ALEJANDRO ROFMAN
INFORME DE COYUNTURA NO.5
Lo que establece el último relevamiento que corresponde a noviembre muestra que estamos avanzando en un nivel de crecimiento en que es significativo e importante, sobre todo cotejado con lo que se previó inicialmente al principio del 2021 En dicha encuesta se estimó el incremento del PBI del año en el 9,7% con relación al del año 2020 un número bastante similar al 10% que es lo que sostiene el Gobierno Si crece dicho 9,7 como bajó en el 2020 el 9,9 % es una recuperación casi total de lo que sucedió un año atrás Supondría el primer año con aumento de los últimos cuatro porque los dos de Macri fueron negativos (2018 y 2019) El 2020 como comenté recién (el de la pandemia) fuertemente negativo y el 2021 remontaría por ahora para empatarle al del año pasado pero aún para volver a valores con alguna significación como los del 2017 hace falta un impulso .Si se produce un aumento en el 2022 como la totalidad de las predicciones lo aseguran la economía va a crecer durante dos años consecutivos hecho que no ocurría desde el 2010- 2011
La revisión histórica que estamos comentando se complementa gráficamente con el cuadro que incluimos para hacerla más comprensible a la luz de datos oficiales. Y que extraemos del artículo citado.
Como se advierte del grafico, la evolución del PBI muestra en su reciente devenir histórico un proceso en forma de serrucho aunque con características especificas por demás interesantes. Los datos cuatrienales transcriptos coinciden con periodos constitucionales con presidentes distintos. Hasta el 2015 inclusive, los dos ciclos presidenciales de Cristina Fernández muestran crecimientos positivos, mucho más acentuados en el primero que en el segundo. En este último ciclo cuatrienal, los años negativos resultan iguales a los positivos en cantidad pero los avances de los años positivos son mayores que los retrocesos de los dos negativos por lo que al final del cuatrienio la suba global supera el punto y medio porcentual. El ciclo posterior, 2016-2019, por primera vez en este siglo, muestra tres años con desempeño negativo, y solo uno positivo. Es por ello que el resultado final es francamente desalentador. Si ajustamos la información citada de una caída del 3,9% en el gobierno de Macri, agregándole el aumento de la población en torno al 1% anual, el lapso macrista supuso, en promedio, una disminución estimada en un 8% per cápita. Es decir, siempre en promedio, cada habitante del país fue 8% más pobre en sus ingresos al final del período (2019) en relación al del año de inicio (2015).
Los datos del ciclo 2020-2023, bajo la presidencia de Alberto Fernández, muestra un descenso acentuado en dicho año inicial. Como en todos los países del mundo, el PBI cayó sensiblemente. Afortunadamente, el año 2021 muestra hasta ahora un perfil francamente expansivo. Las diversas consultoras económicas más acreditadas, que todos los meses anticipan la proyección anual, al inicio del año 2020 la estimaban en torno a un valor positivo del 5%.. La última información oficial del INDEC anuncia que en el ciclo de los primeros 10 meses del año se ha acumulado un aumento del 10,4%, índice que en términos generales es compartido por las más recientes estimaciones de organismos internacionales.
Uno de los principales componentes del indicador de actividad global elaborado por el INDEC es la industria manufacturera, que con las estadísticas de octubre supone un avance del 17% de dicho período con respecto al similar del año 2020 y del 5,5% con respecto al 2019, año en donde no había pandemia, pero si derrumbe macrista.
En el caso del comercio la suma de la actividad informada por la cámara empresarial que reúne al comercio minorista, supuso un crecimiento de ventas por PyMEs a precios constantes del 9,1% anual en octubre.
El rubro más castigado por la pandemia, por los generalizados cierres, fue el de hoteles y restaurantes que presentó en octubre una expansión de poco más del 60% interanual. Pese a este gran impulso, favorecido por las generalizadas aperturas, es un rubro que todavía no se ha recuperado con relación al 2019. Estimaciones del Centro de Estudios de la Producción, instalado en el ámbito oficial, informan que todavía en octubre había un desfasaje negativo de casi el 40% si se cotejaba el nivel de actividad de los diez primeros meses del año 2021 con el del mismo período del 2019.
