4/30/2022

cuando la gente participa lo malo es menos malo y lo bueno es más bueno...


MÁXIMO KIRCHNER EN EL PLENARIO SINDICAL DEL PJ EN BARADERO

Compañeros, compañeras. Antes que nada, agradecer aunque ya lo hizo el locutor también recién. A los compañeros y compañeras de Luz y Fuerza por poner el predio a disposición este sábado. Y, aparte, como les decía recién este hermoso predio. Muchas veces el trabajo que hacen todos los sindicatos generando predios para que sus afiliados, las trabajadoras y los trabajadores puedan disfrutar sus familias nunca son mostrados por los grandes medios de comunicación. Y la verdad que quienes conocemos los trabajos de los sindicatos, los precios que generan y los lugares para sus afiliados y afiliadas, estamos más que orgullosos de poder ver obras como esta que levantan con tanto amor para cada uno de sus trabajadores y trabajadoras.

También agradecer al compañero intendente de Baradero la recepción y también a los vecinos y vecinas de Baradero que, más allá de como voten y piensen como piensen, nos reciben con mucho cariño en su ciudad y de manera muy democrática para que podamos convivir.

Creo que como decían muchos compañeros recién, que esté hoy ocurriendo esto aquí es muy sano, es muy movilizador y es a lo que siempre apuntamos aquellos que creemos definitivamente en la militancia política, en la militancia sindical, en la militancia social, cultural que cada argentino y argentina desde su lugarcito y con el tiempo que pueda a veces trata de aportar al conjunto de su sociedad para mejorarla, para dinamizarla y para finalmente poder transformar las condiciones de vida en un sentido positivo. Porque muchas veces las cosas se transforman, en la Argentina, en un sentido negativo.

Entonces creo que es importante porque quienes están aquí hoy, después  de una larga semana de trabajo, quizás muchos haciendo y muchas haciendo horas extra para poder llegar a fin de mes, se vinieron este sábado acá dejando unas horas que tenían, por ahí, dispuestas para su familia o para ir a ver al equipo del que son hinchas. Y se vinieron acá a conformar su otra familia y esta gran familia también que está aquí hoy que pone a disposición su tiempo para poder discutir, debatir y también poder vernos. Creo que después de lo que nos sucedió a todos los argentinos y a todas las argentinas y en términos globales también de no poder vernos, de estar aislados, de vernos la mitad de la cara a veces con un barbijo. Creo que es importante estos lugares y creo que también debemos pensar mucho sobre aquello que nos sucedió y lo que implica no verse, no poder discutir, debatir abrazarse. O simplemente poder compartir una comida juntos o una tarde juntos. Así que creo que esto es muy saludable porque hemos vivido momentos muy duros todas y todos. Y creo que esos momentos que trajo la pandemia, de miedo, también de muerte de tener que despedir a muchos seres queridos lejos de nuestras creencias y rituales a los que estamos habituados cuando alguien querido nos deja. Sin velatorio, sin poder entrar a las salas de internación. Creo que ha sido todo muy duro y que poco a poco nos iremos otra vez poniendo de pie y por lo menos llevando esas cicatrices y esas heridas de otra manera. Y siempre las cicatrices y las heridas se llevan mucho mejor acompañados y acompañadas y andando solos por la vida. Ya que los que estamos acá no hacemos política en un monopatín sino que hacemos política de conjunto y colectiva. Así que también, agradecerle a las enfermeras, a los enfermeros, a los médicos, a las médicas que lo dejaron todo en las clínicas y en los hospitales. Y también felicitar ¿no? como recién le decía de estos predios, a los sindicatos. Qué hubiera sido por ahí de nuestro sistema de salud si no hubieran existido esas estructuras de salud que los sindicatos pusieron a disposición no sólo de sus afiliados y de sus afiliadas sino del conjunto de los argentinos y las argentinas. Vaya un reconocimiento por tanta generosidad ante, a veces, tanta falta de reconocimiento.
Creo también que esta pandemia noes llegó después de algo que fue terrible para la Argentina. En términos reales para el conjunto de la sociedad, más allá de los ganadores del gobierno del ex Presidente Macri. Fue una etapa muy dolorosa y una etapa dolorosa que deja marcas y huellas profundas que hoy, y durante mucho tiempo, argentinas y argentinos deberán afrontar y atravesar. Que aquello que sucedió y de cómo llegó ¿no? porque a veces pareciera que Macri llegó a la presidencia solo en Argentina. Macri no llegó solo a la presidencia argentina. Fue la punta de lanza del poder económico, mediático y judicial de la Argentina. No fue solo Macri el que endeudó nuestro país. Nuestro país también lo endeudó los medios de comunicación que ocultaron la peor cara de Macri para que una sociedad pudiera ser engañada, para que no contara con toda la información disponible a la hora de elegir una candidata o un candidato.

