2/13/2022

es preciso volver a analizar la relación con los viejos dilemas del desarrollo periférico

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NUESTRAS PROPUESTAS EN ESTA HORA 


En su discurso de asunción el 10 de diciembre de 2019, el Presidente Alberto Fernández dijo: “Si alguna vez sienten que me desvío, salgan a la calle a decírmelo”. 


Hoy, después de haber transitado más de dos años del inicio de su mandato, signado por la crisis heredada del endeudador y desarticulador gobierno de Cambiemos y por la pandemia de COVID 19, tenemos la necesidad de hacer conocer nuestra visión.  


Reconocemos acciones que desde el  gobierno  se resolvieron positivamente, pero  interpelamos  aquellos temas de su gestión que, a nuestro juicio, todavía deben ser no solo atendidos con premura, sino modificados drásticamente para lograr un sendero de crecimiento sustentable que priorice la  creación de empleo, aumentos de los ingresos de la población y la disminución de la  inaceptable creciente  brecha social que hoy padecemos los argentinos.


El abordaje de la pandemia, los cuidados tomados para preservar la vida de la población, las inversiones en el área de salud que se han ejecutado, los apoyos económicos que desde el Estado se realizaron   para:  disminuir el impacto negativo en la actividad productiva, respaldar a los sectores más vulnerables de nuestra población, concretar un extensivo plan de vacunación;  nos mueven a respaldar la gestión y  a los funcionarios que han trabajado intensamente para lograr estos resultados.


Asimismo, el incremento de la actividad económica que se ha logrado durante 2021, cercano al 10%, pone a la Argentina no sólo entre los países que más han crecido en el mundo, sino también entre los pocos que, en un año, recuperaron lo perdido durante el epicentro del desarrollo de la pandemia en 2020.  Y esto se ha logrado con el aporte de  políticas de estímulo impulsadas con programas específicos para los distintos sectores, las que apoyamos también, sin ningún tipo de dudas.


Sin embargo, entendemos que la crisis de la Argentina es tan profunda,  y abarca tantos aspectos de la vida nacional, que requiere abordajes extraordinarios, con esfuerzos de gestión mayúsculos y con iniciativas que se pongan aceleradamente en marcha para torcer el camino y lograr resultados positivos en el corto plazo. 

Por ello, venimos aquí  a proponer:

  1. DEUDA CON EL FMI. 

Debido al cronograma   acordado entre el gobierno de Cambiemos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2018,   quedaron   establecidos  para  el presente año 2022 acumular  pagos a este organismo  equivalentes a  19.000 millones de dólares en concepto de devolución de capital e intereses por el crédito “stand by” récord. 


El mundo entero sabe de la imposibilidad de Argentina de cumplir con esos compromisos : simplemente no existen divisas suficientes para hacerlo. Nos preocupa, por lo tanto, el anuncio  de un principio de acuerdo con el FMI contra reloj luego de más de un año y medio de negociaciones secretas  sin responderse previamente los interrogantes elementales: ¿ Cuáles fueron los motivos de este gigantesco endeudamiento?; ¿ Qué responsabilidades y obligaciones caben al conjunto de la sociedad  por éste ?; ¿ Quiénes deben asumir la responsabilidad y los costos del mismo ?; ¿ Qué efectos puede tener  este acuerdo sobre la actividad económica y la situación social del país ?; ¿Qué pérdida de soberanía nacional   implica   poner la economía bajo control y supervisión permanente del FMI ?  


La deuda con el FMI  de 44.000 millones de dólares  ha sido cuestionada por sus enormes irregularidades y posterior  malversación.  Es evidente que no ha sido para el financiamiento de  puentes, escuelas, hospitales, viviendas, educación , como ha sido denunciado y ampliamente reconocido, Resulta indudable que una minoría ha sido ganadora, usufructuando el uso del crédito multimillonario; pero ha sido perdedora la gran mayoría del pueblo argentino. Sus  costos deben ser por lo tanto asumidos por sus  responsables y aquéllos que fueron los  mayores beneficiarios de  la especulación financiera, la evasión, la elusión  y la  fuga de capitales provocadas y que siguen provocando ; no por sus mayores damnificados, que, irónicamente,  se pretende,  además,  que carguen con el peso de sus pagos como prioridad nacional.