Finalmente cabe consignar la evolución de la construcción, actividad fuertemente alentada por la gestión estatal. En octubre del 2021 creció más del 8% en relación al mes similar del año anterior y dicho incremento, si se lo coteja con octubre del 2019, en época prepandémica, fue nada menos que un 22% mayor. El empleo también está en franca alza. La última información disponible del instituto de capacitación del sector de la construcción que manejan conjuntamente el gremio con los empleadores, da cuenta de la creación de 11,300 empleos en septiembre En el paso del 2021 hasta el mes de setiembre ya se habían recuperado 64.300 empleos respecto de igual período del 2020. Sin embargo, dada la profunda caída fruto de la pandemia en dicho año 2020, todavía faltan recuperar 35.000 puestos de trabajo para volver a los valores del 2019. De acuerdo a la tendencia reciente, es altamente posible que a fines del año 2021 se hayan vuelto a registrar tantos puestos de trabajo en el sector como en septiembre del 2019.
En otro orden de cosas, y para ratificar la favorable evolución macroeconómica, las exportaciones argentinas crecieron un 37% interanual durante noviembre de este año con respecto a similar mes del año 2020. El monto exportado en este mes de noviembre fue de 6.100 millones de dólares, el más alto desde el año 2012. Este excelente desempeño de las ventas al exterior, si se toman en cuenta las realizadas entre enero a noviembre de 2021 en este ciclo de 11 meses , nos per mite encontrarnos con un dato final muy superior a igual período del 2020. El crecimiento en este lapso de 11 meses, fue de casi el 40% respecto del mismo período en el 2020 y de un 19% respecto del ciclo similar del 2019.
Este conjunto de indicadores positivos generalizados, se han visto ratificados con las primeras evidencias acerca del consumo en el período navideño reciente según fuentes privadas. Así, hacemos referencia al caso de Mar del Plata, donde las ventas crecieron un 23% en cantidades respecto del mismo período del año pasado y terminaron incluso por arriba de los volúmenes del 2019 y 2018 según la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de esa ciudad. Una evolución similar se observó en la ciudad de Santa Fe, donde según un sondeo del Departamento de Investigaciones Económicas y Sociales de esa provincia, el 93% de los comercios de la citada ciudad incrementó sus ventas en esta navidad respecto de la anterior.
Esta tendencia expresada en dos casos puntuales coincide con el relevamiento nacional de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. Según la CAME, las ventas minoristas por Navidad subieron un 11% con respecto al 2020, donde las ventas habían caído el 10,1% en promedio por la pandemia. Es decir, la recuperación de la actividad del comercio minorista en las fiestas navideñas más que superó la caída del año anterior, volviendo a niveles mejorados con respecto al año 2019. Finalmente, lo que es más destacable es que según la CAME, el ticket promedio se ubicó en $3.597, que resultó ser un 89% más alto que el del año pasado, valor muy superior al del impacto inflacionario.
2. ¿Qué hacer ahora con el FMI?
Se conoció pocos días atrás el informe del FMI sobre el acuerdo del crédito más grande de toda la historia de la institución otorgado al gobierno argentino a inicios del año 2018 por 57.000 millones de dólares. Dicho informe fue muy crítico respecto de la política económica seguida por el gobierno de Cambiemos, a partir de la firma del acuerdo stand-by, que generó un endeudamiento externo en moneda dura por 44.000 millones de dólares, que fue la cifra que recibió el país antes de la interrupción del flujo de ingresos. Este monto, como reconoció el informe, se dio a la par de una fuerte fuga de capitales de singular magnitud. Dicha fuga totalizó 40.508 millones de dólares entre junio del 2018, cuando llegó el primer desembolso del fondo, y octubre del 2019, justo antes de la instauración del cepo por el entonces ministro de economía de Macri, Dr. Hernán Lacunza. Este dato lo incluye el informe del Fondo como valor real de la salida de capitales que habían entrado durante el período citado aportado por el organismo internacional. Textualmente el documento del Fondo dice: “El aumento de los reembolsos, junto con la fuga de capitales de los residentes, ejerció una presión considerable sobre el tipo de cambio. El tipo de cambio siguió depreciándose, aumentando la inflación, el valor de la deuda pública y debilitando los ingresos reales”.