Entonces creo que entender, no sólo como peronistas, no sólo como integrantes del movimiento obrero organizado sino básicamente como ciudadanos y ciudadanas de un país, que tenemos que estar mucho más alertas de lo que estuvimos en 2015.

Yo ayer lo escuchaba y tenía razón lo que decía el Presidente Fernández, recuperar 20 puntos de poder adquisitivo, como fue entre el 2003 y el 2015. O sea, no sólo fue la recuperación del trabajo, la recreación del vínculo entre la patronal y el trabajador y la trabajadora sino que también fue la recuperación del ingreso al mismo tiempo. Mucho más acelerada, es cierto, como decían los compañeros antes, a partir del 2008 y el 2009, para equilibrar también esa relación de fuerzas. Porque si nos vivimos escondiendo detrás de que la relación de fuerzas no es esquiva o es muy desigual, ya no parece una explicación sino más bien una justificación o una coartada. Y yo creo que este plenario tiene que ver con empezar a generar mayores equilibrios en esa relación de fuerza. Y que vino Macri y destruyó eso que se había construido durante 12 años, sólo en 4. Claro, obvio, nadie más que nosotras y nadie más que nosotros sabe muy bien lo que cuesta construir. Destruir es muy fácil. Construir es el desafío.

Y tenemos muy clara también para que nadie, por ahí, piense que… esas cosas que uno lee a veces ¿no? Tenemos muy clara que muchas veces la  velocidad de los deseos por cumplir los anhelos de nuestro pueblo es mucho más rápida que la velocidad de la construcción que nos permita realmente materializar los anhelos de nuestra gente. Lo tenemos claro. Ahora, nosotros queremos que esa construcción no se detenga. Queremos que esa construcción avance a paso firme. Queremos que esa construcción pueda ser para que cada argentino y cada argentina pueda, cada vez, día a día, mes a mes, de a poquito, de a poquito ir elevando su calidad de vida.

Porque miren: uno mira la generosidad, como decía antes, y también la prudencia de los trabajadores y trabajadoras argentinas. Durante la pandemia muchísimos compañeros y compañeras aceptaron, producto de que no podían concurrir a trabajar, una reducción de sus salarios. La aceptaron. La aceptaron para que esas pymes y esas empresas donde trabajan pudieran capear también el temporal aunque eso les implicara resignar ingresos. Entendieron el desafío de la hora. La inteligencia de nuestro pueblo trabajador, de nuestras ciudadanas y ciudadanos que trabajan en fábricas, en oficinas, a cielo abierto, merece ser destacada. La inteligencia y la generosidad y también, no sólo estuvo la presencia de trabajadores y trabajadoras a la hora de poner el hombro durante la pandemia. Sino también del Estado Nacional y de los diferentes estados. Y el Estado nacional, por ejemplo, lo hizo a través de las ATP que significaba complementar gran parte del salario del trabajador y la trabajadora para que no se volviera a romper ese vínculo entre la patronal y el laburante. Ese vínculo que trajo tanto, tanto dolor en la Argentina cuando estalló todo por los aires en el 2001. Y se logró.