Las decisiones que se tomen en relación a este tema  son claves para el futuro del país. Antes de comprometer el futuro del país y las finanzas públicas, este endeudamiento debe ser investigado exhaustivamente en forma transparente y se determinen quiénes fueron sus responsables y beneficiarios,


En esta negociación la firmeza no debe ser considerada  tozudez ideológica, sino la certeza que: a) su resultado influirá  en la vida cotidiana de los argentinos en un largo plazo y b) no es conducente  para el país y su futuro aceptar un acuerdo  sin el conocimiento y el  debate público y parlamentario  en detalle   de sus  condiciones y  alternativas ante  exigencias de ajustes  regresivos,  plazos de pago incumplibles y sobre tasas que impone el FMI


Es imprescindible afirmar el rol del Estado en  defensa de la soberanía nacional. Para ello, resulta indispensable que sus recursos, esfuerzos  y  erogaciones  prioricen políticas, el gasto y la  inversión para recomponer y mejorar el  tejido económico-productivo y la inclusión social  La  deuda pública generada para la especulación financiera  no puede ser una hipoteca de dependencia perversa, regresiva,  eterna.


2. LAS DIVISAS


Desde que comenzó el gobierno del presidente Alberto Fernández, Argentina ahorró unos 27.000 millones de dólares, producto de su saldo externo positivo. Por eso, preguntamos: ¿ dónde están esas divisas? 

Coincidimos plenamente con la visión según la cual en Argentina no faltan divisas, sino que el problema es el destino de las mismas. 


El gobierno parece haber conceptualizado que la solución es implementar sistemas de mayores beneficios impositivos para que haya más exportaciones, aún tensionando el equilibrio ambiental, pero, preguntamos nuevamente: ¿de qué serviría ese esfuerzo fiscal si,  cuando se obtienen divisas adicionales, el BCRA  no fortalece las reservas internacionales?


Exigimos transparencia e información pública respecto al destino que han tenido esos 27.000 millones de dólares. El Ministro de Economía y el Banco Central (BCRA) deben responder. 


Hemos pasado estos dos años penando por la presión devaluatoria, la brecha cambiaria y la aplicación de medidas cada vez más restrictivas para el uso de divisas. La contrapartida de ello, fue la expansión de las  LELIQS, (letras que emite el BCRA  para remunerar a los bancos por sus depósitos).  Este esquema cambiario, monetario, financiero y fiscal ha dado claramente muy malos resultados. No sirvió como ancla inflacionaria, tampoco se cerró la brecha cambiaria , y las autoridades del BCRA han debido incrementar, recientemente, la tasa de interés. 


No se entienden los motivos por los cuales, desde el Ministerio de Economía y el BCRA, se continúa con esta situación. Si algo fracasa es lógico que no se perpetúe y se tomen las medidas adecuadas para producir los cambios pertinentes. Este cuadro puede puede empeorar aún más  si se acelera la devaluación de la moneda y se aumentan las tasas de interés, con el peligro que se genere, además,  una nueva ola de especulación financiera sin tenerse  en cuenta qué tanto daño ha provocado reiteradamente.. 


Por eso, es manifiestamente necesario la elaboración de una política  para  controlar   en forma estricta y transparente el ingreso y liquidación de divisas por exportaciones   , determinar claramente prioridades, y transparentar  el  registro y  uso de divisas,  enfrentar  firmemente el contrabando, requerir documentación y registrar  el pago de deudas financieras públicas y privadas , combatir  la fuga ilegal de divisas,  y    maniobras de sub- facturación de exportaciones y sobre-facturación de importaciones , todo ello dentro de un imprescindible plan de cuidar las reservas internacionales del país..


