La participación de los trabajadores con Cristina Kirchner
El amor por la vicepresidenta se explica a través de su gestión: descenso de la pobreza e indigencia, y mejores condiciones de vida para la ciudadanía.
Artemio López
Artemio López explica por qué mucha gente ama a Cristina Kirchner.
Hemos vivido el escenario de la demostración de afecto muy fuerte de un sector de la ciudadanía sobre la figura de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Eso se correspondió con una represión indiscriminada e injustificada por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y su brazo armado, la Policía de la Ciudad a la que siguió a un intento e magnicidio.
¿Por qué Cristina despierta esta pasión en un sector tan importante de la ciudadanía? Ella es heredera de un vínculo histórico con los liderazgos populares, en particular con Juan Domingo Perón, que inauguró la Argentina moderna.
Los sectores dominantes, especialmente la oligarquía vacuna, deciden tumbar a Perón, los trabajadores participaban con el 50% del PBI. Luego, en 1976, cuando comenzó la dictadura militar, los trabajadores tenían una participación del 47%. Fueron los dos grandes registros.
Por su parte, el kirchnerismo recibió el Gobierno con 54 puntos de pobreza y dejó 20% cuando se retiró Cristina. Sacó de la pobreza al 34% de la población. Más importante: tomó 27,6% de indigencia y dejó 4%. Quitó de la indigencia al equivalente de los habitantes de Capital Federal más Santa Fe.
En término de distribución del ingreso, cuando Néstor Kirchner asume había un 28%, cuando Cristina se retira era del 51,8%. Por supuesto, luego gana Macri y desciende al 46,1% en 2019. Pero esos casi cinco puntos es un equivalente a 50 mil millones de dólares: extraidos a los trabajadores y transferidos al capital.
Luego del crecimiento económico que se dio en 2021, esta circunstancia no se pudo revertir. La combinación de la pandemia del Covid-19 y un diseño económico del ministro Martín Guzmán, dieron como consecuencia que la participación de los trabajadores siga descendiendo al 43%. Así, la transferencia de ingresos al capital fue espectacular , (70.000 millones de dólares o 1,7 veces el préstamos del FMI) y hoy está participando con 54,3%.
En esta dimensión de participación de los trabajadores, descenso de la pobreza y la indigencia, se explica -en parte-, el amor que la ciudadanía siente por Cristina Kirchner. Es el liderazgo que mejoró las condiciones de vida de un conjunto importante de personas, cuando los neoliberales no hicieron más que empeorarlo. Hay un ejemplo que alcanza para demostrarlo: en 1976, la diferencia entre ricos y pobres era de 12 veces, a la salida de la crisis de 2001 esa diferencia se había estirado a 35. Por eso, el amor a Cristina.
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