Entonces tenemos, de estos tres actores, dos actores que realmente han demostrado la voluntad de construcción de un país mejor y que nos integre a todos. Los trabajadores y las trabajadoras no sólo en los lugares donde se corría peligro producto de la enfermedad sino también cediendo parte de sus ingresos. El Estado, poniendo recursos para que esos empresarios, que ya recibían la ayuda de sus trabajadores, pudieran sobrellevar de mejor manera. Y ahora falta que el tercer actor diga presente en la sociedad argentina de una buena vez por todas. Porque si no, miren qué fácil, el laburante pone el salario, el Estado pone el ATP y ahora que hay que frenar los precios el empresariado pone cara de “yo no fui”.

Y de repente nos encontramos que pareciera que tampoco se les puede decir nada. Que si uno cuenta estas cosas pareciera que fuera una persona conflictiva, que hay que agachar la cabeza porque son el poder económico y te pueden hacer esto y te pueden hacer lo otro. ¿Y entonces? ¿Y entonces por qué y para qué los trabajadores y trabajadoras le dieron esa mano a sus empresas? ¿Y entonces por qué el Estado dijo presente? Porque en tanto el Estado y los ciudadanos y las ciudadanas argentinas que trabajan reconocen la importancia de tener un empresariado nacional que se desarrolle y una pyme que avance, es hora que el sector financiero y los empresarios argentinos reconozcan que en la Argentina también hay argentinos y argentinas que necesitan que no pongan cara de distraídos.

Más todavía ¿no? porque ellos eligen también. Ellos eligen. Ayer leía unas declaraciones del ex Presidente Macri que decía que recibía las visitas de diferentes sectores del poder de la Argentina. Del Poder Judicial, del poder económico, los dueños de medios dijo también. No sé… muchos no son. Y decía el ex Presidente y rara vez le creo pero, esta vez sí le creo. Decía el ex Presidente que lo iban a acompañar y a darle fuerzas y energías para que profundizara el desastre que hizo. Pero estos mismos sectores antes de irse le decían: “bueno, ¿pero a nosotros qué nos toca en todo esto?” Y vaya que les tocó. Se olvida ahí el ex Presidente Macri. Les tocó ¿eh? Se quedaron con compañías telefónicas, fugaron la plata para afuera. Les fue muy bien. Me parece que la de ellos, y ahí es donde no le creo al ex Presidente Macri. La de ellos estuvo, la del sector más concentrado de la economía argentina, sí estuvo. Pero esos fueron, como bien dice el Presidente Macri, los que lo apoyaron.

Y cuando uno lo mira en tiempo, cuando hace un ejercicio de retrospectiva, como lo hemos hecho también y ya llegaremos y abordaremos esa parte para entender donde nos equivocamos para poder ser mejores… Uno mira, voy a dar un ejemplo porque la verdad que muchas veces hacemos eje sólo en la deuda que se generó con un organismo multilateral de crédito como el Fondo Monetario Internacional y no todo el otro desastre que hicieron también con el sector privado. ¿Ustedes se acuerdan cuando los medios argentinos y el propio gobierno nos vendían que habían traído al Messi de las finanzas? Al Messi de las finanzas. Lo que será el patadura de ese equipo, digamos… Porque si, realmente, si el Messi de las finanzas hizo este destrozo con nuestro país, no quiero imaginar el que piensa que la pelota pica porque tiene un sapo adentro.

