera, o de ninguna, Ya sabes. Voy a ser libre como el pájaro azul. ¿No soy así?".
David Bowie ha alcanzado la inmortalidad y ha dirigido el videoclip, la campaña de marketing y las redes sociales. Nadie se había atrevido a tanto. Nadie volverá a hacerlo. La nota de prensa que acompañaba la noticia de que el disco había alcanzado el número uno en las ventas digitales, se acompañaba de la información de que Lazarus forma parte de la producción teatral Lazarus escrita por Bowie y Enda Walsh y dirigida por Ivo Van Hove, que se estrenó el 7 de diciembre en Nueva York con excelentes críticas: The New York Times alabó los "rayos congelados de éxtasis que se disparan como novas a través del barro y la oscuridad glamourosa de Lazarus, el fantástico nuevo musical con excelente música creado a partir de las canciones de David Bowie," mientras Rolling Stone elogió Lazarus diciendo que es una proeza surrealista... el mejor teatro en el que se nada en leche, se huele lencería y se bebe ginebra a grandes tragos".
Cualquiera que conociera a Bowie sabe que disfrutaría como un niño de la situación. Ahora ya es imposible juzgar Blackstar y los que lo hicieron en estos días lo pusieron por las nubes. Ahora ya sabemos lo que significa esa mueca burlona de su rostro casi siempre impenetrable escondido detrás de una máscara que nació junto a Lindsay Kemp con la cara pintada de blanco como un mimo. David transformó aquello en tendencia, no fue el primero en hacerlo, pero fue el que lo hizo de manera más eficaz.
Con Bowie es imposible pensar que algo esa una casualidad, un regate del destino. David Bowie ha dirigido su mejor obra y le ha puesto punto final.
"Voy a ser libre como el pájaro azul".
Pájaro azul, por Charles Bukowski
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que está ahí dentro.
hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
montarme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?
hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.
luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?
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