3. LAS TARIFAS ENERGETICAS


Desde que se concesionó al sector privado el sistema energético argentino  (gas y electricidad) ya hace casi 30 años, nunca las empresas hicieron las inversiones necesarias para que el país tuviera una provisión que se adecuara a la creciente demanda, tanto residencial como productiva. 

A ello se  sumó  el desquicio que provocaron  los abusivos incrementos de las tarifas de los servicios púbicos implementados en el gobierno presidido por Mauricio Macri, incrementos que no tuvieron  contraparte de las empresas en materia de inversiones y solo sirvieron para aumentar sus ganancias y distribuir más dividendos entre sus accionistas. De hecho, sus protagonistas se encuentran en el listado de mayores fugadores de divisas, según información que cuenta el BCRA.


Y para distorsionar aún más la cuestión, el esquema de subsidios que no discrimina entre niveles de ingresos, generando mayores erogaciones al Estado de las que resultarían necesarias con una adecuada gestión de los mismos.


Hoy nos encontramos con que las empresas piden aumentos de tarifas, nuevamente. Aduciendo que sus costos se han incrementado. Sin embargo, no se conocen los mismos. No los muestran a la opinión pública ni las empresas ni el Gobierno.


Por eso, destacamos que sería imprescindible no acordar ningún aumento de tarifas, ya que durante el macrismo se incrementaron en promedio un 2.000%, valor que, a pesar de la inflación que sufrimos, no ha sido superado por ningún indicador. Revisar el régimen de subsidios, beneficiando a quienes verdaderamente lo necesitan y redireccionando los recursos públicos que queden disponibles para las urgencias sanitarias, sociales y productivas. 


Y, fundamentalmente, analizar con sumo detalle las concesiones vigentes, con la finalidad de establecer la conveniencia de que sea el Estado quien nuevamente recupere el control y gestión de  sectores estratégicos para  la actividad económica nacional.


4. PLAN PRODUCTIVO FEDERAL Y NACIONAL. MERCADO INTERNO


Consideramos que resulta urgente e imprescindible la elaboración de un Plan Productivo Federal y Nacional, que contemple  metas, compromisos y estímulos regionales y sectoriales de mediano y largo plazo, con eje en la producción y el trabajo. Se deben fijar objetivos y metas realistas y mensurables,  y se debe convocar para su definición y ejecución a la participación activa de los propios actores involucrados. 


El Estado debe cumplir un rol central, orientando y determinando las principales líneas de acción y generando los recursos necesarios, humanos y financieros, para llevar a la práctica este plan.


El análisis de las cadenas de valor, la generación de empleos de calidad, la fijación de prioridades, los beneficios que el Estado pueda brindar, la inclusión de las PYMES y de la economía social, la ocupación y el desarrollo del vasto territorio nacional, deben ser todos ejes que se contemplen, se debatan y se implementen rápida y eficazmente. 

A su vez, las provincias deben contar con condiciones de desarrollo que permitan la industrialización en origen de las materias que producen, de acuerdo a los recursos de cada región.  


La integración productiva, la eficiente sustitución de los productos importados que puedan fabricarse en el país, la preparación de las PYMES para la exportación, todo ello debe ser incluido y ejecutado. Y siempre vinculado a la generación de empleos y a la permanente mejora en términos reales de los ingresos de la población.


Sólo así se podrá potenciar el mercado interno, indispensable para que el crecimiento pueda ser sostenido y sustentable. La demanda  pública y privada interna  representa  más del  70% del PIB, y una vez que se ponen en marcha los motores productivos  tanto la inversión como las exportaciones se incrementan a la par. 