Pero bueno, más allá de eso, cuando uno mira, trata de entender porque lo que tenemos también que comprender es que nadie se las sabe todas y ninguno sabe todo. Que por eso necesitamos de la otra y del otro, del debate y la discusión. De esa suma de verdades relativas para buscar una síntesis superadora aunque cueste y encontrarla y poder llevarla adelante y entender que a veces puede haber flujos y reflujos en la historia pero hay que ir construyendo mayor grado de conciencia, de sedimentación. Porque recién lo escuchaba a Hugo cuando hablaba y les mando también, desde aquí, un beso enorme y grande a todas las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. A Hebe, a Estela, Taty y tantas compañeras que siempre están donde tienen que estar. Imagínense estas compañeras si se hubieran puesto a pensar en la relación de fuerzas cuando entraron a ir a la Plaza de Mayo. Las compañeras fueron. En una relación de fuerza totalmente desigual se animaron a caminar. A buscar a sus hijas, a sus hijos después de que aquella dictadura secuestrara, torturara y asesinara a tantas argentinas y argentinos. Que barriera con comisiones internas de trabajadores y trabajadoras a lo largo y ancho del país. Pero vamos primero por este punto. En ese momento, se creó, y los organismos y las compañeras, entendieron que había que hacer ese trabajo. La política de Derechos Humanos que se llevó adelante a partir del 25 de mayo del 2003 sí fue una decisión política del ex Presidente. Pero esa decisión política tuvo una gran ventaja: hubo quienes durante décadas sostuvieron esas banderas en alto para que cuando alguien llegara a la Casa Rosada y tuviera la decisión, pudiera avanzar, llevarlo adelante, y así reparar tanta injusticia y dolor en nuestro pueblo. Y de eso se trata también. No hay efectos inmediatos, muchas veces, cuando empezamos a construir las cosas. Pero sí las construimos entendiendo que tenemos que generar un tiempo y un contexto en la historia para que cuando nuestro pueblo y nosotros tengamos la capacidad de hacerlo, de tener a alguien que decida avanzar, pueda hacerlo. Generar el contexto político donde se toman las decisiones que intervienen en la vida de la sociedad argentina.

Incluso, como decía recién, siguen insistiendo con estos modelos económicos. Miren: discutía mucho con compañeros y compañeras entre el 2016 y el 2019. ¿Cuánto puede durar esto? Si el mismo modelo económico que quiso implementar Macri, aggiornado, un poco más digital si se quiere, menos analógico… la dictadura pudo sostenerlo durante siete años nomás. Durante siete años ese modelo que muchas veces escuchamos en la tele no funciona porque existen, por ejemplo, ustedes. Los sindicatos, los trabajadores, las trabajadoras, los movimientos sociales también, las organizaciones políticas que parecen ser… cuando uno escucha  la televisión, el gran escollo entre el presente y un futuro venturoso. Cuando no hubo organizaciones políticas porque las barrieron, las torturaron y las asesinaron. Cuando no hubo organizaciones sindicales porque las pasaron por arriba, atemorizadas… ese modelo económico tampoco funcionó. No es un problema la resistencia que encuentra el modelo que quiere implementar Macri y los medios de comunicación en nuestro país. Es el modelo en sí mismo, nuestro país por las características propias de nuestra patria. Nuestra patria a lo largo y a lo ancho de nuestro país tiene grandes asimetrías culturales, sociales y políticas. Y no es casualidad que cada vez que ha llegado un Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a conducir los destinos de nuestro país, terminen como terminan. El desastre que hizo Macri es similar al desastre que terminó haciendo De La Rua con el megacanje y el blindaje. Porque ¿vieron que muchas veces dicen que existe la maldición de la provincia de Buenos Aires que no puede poner un Presidente? Yo soy de los que piensa que existe la bendición de la Ciudad de Buenos Aires que cualquiera pasa por la Jefatura de Gobierno y después lo ponen de Presidente porque ahí está concentrado en 40 manzanas el poder económico. Los medios de comunicación que generan ilusiones ópticas en nuestra sociedad que después las paga caras nuestra sociedad.

Entonces, comprender, poder tener la oportunidad hoy con ustedes de poner esto arriba de la mesa también para sumar al próximo plenario para poder discutirla. De tener la oportunidad de también poder aportar, desde aquí, hoy, en este cierre, se los agradezco mucho. Porque siguiendo en este tren de las cosas, la deuda con el Fondo Monetario Internacional que dejó Macri ha sido escandalosa. Pero alguien se la dio también. Y el que se la dio no se hace cargo nunca. Parece que fuera un problema de argentinos y argentinas que somos muy tontos, que no comprendemos el mundo, que sólo los que vienen de afuera son los que tienen la posta. Acá no entendemos nada.