Este tremendo fracaso de la política de Macri y sus seguidores fue ratificada por el mismo ex presidente hace pocos días cuando reconoció la salida de los capitales citados por la entrega a los bancos para reembolsar los aportes de capitales especulativos que vinieron a la Argentina en los primeros dos años del gobierno macrista, y cuando se desató la crisis en marzo del 2018, se pretendió retornaran a sus fuentes financieras originarias, pero no tuvieron acceso al mercado de capitales normal y las erogaciones se financiaron con el monto del crédito del FMI. El fracaso del proyecto macrista reconocido por el FMI, que remarca la ausencia de medidas de control cambiario que hubieran sido necesario disponer para evitar la fuga, concluyó una política económica cuatrienal desastrosa, con tres años de crecimiento negativo de los cuatro del período constitucional, una caída , como ya vimos,del PBI per cápita en torno al 8%, un descenso de los salarios reales en torno al 20%, y un incremento del desempleo del 5,9% de la PEA verificado en el tercer trimestre del 2015 a tasas de casi el doble al final del período macrista.
Ahora tenemos que pagar todos los argentinos y argentinas un crédito ilegal, otorgado trasgrediendo las normas de el estatuto del FMI, sin haber invertido un dólar en la actividad productiva interna, sino destinando todo lo que entró para que se fugue al exterior, como lo reconoce el documento del FMI. Además el país, por medio del gobierno, contrató un compromiso que sabía imposible de cancelar entre el 2021 y el 2023 en forma ilegal e inconstitucional, pues no envió el documento para ser discutido por el Congreso de la Nación, según lo marca explícitamente la Constitución Nacional en su artículo 75.
En síntesis. Ahora hay que pagar con el recurso de todos y todas que habitan el país un desaguisado descomunal que tiene como protagonistas y responsables al mismo FMI y a los gobernantes del período macrista. El informe del FMI cierra la discusión sobre el crédito. No sirvió para nada, se usó para financiar envíos al exterior de fondos atraídos por la especulación financiera, generó inflación y altas privaciones sociales. La gran pregunta es: ¿Qué hacer?
Sería lógico y normal que quienes fueron responsables internamente de este desastre que hoy hay que pagar sin haber recibido ningún resultado, fuesen los que se beneficiaron del crédito que el FMI identifica como los receptores de la fuga de capitales. Así sería imprescindible liberar a todos los que vivimos de nuestro trabajo cotidiano de la responsabilidad de hacer frente a un crédito impagable sin haberlo autorizado. La gran dificultad es que es prácticamente imposible que los dueños de los fondos especulativos que vinieron al país para hacer su negocio financiero se hagan cargo de este descomunal desmadre. Si se desease hacer justicia, los 44.000 millones de dólares tendrían que aportarse por los que acordaron ilegalmente el crédito dentro del país. O sea que, en una situación de estricta observancia de las responsabilidades, Mauricio Macri, todos sus ministros, y los operadores responsables instalados en el gobierno deberían responder por el monto citado. Los que vivimos de nuestro trabajo no tenemos por qué pagar por esta operación insólita por la que nunca fuimos consultados. Evidentemente la fortuna de todos los que negociaron ilegalmente el crédito, representando al país y fracasaron, como claramente lo admite el informe del FMI, nunca serían recursos suficientes para hacer frente al fenomenal endeudamiento. Pero al menos deberían ser penalizados por la justicia, por la estafa, y prohibidos según los distintos grados de responsabilidad de desempeñarse por vida en un cargo público. Aquí debería indefectiblemente funcionar otro Nunca Más. Nunca Más aventureros de las finanzas, al estilo Luis Caputo, gestores de negocios financieros turbios a nivel internacional, y funcionarios cómplices de la estafa a nivel interno deberían estar posibilitados de volver a desempeñar funciones públicas.
Para colmo, el FMI exige condicionamientos para renegociar una deuda contraída con el organismo Se inmiscuye en los asuntos internos del país deudor cuando acepta transformar un compromiso impagable a corto plazo en un contrato de facilidades extensivas a mediano plazo. Para renegociarlos como debería ser en este caso, exige condiciones leoninas que afectan la soberanía nacional y los bolsillos de los que viven de su trabajo en la Argentina. La opción de no pagar que aparece como la más atractiva dado el carácter ilegal de la operación, provocaría más daños que beneficios porque la pertenencia al FMI de más de 170 países del mundo sería un desafío que supondría una respuesta de todos dichos países tremendamente negativa para nuestro destino económico y social.