Además, el mejor aliado para mejorar las cuentas públicas, contar con mayor recaudación fiscal, reducir el déficit del Estado y generar las divisas que la Argentina necesita es, sin duda alguna, la concreción del Plan Productivo. Éste debe poner  en marcha nuestras fortalezas, aprovechando nuestras capacidades científico tecnológicas y los abundantes recursos naturales, pero no para exportarlos sin transformación, sino agregando valor en el país y generando empleo, mejorando los ingresos de la población y equilibrando la distribución de los mismos  para erradicar la pobreza y la desigualdad.


5. LOS RECURSOS NATURALES


La disponibilidad de recursos naturales de la Argentina es inmensa. Debemos ser uno de los países del planeta que cuenta con mayor abundancia de los mismos. 


Como sociedad, ya tenemos pleno conocimiento que nuestra riqueza no se asienta solamente en la pampa húmeda, como se ponía de relieve históricamente. Disponemos de una cordillera rica en minerales de todo tipo que son hoy tan necesarios para la producción de elementos esenciales para la vida cotidiana. Una plataforma marina y submarina con riquezas incuantificables. Enormes yacimientos hidrocarburíferos, tanto en la tierra como en el mar. Reservas de agua dulce para varias generaciones. Inmensas regiones con posibilidades de producción de energía eólica y solar. 


Sin embargo, la explotación de estos recursos no renovables no reporta beneficio alguno hoy para la mayoría de los argentinos y, por el contrario, amenaza a las próximas generaciones. El Estado debe recuperar el control para evitar mayores estragos ambientales.


La minería a cielo abierto, amparada  en un código minero, de factura neoliberal,  brinda  un marco propicio para la desatención del medio  ambiente por la laxitud de controles. Poblaciones enteras padecen el envenenamiento del agua y la imposibilidad de ejercer sus actividades productivas habituales, sin beneficio económico alguno, mientras que las empresas extranjeras gozan de enormes prebendas y se llevan los minerales con declaraciones juradas de exportación que el Estado no controla.


Manifestaciones masivas, como las recientes  en Mendoza y Chubut, se levantan en contra  gobiernos que, a toda costa, llevados por intereses particulares, sin debate previo y en la mayor opacidad, quieren imponer proyectos mineros incompatibles con la calidad de vida y el futuro  que la sociedad quiere respetar y cuidar. 


Es entonces la oportunidad y necesidad de revisar la legislación vigente, generando nuevas normas que defiendan los intereses del país, que posibiliten inversiones sustentables y cuyos resultados, tanto económicos como ambientales, sean beneficiosos  tanto  para las  actuales como las  futuras generaciones. . 


Como representó hace 100 años la creación de YPF, que se convirtió, en su momento, en un modelo en el mundo  de empresa estatal petrolera, es  hoy también imprescindible  innovar y adaptarse a los nuevos tiempos  con la creación de una empresa nacional que regule, controle, invierta y participe en la actividad minera de gran porte, apuntalada por  un fondo soberano minero estatal que la respalde. 

A su vez, la diversificación de la producción agraria nos permitirá  recomponer la calidad de nuestro suelo. 


6. LA INFLACION Y LOS ALIMENTOS


Reconocemos que un tema central a afrontar sin demora  es el de la  alta inflación.  Para ello, es preciso, no solo mencionar en forma general que tiene   orígenes  multicausales, sino analizar puntualmente sus motivos concretos. Por lo pronto, se  debe desmitificar  la reiterada  falsa  concepción simplificadora y regresiva utilizada  como lugar común  que ha recorrido la historia de nuestro país  planteando que son los salarios y el gasto público social  causantes centrales del déficit y la inflación. 


La inflación actual  en Argentina no es debido a la falta  de oferta o la existencia de  sobre-demanda por el “recalentamiento” del  mercado interno por “excesos” de liquidez impulsados por el  consumo popular. No puede tampoco justificarse por mayores costos internos, o por la incidencia  marginal   de precios internacionales de insumos importados. Menos aún puede justificarse, tal como ocurre con la mayor parte de los alimentos, alegando  el efecto de “arrastre” de más altos precios internacionales de productos de exportación o la política cambiaria, siendo que se producen en el país,  siendo argumentos falsos  que solo  sirven   para justificar  rentas diferenciales excepcionales para pocos.    Debe romperse la paradoja que cuando la producción de alimentos alcanza niveles récord y los precios internacionales aumentan se incrementan  en Argentina  la indigencia y la pobreza. 