Entonces yo miraba en estos días, por ejemplo, como pudimos ver durante la pandemia, que el Fondo Monetario Internacional destinaba, a todo el mundo, 44.000, 46.000 o 47.000 millones de dólares para distribuir entre los países en forma de apoyo para atravesar la pandemia. Y que a nuestro país, la Argentina, le habían prestado 57.000 millones de dólares de los que sólo Macri alcanzó a manotear 45.000 millones de dólares. La misma cifra que, dijimos recién, el Fondo Monetario le da al mundo para atravesar la pandemia. En estas semanas uno podía ver como una de las personas más ricas del mundo desembolsaba 44.000 o 45.000 millones de dólares para quedarse con Twitter. Que fue la misma cifra que el Fondo Monetario Internacional le dio a la Argentina, a Macri. Sin pandemia. Y mirando algunas noticias, miraba que el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, le solicitaba nuevamente a su Congreso, para que le apruebe una ayuda para uno de los países que están en el conflicto de Europa. Para ser más precisos: Ucrania. Pedía 33.000 millones de dólares más. Entonces dije: ¿Cómo 33.000 o  30.000 millones de dólares más? Y ya le había dado 13.000, 14.000 millones. Entonces dije: Qué bárbaro. Estados Unidos le daba, para ayudar a un país en guerra, 44.000 millones de dólares y el Fondo Monetario Internacional le dio a nuestro país, a Mauricio Macri, la misma cifra. Entonces, la conclusión a la que uno llegaba ahí es: le dieron al mundo en pandemia lo que le dieron a Macri sin pandemia. Le dan a un país en guerra lo que le dieron a un país de paz. ¿Se entiende el nivel de despropósito y la profundidad del daño que ha hecho Mauricio Macri y quienes lo pusieron en el poder en la Argentina?

Porque si esa parte, no sé… podemos pensar… Ponele, dejémosle que se hubiera dicho: bueno, una parte está bien, fúguenla. Pero miren si una parte de aquello hubiera sido utilizado para que la Argentina hiciera una planta de GNL ahí en San Antonio Oeste, en Río Negro, o en Bahía Blanca para poder darle valor a las riquezas naturales de nuestro país. Y miren cuánto serviría ahora también para el mundo en este conflicto donde parece faltar gas y los precios se han ido por el aire. O por lo menos un par de aviones de carga para nuestra línea de bandera, Aerolíneas Argentinas, para poder sacar esos limones que Macri iba a despedir a Tucumán o nuestros arándanos. Aunque sea un par de barcos para empezar a recrear poco a poco una flota naval argentina que permita abaratar, muchas veces, los costos que se terminan sintiendo en las góndolas a lo largo y ancho de nuestro país. Porque vos tenés que pagarlo después el préstamo. Entonces el préstamo debiera haber sido utilizado para capitalizar a la Argentina, a su Estado y a su sector privado para que genera aún mayor riqueza, para de esa manera, cuando hubiera que afrontar la devolución del préstamo, contar con los ingresos suficientes sin que nuestro pueblo sufriera para aportar a ello.

Entonces, creo que si lo podemos explicar de una manera… Miren: es como pagar un alquiler. ¿Alquilan muchos acá? Bien, cuando uno mira esto, cuando uno mira esto, el problema que tiene la Argentina que nos dejó Macri es como estar alquilando, poder acceder a un crédito hipotecario que nos permita poder construir nuestra propia vivienda y en vez de pagar un alquiler pagar el crédito y así en el tiempo cumplir ese sueño que cada familia argentina tiene. Un pedacito de tierra, una casa o un crédito quizás para construir en el mismo terreno de tus papás y así también poder poco a poco ir saliendo adelante. Pero la verdad que Macri tomó un crédito para construir la casa y que dejáramos de alquilar, se la timbeó y ahora no sólo los argentinos tenemos que pagar el alquiler sino también el crédito de una cosa que no fue construida. Es dramático para nuestro país. Más en las condiciones objetivas globales que atraviesa el mundo.

Pero pudimos derrotar a eso. Pudimos derrotarlo y la verdad que fue durísimo el macrismo. Fue durísimo para la sociedad en términos generales. No quiero hablar para los dirigentes porque, de última, los dirigentes somos los que queremos representar. Y cuando uno quiere representar no es una víctima, uno tiene que asumir los costos de querer ser conducción porque es muy fácil sino. Y así fue porque si no aparecen ustedes: “no, me están apretando, no me dejan ir a tal acto. No… y empezamos todos así, medio extraño.