A mi criterio, la única salida menos mala – porque el crédito hay que devolverlo sí o sí, aunque no produjo su ingreso ningún beneficio económico ni social – debería ser convocar a todos los sectores del capital y el trabajo, de la cultura, de la investigación científica, de las organizaciones sociales populares, y de otros diversos sectores de la sociedad, a un encuentro que sirva como canal de expresión multitudinario para enviarle al FMI un mensaje muy claro: Vamos a devolver lo que nos dieron, pero de los que se aprovecharon muy pocos y muy poderosos apoyados fervientemente por el grupo de estafadores que gobernó el país entre 2015 y 2019. Pero vamos a hacerlo sin ninguna condición, porque el destino del país se resuelve internamente, y no se entrega nuestro futuro a los cómplices del pésimo negocio financiero que enfrentamos. Esta posición debe mantenerse muy firme y todos y cada uno de las y los convocados, deben expresarse en la dirección apuntada. El lema es “Primero crecer y después pagar”, como muy bien lo planteó en su momento el inolvidable Néstor Kirchner. No se puede admitir poner tasas elevadas de intereses a los préstamos bancarios como pretende el Fondo, ni reducir el gasto público en medio de tantas dificultades ni bajar el déficit fiscal como lo mantienen los otros países de Europa y América del Norte. en medio de la pandemia y los altos índices de pobreza e indigencia
Entre tanto internamente debemos penalizar fuertemente a los responsables de esta operación crediticia impagable, no solo con la acción judicial, cuyo desenlace puede demorarse excesivamente, sino actuando desde los órganos ejecutivos del estado nacional, con acciones reparadoras y/o penalizadoras, en toda su amplitud, que tiene disponible el estado.
Es la única salida en el mediano y largo plazo, más allá de acciones inmediatas de carácter judicial, como la planteada por el Lic. Claudio Lozano y otros, que solicitaron una acción cautelar a la justicia para interrumpir el pago de la deuda. Un fuerte NUNCA MAS debe inundar el país para que el grupo de defraudadores públicos que comprometió el futuro económico de la nación reciba un merecido castigo.
Incluimos un gráfico que es demostrativo del ingreso de los fondos del FMI y su inmediata salida en forma de fuga de capitales.
Desembolsos acumulados del FMI vs. Formación de Activos Externos Bruta (del sector privado no financiero) acumulada, 2018-2019

Fuente: elaboración CEPA en base a FMI y BCRA
3. Las predicciones para el año 2022 Una mirada a futuro
Son todavía escasas las contribuciones de los especialistas, entidades de nivel internacional o estudios de consultoria económica relativas a lo que podría suceder en el transcurso del año 2022 con la economía argentina
En primer lugar estamos pendientes de cómo se resuelve el pesado lastre de la impagable deuda contraída por el gobierno del Ing Macri , La nueva administración deberá afrontar “ sin comerla n beberla”, - tal cual lo afirma un dicho popular- el oneroso trámite de su renegociación y pago a largo plazo A esta incógnita se le agrega otra cuestión trascendental: la indisponibilidad de divisas para hacer frente a los suministros necesarios para que nuestra industria, por sus debilidades de integración vertical, debe destinar todos los años para la adquisición de maquinarias ,partes , repuestos y piezas para el entramado manufacturero local.