Debe plantearse una acción pública y social inmediata consistente y participativa   para:

  • Transparentar  cadenas de valor, costos  y precios,  de  productos  y servicios de  incidencia central en la canasta familiar.   
  • Desacoplar los precios de productos de producción  local  de los internacionales.
  • Supervisar y combatir ventajas monopólicas u oligopólicas que se evidencian en relación a productos y servicios clave.  
  • Coartar las ventajas de “posición dominante” que ejercen las empresas productoras de las materías primas básicas e insumos difundidos  que imponen subas indiscriminadas en cada cadena de valor.
  • Basar el análisis y negociación de tarifas de servicios públicos únicamente en relación a costos reales  y no ajustes automáticos por tipo de  cambio o indexación.
  • Fortificar el programa "Precios Cuidados" y lanzar uno nuevo de "Insumos Cuidados" que implique acuerdos y supervisión de insumos centrales en las cadena de valor de las pymes y los sectores productivos nacionales  en general.
  • Aplicar las leyes de Abastecimiento, de Defensa del Consumidor y la Competencia y la  Ley de Góndolas.
  • Apoyar el sistema de ciencia y tecnología para mejorar productividad, costos, y calidad de producción  y abastecimiento  en especial de las pymes de sectores productivos clave  y economías regionales
  • De ser necesario, no temer a una intervención estatal directa ante maniobras y cuellos de botella de emergencia o injustificados de producción o abastecimiento. 


LA POLITICA FINANCIERA


Resulta evidente que el sistema financiero argentino ha derivado a partir de su amplia desregulación e internacionalización en las últimas  décadas hacia las características especulativas que observamos en la actualidad.  Éste ha  abandonado la función central de captar y defender el ahorro y canalizarlo a través de  créditos  en el apalancamiento de la inversión  y el consumo en el país. 


Debe desarticularse el mito instalado que la economía argentina consume más que lo que puede y no genera ahorro/excedentes suficientes  para contar con un sistema financiero funcional. No es cierto. Debe observarse que, de acuerdo a estimaciones oficiales (INDEC), las tenencias de argentinos en el exterior alcanzaba el en 3er. trimestre de 2021 los USD 350.131 millones ( USD 40.944 millones de inversión directa, USD 75.864 millones de inversiones en cartera y USD 233.323 millones ubicados como “otros” en el que se incluyen tenencias en billetes o no declaradas). 


Si aspiramos a una sociedad dinámica y equilibrada el  sistema financiero debe estar  al servicio de la producción y el trabajo. Con tal perspectiva, debe revisarse en forma completa su funcionamiento y legislación.   Para superar el parasitismo financiero deberá  también    reconocerse y  redimensionarse el  rol de la banca pública,   y de instancias cooperativas  de ahorro y préstamo productivo y   social.  


En lo inmediato, y en tanto se analicen y definan en forma  democrática su legislación , estructura y funcionamiento  ( llamativamente  se basa centralmente  en la   aún vigente Ley 21.526  de Entidades Financieras, sancionada y promulgada  por la dictadura cívico- militar en  1977), el Banco Central,  aun con la normativa actual,  cuenta con la posibilidad ,   y debe dar lugar,  a  la puesta en marcha de  un fondo fiduciario productivo para ser canalizado a inversiones reales sustentables movilizadoras de la producción y el empleo, y en particular  las  pymes por su significación en la economía nacional. Este paso puede ser dado  en  base a  parte de las tenencias/stocks de los bancos inmovilizados  como encajes remunerados  con altísimas tasas  en letras de liquidez (Leliqs) y pases. 


