5/10/2015

reino unido: unas elecciones poco británicas. dossier


Cuestiones ignoradas por los medios que verdaderamente importan en estas elecciones

George Monbiot

La cobertura de la política nunca resulta más trivial o evanescente que durante unas elecciones. Donde cabría esperar esclarecimiento respecto a aquellas cuestiones sobre las que vamos a votar, nos encontramos con cotilleos sobre las costumbres y el estilo de los dirigentes políticos, una obsesión con desplazamientos estadísticamente insignificantes en las encuestas de opinión y huecas especulaciones sobre los resultados (todo lo cual se ve ahora agravado por el nacimiento de un bebé de la familia real, lo que significa que nuestras cabezas tienen que remojarse simultáneamente en una tina de babeo servil) Cualquiera podría pensar que lo medios no quieren que comprendamos las opciones reales a las que nos enfrentamos.

Si bien el análisis de las cuestiones que dividen a los partidos políticos es a menudo débil, la cobertura de aquellas que se pasan por alto colectivamente resulta casi inexistente. Los conservadores, los laboristas, los liberal-demócratas y hasta el SNP podrían afirmar que andan tirándose a degüello, pero a menudo han alcanzado un consenso sobre qué cuestiones son dignas de debate. Este artículo hará un listado que enumere unas cuantas de estas omisiones.La primera es tan evidente que debería figurar en toda discusión política: el corrupto y quebrantado sistema con el que hemos de votar. El argumento que he oído utilizar a losactivistas del laborismo – “vótanos, porque es lo mejor que podemos esperar con el sistema uninominal mayoritario simple” – tendría más peso si los laboristas tuvieran planes para cambiar el sistema.

¿Dónde están los feroces argumentos acerca de la financiación política por reformar en el Reino Unido que permite a los multimillonarios y a las grandes empresas comprarse los políticos que quieran? ¿Dónde está el debate sobre el uso y abuso de la prerrogativa real por parte de los primeros ministros? ¿Dónde está siquiera la mención del agujero negro democrático en el corazón de Gran Bretaña, por el que desaparecen las esperanzas de reforma financiera y fiscal: la Corporación de la City de Londres, cuyos ilegítimos poderes son anteriores a la Carta Magna?

He aquí un dato con el que habría que embestir todos los días contra los políticos: los pobresde este país pagan más impuestos que los ricos. Si no sabíais esto – y la mayor parte de lagente no lo sabe – se debe a que nos han adiestrado para que no lo sepamos, gracias a los implacables esfuerzos de los medios empresariales. Nos distraen haciendo que nos obsesionemos con el impuesto sobre la renta, una de las pocas fuentes de ingresos que es inequívocamente progresista. Pero con él se cubre sólo el 27% del total de la imposición fiscal.

En conjunto, los ricos pagan el 35% de sus ingresos en impuestos, mientras que la décima parte más pobre paga un 43%, en buena medida a causa del IVA y las tasas municipales. El Equality Trust llegó a la conclusión de que el 96% de quienes respondieron a su estudio querrían un sistema fiscal más progresivo. Pero, ¿dónde está ese partido grande que movilice este deseo, o explique incluso la actual injusticia?

El fracaso general a la hora de cobrar impuestos por la tierra y la propiedad constituye una política compartida por los tres principales partidos ingleses, no obstante el impuesto sobre mansiones. A ninguno de ellos parece importarles que este fracaso contribuya a substituir la sociedad de emprendedores que afirman apoyar por una economía basada en la renta y el capital patrimonial. A ninguno de ellos parece importarle que su compleja cerca de protección fiscal de la tierra y las construcciones choque con la creencia que profesan según la cual el capital debería utilizarse productivamente

Mássa Reino Unido: unas elecciones poco británicas. Dossier
George Monbiot · Michael Roberts · Tariq Alí · Charlie Kimber · Jonathon Shafi

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