Las predicciones disponibles pasan por ahora por variados comportamientos previstos para el año 2022. El gobierno nacional en el frustrado proyecto de Presupuesto de Ingresos y Egresos rechazado por el Congreso había colocado un número atractivo: el 4 % de crecimiento del PBI en relación al verificado durante el año 2021. Las estimaciones de los consultores de la actividad económico-financiera local son mucho menos generosos en su estimación Sitúan el crecimiento para el año que se está abriendo en solamente el 2,5 %., número también consignado por el FM De resultar acertado uno y otro pronóstico dependerá el crecimiento por habitante, que como vimos en las páginas iniciales de este informe dejó de ser positivo en el año 2011, pues el resultado del cuatrienio de la segunda presidencia de Cristina Fernández , con ser positivo, no pudo mostrar un valor positivo habida cuenta del incremento demográfico mayor que el económico. El periodo macrista fue francamente desalentador, como ya lo apuntamos en términos de producto per cápita y el que se inició a fines del año 2019 tendría un escenario divergente según lo que acontezca en el 2022. Y luego en el 2023 En términos de producto por habitante si se verifica la predicción oficial , el ciclo trienal inicial de la administración de Alberto Fernández resultaría neutro como producto per cápita y concluiría notoriamente negativo de ajustarse a las hipótesis enunciadas por los consultores económicos y el FMI
Todo va a depender de la disponibilidad de dólares para finan ciar el crecimiento real de la economía. Un destacado economista recientemente afirmó que por cada punto de crecimiento es preciso utilizar, para solventar las adquisiciones en el exterior de bienes de capital e insumos para la industria, de la cantidad de 2.000 millones de dólares anuales .El gran desafío es como superar con creces los 8.000 millones de dólares necesarios para alcanzar la predicción oficial del 4 % de crecimiento económico dadas otras necesidades insalvables de divisas Las opciones abiertas son varias y entre ellas se destacan el aumento de las exportaciones, que en el 2021 tuvieron un desempeño excepcional ,el aporte de organismos multilaterales de financiamiento de infraestructura y radicaciones de inversiones extranjeras además de capacidad de endeudamiento privado adicional a la luz del acuerdo con el FMI . Pero son todas incógnitas muy difíciles, por el momento, de develar, Sin duda, revisando las tendencias actuales, las posibilidades de lograr márgenes de acción suficientes para acrecentar la disponibilidad de divisas y así enfrentar exitosamente la “restricción externa” no lucen imposibles de alcanzar .Desde el punto de vista macroeconómico, los esfuerzos oficiales apuntan todos sus cañones en dicha dirección, por sobre la intensificación de políticas públicas que apunten a impulsar, como prioridad ,el refuerzo del ingreso real de los asalariados informales y los cuenta propistas ,los sectores más atrasados en su poder adquisitivo, debido a su impacto negativo en el incremento del déficit fiscal. La prioridad del gobierno parece estar puesta en la obtención de dólares frescos antes que en saldar la aguda situación social de un sector significativo de la sociedad muy dañado por la Pandemia Pese a los altos excedentes que muestran las cuentas del Estado nacional mes a mes , y que ostentan ingresos fiscales que superan en mas del 15 % a la inflación. Es innegable que resulta imperioso enfrentar el elevado nivel de indigencia persistente ,lo que el mercado interno por sus mecanismos de funcionamiento tradicionales no tiene capacidad de hacerlo sin una fuerte intervención oficial en mejorar el ingreso real de los más humildes. Seguramente este debate, que necesariamente deberá encontrar una respuesta imprescindible para paliar las necesidades sociales de los que no logran alcanzar ingresos para subvenir a sus necesidades básicas de alimentación va a ser central en el proceso de definición de las políticas estatales vinculadas a los ingresos reales y a los precios en el naciente año 2022,
4.Los datos de las consultoras y la realidad económica
En este breve apartado final vamos a comentar un segmento de una muy valiosa observación crítica realizada por el economista Alfredo Zaiat en un excelente trabajo inserto en el diario Pagina 12 de fecha 26 de diciembre de 2021 en su carácter de editor de la sección Economía de ese matutino
En dicha contribución el lic Zaiat hace referencia a las previsiones de principios de año que realizaron, en promedio, las 41 instituciones relevadas por el Banco Central mes a mes y referidas al comportamiento de la economía argentina en un conjunto de componentes relevantes de la actividad respectivo que el lic Zaiat incluye como de mostración de sus argumentos

En la columna de Pronostico se citan los datos que el grupo de instituciones privadas estimaron iban a verificarse en la realidad al fin del año ,según la consulta del REM, encuesta mensual del del Banco Central
A la vez, en la ultima columna consignamos los datos de la realidad que son todavía provisorios en su cuantificación dado que no se ha cerrado el año pero que se pueden estimar de alta probabilidad de acuerdo a las tendencias actuales. El dato del PBI por ejemplo es inferior, en la columna del promedio calculado por las consultora y bancos ,al que sostiene el gobierno en sus proyecciones recientes pues estas últimas superan en más del doble el dato promedio del sector consultoril. En el caso del desempleo seguramente también el índice real será menor al del pronóstico privado al cierre del año cuando se conozca la respectiva tasa relevada por el INDEC Los números del tercer trimestre ya marcan una importante brecha entre lo proyectado por los consultores de plaza y el valor real del INDEC y ,no cabe la menor duda, la brecha se ampliara cuando se conozca la información de cierre del año
En el cotejo entre lo proyectado y lo que efectivamente tuvo lugar hay diferencias, algunas de ellas notorias ,en cinco de los siete componentes de la actividad económica. Hay un rubro ( inflación) en que la estimación es inferior al aumento real de los precios, aun que en una proporción mínima y un séptimo en donde el grupo de consultoras e institutos privados lograron acertar con el dato real.