Es  indudablemente necesario contar con  mayores recursos  para apalancar la producción y el trabajo. Con tal propósito, resulta esencial para  fortalecer la  confianza y revertir expectativas negativas. generando  nuevas opciones  para que el ahorro de excedentes de personas y empresas se realice  en moneda nacional, siendo fundamental para ello recuperar  credibilidad y brindar alternativas y  garantías macroprudenciales para ser confiado y sostenido como reserva de valor en pesos . 


Un capítulo especial debe ser el de dar impulso y apoyo prioritario  para superar el enorme déficit habitacional existente de más de 3.000.000 viviendas,  que crece en 100.000 por año, en base  a aportes de ahorro y préstamo  a largo plazo  y su canalización específica exclusiva para la construcción masiva de viviendas a través del ahorro ,  la   organización y el trabajo cooperativo  de los propios beneficiarios.


8.  REFORMA IMPOSITIVA. 


Sin dudas, el Estado debe jugar un rol fundamental para garantizar funciones indelegables  y contribuir en forma activa a afrontar los  desafíos de la sociedad  La política fiscal  es esencial para el logro de una sociedad democrática e  inclusiva apoyada en  una economía dinámica con una distribución equitativa  de cargas tributarias .


Por lo pronto,  la  afirmación repetida   como muletilla  hasta el cansancio  que   “la presión impositiva  aquí  es una de las mayores del mundo” no es cierta.  En Argentina alcanza el 28,6% del PBI, y resulta relativamente menor no solo en relación a economías  centrales (Alemania: 41,1%, Francia:  47,3%, España 37,3%), sino también a países   latinoamericanos  ( Brasil:  33,1%)   o  aun a países referidos hasta no hace mucho tiempo atrás   como “modelos a seguir” ( Chile-20,9%-, y  Perú -19,7%) , donde,  si bien  cuentan con una presión tributaria menor,   el sector público brinda menos cubrimientos sociales  (Ej: sistemas jubilatorios privatizados)  o cuentan con  importantes recursos  extra-tributarios  (en Chile, por ejemplo,  13,1%  de  los ingresos fiscales son  generados directamente por su empresa estatal minera). 


La carga impositiva  se encuentra distribuida regresivamente. Los impuestos indirectos representaron en 2021 el  62,5 % de los ingresos fiscales y aun un impuesto directo como ganancias (19,7% del total de la recaudación) refiere  la obligación en los últimos años a ser tributado crecientemente  a sectores de ingresos medios-bajos, tendencia  que recién  comenzó a revertirse con  la modificación aprobada.  en la última parte del año pasado que permitió el incremento del mínimo no imponible de la 4° categoría.


La estructura de ingresos fiscales en Argentina tiene  un carácter claramente pro-cíclico y su perfil  castiga   a sectores más sensibles en períodos recesivos y beneficia particularmente a quienes cuentan con mayores prebendas, o con capacidad  para realizar maniobras de   elusión o  evasión impositiva . 


Se plantea una seria distorsión  cuando se da a entender que  la mayor evasión proviene  de los  pequeños contribuyentes, en su mayor parte en situación de emergencia.  La mayor irregularidad debe buscarse  en grandes contribuyentes. Como una muestra de ello, puede  servir como referencia el  informe “Mercado de Cambios, Deuda y Formación de Activos Externos, 2015-2019” dado a conocer  en el 2020   que puso en evidencia que   los 100 mayores compradores de dólares por lo que se endeudaba en forma paralela el país,  adquirieron USD 24.679 millones en el  período analizado ( 29% del total detectado). Pese a la falta de información oficial, con  posterioridad una  investigación  de prensa, llamativamente nunca  desmentida, dio a conocer  el listado de los beneficiarios poniendo en evidencia no solo  la magnitud  sino también la falta de concordancia entre las operaciones con divisas y lo que debió ser declarado  obligatoriamente a efectos impositivos  y no se hizo 

El sistema impositivo no debe ahondar aún más los críticos abismos que tiene la sociedad argentina. Por  el contrario,  debe servir para recuperar equilibrios y  armonizar esfuerzos.  Para evitar ser tergiversado, desarticulado o prostituido requiere en una sociedad democrática ser claro, transparente y eficiente,  no distorsionado por ocultamientos, maniobras, prebendas o privilegios.