Y creo que sí, que hubo un gesto fundamental que fue el de la compañera Vicepresidenta que entendió, que comprendió, que hizo una correcta lectura de la coyuntura para poder organizar a su pueblo. Que no se fijó en qué le había dicho cada uno de aquellos que llegaba a integrar este Frente de Todos. Más bien miraba el presente y miraba el futuro que es lo que cada dirigente tiene que hacer. Porque la otra vez se acerca un compañero a verme y me dice: pero cómo vamos a hacer en el 2023 si estamos así. Mirá: creo que la mejor manera de construir una victoria en el 2023 es comprender el 2019, si  no entendemos el 2019 va a ser muy difícil el 2023. Porque el 2019 no sólo fue la inteligencia y generosidad de la compañera y de todos los compañeros que regresaron. Esa es una partecita, lo que hizo ese Frente fue interpretar los anhelos de nuestro pueblo, de interpretar el dolor de nuestra gente y de accionar en ese sentido. Y eso es lo que tenemos que hacer nosotros como gobierno y nuestro gobierno: interpretar los anhelos de nuestra gente. Entender que aquí nadie es víctima de nada. Miren: es cierto, fue durísima, fue dura la pandemia pero también recuerdo momentos durísimos durante ese período 2003, 2015. Y también, como ante cada punto de inflexión que se presentaba durante esa etapa, siempre se ponía toda la intención, toda la inteligencia, toda la capacidad de trabajo para poder torcer en favor de las grandes mayorías argentinas. Y no era fácil. Más vale que esos enfrentamientos después te traen costos.

Defender a la gente no es gratis en nuestro país. Y atravesamos, si ustedes recuerdan, la 125. Cuatro meses en la calle. Tractores, tractorcitos, gente por todos lados. Una época muy dura. Terminó, como todos ustedes saben, con una salida política, como debía ser, y con un Vicepresidente votando en contra de su propio gobierno porque así lo creía.

Y recuerdo que en esa época algunos, no todos, algunos líderes de esa protesta que se había originado en Argentina porque el gobierno quería y deseaba cuidar la mesa de los argentinos y las argentinas. Ustedes acuérdense que los precios de los granos se habían ido por los aires, que se generaba o se estaba incubando o empezando a desarrollar una terrible crisis financiera y global en la capital del imperio allí en Estados Unidos. Una crisis financiera inmensa donde tuvieron que emitir miles y cientos de miles de millones de dólares para salvar a una estructura que había resultado ineficaz. Y me puse a ver algunos datos, si me los alcanzás. Voy a usar lentes porque no los usé en el acuerdo con el Fondo y por ahí si lo hubiera leído mejor… Decía… entonces miraba y me puse a mirar el valor de las exportaciones de las cosas… porque vamos a hablar con números porque si no vienen y nos versean: “no, campo, gente… “. ¿Qué problema pueden tener los trabajadores y trabajadoras argentinas con los medianos y pequeños productores de este país? Más bien que no tienen ninguno, si son socios del crecimiento de la Argentina. El problema no son los pequeños y medianos productores de nuestra patria, el problema son los grandes complejos cerealeros, los grandes terratenientes, porque finalmente lo que termina ocurriendo, y el pequeño y mediano productor lo sabe. Y si no lo sabe le recuerdo que cuando llegó Néstor Kirchner a la presidencia les remataban los campos y se los compraban los grandes terratenientes. Por eso Eva Perón decía muchas veces que le tenía más miedo al corazón de un compañero que se olvida de donde viene que al poder económico y eso es lo que tenemos que tener muchas veces claro en nuestro país.