9.  EMPLEO Y SALARIO 

 

Aun teniendo en cuenta la significativa recuperación observada en el último periodo , Argentina tiene  en la actualidad una tasa de desocupación del 8.2% y una de subempleo del 12,2%.. Es decir cerca de un 1/4 de la capacidad de trabajo del país se encuentra marginada o sub utilizada. No solo ello pone en evidencia una  enorme  dilapidación de potencialidad de recursos humanos sino, y mucho más serio, gigantescos costos personales,  familiares y sociales


Con tal perspectiva, cualquier referencia que se haga de un horizonte de  mejoramiento real y sensible de la situación económica y social del país no puede estar ceñido  solo a  equilibrios  macroeconómicos   (PBI, comercio exterior, cuentas públicas, inversión, inflación,   etc.) sino que debe incluir  como objetivo prioritario la inclusión y el mejoramiento social. Si se plantea una "sociedad  para todos" que no sea solo una  formulación declamativa, nuestro país   debe generar como mínimo 1.000.000 de puestos de trabajo  dignos por año para reducir la desocupación, fortalecer la demanda interna y eliminar la pobreza que alcanza a más del 40% de la población.  


En una época  convulsiva   con tantos cambios  e incierta  como la actual, debe ser un objetivo prioritario el volver a  hacer realidad  un  contrato social  inclusivo   y creíble que se contraponga concretamente  a la indigencia y la  marginalidad.


El eje central para abatir la pobreza y la decadencia  debe ser la inclusión a través del empleo, la capacitación y la educación. Producción y Trabajo para salir de la crisis. Estas no deben ser   solo expresiones de deseo sino  aspectos clave a incluir  para bregar por un futuro nacional esperanzador  de una sociedad  postrada y desencantada.


El salario, el empleo y los derechos laborales  no pueden  ser  “variables de ajuste” que lleven a  la mayor postración de la sociedad, como si fueran responsables de su decadencia  Por  el contrario,  estos   deben ser motores principales para el crecimiento y una más justa distribución de  ingreso, 


  • Aumentar el salario mínimo vital y móvil llevarlo paulatinamente al valor de la Canasta Básica Total para una familia compuesta por matrimonio y dos hijos (a diciembre  de 2021 estimado por INDEC en  $ 76.146).
  • Sostener el compromiso de la recuperación del salario y el mejoramiento de la distribución del ingreso, llevándolo al 50% del PBI en el plazo de 2 años.
  • Mantener  el  régimen de negociaciones colectivas de trabajo, con la debida atención y actualización a los cambios en calificación,   condiciones de trabajo, mejoramientos de productividad  y  nuevos procesos productivos/tecnológicos que se están desarrollando.
  • Ante el desafío creciente. de la escasa dinámica del empleo formal en muchos ámbitos productivos/industriales, el Estado debe fomentar y desarrollar el empleo en nuevas actividades productivas y servicios (educación, salud, turismo, gastronomía).
  • Es necesario  un plan  para la generación sin demora de fuentes de trabajo a través de la facilitación y capacitación para su  incorporación a empresas privadas  y el desarrollo de emprendimientos sociales sustentables bajo una norma de excepcionalidad concordante con el momento que estamos viviendo. Esta medida no solo tendría un efecto sensible directo para la dinamización  del mercado interno sino, y sobre todo, como única vía efectiva para revertir  la creciente marginación social  y contener el grave deterioro de la cultura del trabajo


10.  ARGENTINA Y AMÉRICA LATINA


En un período  de grandes e inciertos  cambios internacionales resulta imprescindible  analizar  cuales condiciones y tendencias inciden  en  cada región del mundo. Lo es necesario en particular para interrogarse si acaso la crisis actual pone en referencia o amenaza la necesidad y el sentido de la reiterada aspiración histórica de unidad regional de América Latina y el Caribe, el significado y consecuencias para cada país y sector social. 


No solo América Latina, sino en forma común los países periféricos, se encuentran ante un período de incertidumbre en el comercio mundial y endeblez del sistema financiero internacional globalizado.


El desafío general es que es preciso volver a analizar la relación con los viejos dilemas del desarrollo periférico . Vuelve a ser esencial el interrogarse si acaso es factible la  superación de la histórica prevalencia de la especialización mundial de los países latinoamericanos en la explotación y exportación de productos primarios –y/o de baja industrialización– y, la repetición de un ciclo de balanzas de pagos negativas con la paralela  subordinación a  movimientos de capitales internacionales que las hace altamente dependientes y vulnerables a crisis externas,.


Por lo pronto, algunas definiciones y entendimientos deberían ser no solo enunciativos o como expresiones  de buena voluntad, sino concretos.   Esto aún   considerando  estados de opinión diferenciados y  la existencia de gobiernos con orientaciones ideológicas evidentemente muy  distintas. La crisis plantea  objetivamente  la necesidad de un  tratamiento en común o, por el contrario, de no  hacerse, para un peligroso “sálvese quien pueda” de mayores tensiones intraregionales.  


Una agenda inmediata  debería encarar entre otros temas: 


  • El desequilibrio  de las balanzas de pagos  debe conllevar en  un principio coordinar políticas cambiarias (evitar devaluaciones competitivas), buscar alternativas de complementación productiva ( Ej: en lo inmediato, vacunas,  insumos sanitarios y productos  medicinales ),  garantízar el  abastecimiento intraregional de productos elementales ,( Ej: alimentos, energía,  ampliar  alternativas de crédito recíproco)
  • Análisis , seguimiento y acciones  en común  contra  la  discriminación, el   proteccionismo,  y la exigencia de mayores concesiones, restricciones o discriminación de las personas  (ej: tratamiento de migrantes) y  productos (Ej:  medidas pararancelarias)   y/o exigencias de  ajustes  macroeconómicos regresivos  por parte de países centrales, organismos multilaterales y actores financieros especulativos.
  • Aun cuando en perspectiva debería aspirarse   a un enfoque común en relación a las relaciones internacionales ante los enormes cambios geopolíticos en marcha, se deben  realizar esfuerzos ingentes   para sostener y defender  posiciones y propuestas regionales  que sostengan y defiendan intereses comunes elementales ( Ej: tratamiento preferencial , resolución de conflictos por medios pacíficos, agenda para el desarrollo)  en instancias  internacionales que se convoquen en el marco de  la crisis mundial. 


  • Acentuar la coordinación, seguimiento y  el control de movimientos y  mecanismos de ocultamiento de capitales ilícitos  y  evasión impositiva (Ej: guaridas fiscales)


  • Monitorear y realizar estudios de impacto de  asimetrías sectoriales y generales intra y extraregionales  (Ej:  acuerdos de libre comercio  asimétricos , tratados de inversión, patentes, posiciones monopólicas, etc.)


Aspiramos a que este documento  sea considerado un aporte oportuno para la generación de diálogos y debates imprescindibles que requiere nuestro país  de las políticas públicas  en un momento de definiciones trascendentes.


Es hora para que  la participación y la acción de la sociedad, con su multiplicidad de voces, necesidades y aportes, tengan un lugar central en las acciones transformadoras que debemos afrontar y  encarar.


8 de febrero de 2022

1 comentario:

Omar Valenzuela dijo...

De excelencia, yo agregaría que además los chorros vayan en cana y que devuelvan lo afanado.