Ahora, para hablar con números, espero que me los hayan dado bien si no siempre se puede corregir. Por ejemplo: allá por el 2008 se exportaban 297.000 toneladas de carne, con una alícuota, la famosa retención, de un 15. En el 2021 se exportaron 561.000 toneladas de carne en Argentina. Quiere decir esto, prácticamente, casi 300.000 toneladas más con una alícuota menor. Es verdad, parte de lo que decían: si la alícuota es menor, producían más. Pero el precio de la carne en nuestro país no baja y cada vez el consumo es menor en nuestra sociedad. Estas son las cosas que queremos discutir, sin prejuicios, sin que nadie se enoje.

Trigo, pan, secos, como en muchos de nuestros barrios los movimientos sociales tienen que llevar porque el morfi no alcanza. Fideos: lo que ustedes saben.  2008: 9.645.000 toneladas exportadas, estamos hablando de exportaciones. 12.000.000 ahora, casi un 30, un 33% más, alícuota del 28  o 23 en ese momento, la mitad, del 12 hoy y el pan no deja de subir.

Maíz que sirve también para que nuestros pollos engorden, para que nuestras vacas engorden. Creo que siete kilos de maíz por kilo de la vaquita sino me olvido. Me pueden corregir, por ahí estoy equivocado. Siempre es bueno querer aprender para entender ¿no? porque nadie busca enfrentarse con nadie porque sí sino para poder entender cómo podemos hacer todos para poner un poquito como hicieron los trabajadores y el Estado durante la pandemia para poder salir adelante. Maíz, 2009, se exportaron 15.000.000 de toneladas, 2021, 40 millones con la mitad de la alícuota también. Podría seguir largamente. Ya está, ya me saqué los lentes. De esto se trata, no se trata de enfrentamientos porque sí. Entonces a uno le llama la atención y a mí me llama poderosamente la atención y lo digo con toda la buena voluntad del mundo porque lo escucho que lo dicen en los medios. ¿Cómo que nuestro Ministro de Economía, Martín Guzmán, dice que él hace su trabajo pero que no se involucra en estas disputas de poder? ¿Y entonces qué vamos a hacer? Había, creo que era un ex Canciller argentino que decía: cuando estas cosas suceden yo no me involucro, dejo que todo suceda. Que en el océano nada le prohíbe al krill comerse a la ballena pero que, finalmente, siempre es la ballena la que se come al krill. Es ahí entonces donde debe aparecer el Estado para que eso no suceda. Porque estos versos que escuchamos a diario es donde el Estado debe intervenir. Porque si queremos desarrollo tecnológico que hoy está en el altar y en el rezo de muchos también hay que entender que tiene que existir el desarrollo humano. Y el desarrollo humano, nuestras pibas, nuestros pibes necesitan proteínas. ¿De qué me sirve el desarrollo tecnológico si yo no tengo desarrollo humano y tengo a la mitad de mi gente mal alimentada? ¿Cómo voy a generar talento, inteligencia en cuerpos que ya de chiquitos se alimentaron mal? Esto es lo que hay que entender. Si realmente creen en el desarrollo tecnológico e industrial, pues bien, el primer paso para cualquier tipo de desarrollo elemental en Argentina es que nuestro pueblo esté bien alimentado.

Estas situaciones que uno describe, que viene a compartir, que viene a aportar, que viene a sumar porque de última lo que estamos haciendo nosotros es sumar un punto de vista porque el punto de vista de ellos está reproducido hacia el infinito. Hacia el infinito por eso es importante lo que cada trabajador y cada trabajadora, haga en su lugar de trabajo. En su fábrica, en su escuela, en su universidad, en su oficina cuando habla con sus compañeros y compañeras de trabajo. De hablar, de poner sobre la mesa realmente lo que importa en la discusión. Miren: yo el otro día veía en esa protesta tan mediatizada como habían simulado cuerpos humanos y los colgaban ¿no? Los colgaban. Más allá de la falta de creatividad ustedes miren como acá solamente tenemos compañeros de carne y hueso que vienen a discutir y debatir entre todos nosotros. ¿Y qué pasaría si nosotros, por alguna extraña y lisérgica razón decidiéramos haber colgado gente acá atrás? ¿Qué estarían diciendo los medios de comunicación? ¿Qué es lo que dirían? Esa fue la historia que siempre atravesó al peronismo en la Argentina. Es la historia que nos atraviesa. Ahora parece que tienen derecho a hacer todo. Que tienen derecho de  pernada, de prima nocte, de hacer con nosotros lo que quieren. Y no van a hacer con nosotros lo que quieran. No debe ser así. No debe suceder. Porque es importante.

Miren: a medida que uno va creciendo o envejeciendo, póngale como quieran, se va dando cuenta también que lo que empieza a hacer quizás no lo pueda ver. Es quizás como ya plantar un árbol de grande sabiendo que la sombra no la vas a disfruta pero sí con la plena conciencia de que los que vengan esa sombra sí la van a disfrutar y de eso se trata construir una Argentina. De eso se trata muchas veces construir un país.

Por eso yo les quiero agradecer todas las ganas que le ponen todos los días y que vamos a dar todas las peleas como dimos también en el Congreso. Este Congreso fue el que también, con el Presidente de la Cámara, Sergio Massa, y cada uno de los diputados y diputadas pudo avanzar en ganancias de los trabajadores. ¿Ustedes se acuerdan, no? Toda la pelea con Cristina, después llega Macri y en vez de ser 1.200.000 trabajadores terminamos con 2.150.000 trabajadores pagando ganancias. Y fue ese Congreso y fue este Gobierno que, con una ley dictada por el Congreso, que ya sabemos cómo votaron muchos, ha devuelto esa cantidad de trabajadores que están alcanzados por ganancias a 950.000. O sea, claro que se han hecho cosas. Claro que se han hecho cosas. Como se ha hecho también que cada compañera por cada hijo que tiene, sea reconocido como un año de jubilación a las compañeras mujeres desde el ANSES. Claro que se han hecho cosas. Miren si se me va a caer un anillo por reconocer cuando hacemos las cosas bien.

También, para gran parte de nuestras jubiladas y jubilados del PAMI, los medicamentos gratis también ahí están. También estuvo el IFE, como siempre digo, me hubiera gustado uno más. Pero a veces cuando cometemos errores esos errores se pagan. Miren: yo se los voy a explicar de una manera muy pragmática, cuando se hacen malas lecturas económicas sucede lo que nos termina sucediendo y nos pasó por dar un ejemplo chiquito en la provincia de Buenos Aires. Porque después, aunque a muchos el Congreso les parezca lejos, los legisladores, los senadores, microclima, palacios, etc… ahí se define mucho. Y les voy a dar un ejemplo. Provincia de Buenos Aires. ¿Dónde estamos hoy? Renovaba 18 diputados nacionales el año pasado. 13 de Unidad Ciudadana con Cristina, 4 del Frente Renovador con Sergio Massa y 1 del espacio de Alberto Fernández y Florencio Randazzo. Teníamos 18. Renovamos 15, perdimos 3 y nos cuesta mucho poder avanzar en la agenda que nos comprometimos en 2019. Los errores políticos también afectan a nuestra sociedad por eso tenemos que estar más atentos muchas veces y no enojarnos cuando queremos debatir y discutir porque eso impacta y después ralentiza aún más o directamente detiene la marcha de un gobierno que, con todos sus problemas trata de avanzar en un sentido.

Entonces, yo lo que les pido a cada uno de ustedes hoy y a cada una, que lleven este método de discusión, estos plenarios a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires. A cada una de sus secciones para poder tener en el termómetro más exacto de lo que está pasando porque cuando la gente participa, cuando la gente la convocás, el margen de error que podamos tener como dirigentes se reduce. Y aparte, porque la experiencia popular sabe que cuando la gente participa lo malo es menos malo y lo bueno es más bueno.

Yo les quiero agradecer, compañeros y compañeras, este hermoso sábado, con este hermoso sol que baña este gimnasio que está repleto de ganas, de esperanzas, de sueños, de anhelos y de gente que está dispuesta a dar vuelta la taba para que nunca más la relación de fuerzas sea una excusa. Muchas gracias compañeros, los quiero, las quiero mucho. Como siempre, a vuestras órdenes. Muchas gracias por la atención prestada, muchas gracias. 

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