Lo que es muy destacable es que las diferencias de los citados cinco componentes marcan un desempeño negativo que no se va a verificar en la realidad, entre los números del sector privado consultado y lo que efectivamente tendrá lugar Es decir el grueso de las instituciones privadas que el Banco Central incorpora como pronosticadores coincidían a principio de año en que la economía iba a funcionar mucho peor de lo que realmente ocurrió. Los desfasajes apuntados son por demás reveladores de un sesgo discriminatorio del grupo consultoril hacia la gestión gubernamental ,seguramente por la escasa o nula afinidad que los responsables de las estimaciones tuvieron del perfil de las políticas públicas instaladas por el Estado nacional.-
Tal sesgo no solamente indica una muy probable intención de marcar un comportamiento insatisfactorio sobre el perfil de la gestión del gobierno nacional sino, probablemente también la limitada eficacia de los organismos que asesoran a las empresas más importantes del país en trabajar con instrumentos confiables de medición. Sorprende, entonces, la persistencia en muchas grandes empresas en seguir confiando en estos institutos privados de consulta económica, poco capaces de efectuar predicciones que se ajusten a la realidad los que, al no autocriticarse o no modificar su visión discriminatoria, deberían merecer ser reemplazados por institutos universitarios o centros de investigación que gozan de merecido reconocimiento por el elevado nivel académico de sus miembros y están exentos de prejuicios ideológicos errados.
Se conoció pocos días atrás el informe del FMI sobre el acuerdo del crédito más grande de toda la historia de la institución otorgado al gobierno argentino a inicios del año 2018 por 57.000 millones de dólares. Dicho informe fue muy crítico respecto de la política económica seguida por el gobierno de Cambiemos, a partir de la firma del acuerdo stand-by, que generó un endeudamiento externo en moneda dura por 44.000 millones de dólares, que fue la cifra que recibió el país antes de la interrupción del flujo de ingresos. Este monto, como reconoció el informe, se dio a la par de una fuerte fuga de capitales de singular magnitud. Dicha fuga totalizó 40.508 millones de dólares entre junio del 2018, cuando llegó el primer desembolso del fondo, y octubre del 2019, justo antes de la instauración del cepo por el entonces ministro de economía de Macri, Dr. Hernán Lacunza. Este dato lo incluye el informe del Fondo como valor real de la salida de capitales que habían entrado durante el período citado aportado por el organismo internacional. Textualmente el documento del Fondo dice: “El aumento de los reembolsos, junto con la fuga de capitales de los residentes, ejerció una presión considerable sobre el tipo de cambio. El tipo de cambio siguió depreciándose, aumentando la inflación, el valor de la deuda pública y debilitando los ingresos reales”.
Este tremendo fracaso de la política de Macri y sus seguidores fue ratificada por el mismo ex presidente hace pocos días cuando reconoció la salida de los capitales citados por la entrega a los bancos para reembolsar los aportes de capitales especulativos que vinieron a la Argentina en los primeros dos años del gobierno macrista, y cuando se desató la crisis en marzo del 2018, se pretendió retornaran a sus fuentes financieras originarias, pero no tuvieron acceso al mercado de capitales normal y las erogaciones se financiaron con el monto del crédito del FMI. El fracaso del proyecto macrista reconocido por el FMI, que remarca la ausencia de medidas de control cambiario que hubieran sido necesario disponer para evitar la fuga, concluyó una política económica cuatrienal desastrosa, con tres años de crecimiento negativo de los cuatro del período constitucional, una caída , como ya vimos,del PBI per cápita en torno al 8%, un descenso de los salarios reales en torno al 20%, y un incremento del desempleo del 5,9% de la PEA verificado en el tercer trimestre del 2015 a tasas de casi el doble al final del período macrista.
Ahora tenemos que pagar todos los argentinos y argentinas un crédito ilegal, otorgado trasgrediendo las normas de el estatuto del FMI, sin haber invertido un dólar en la actividad productiva interna, sino destinando todo lo que entró para que se fugue al exterior, como lo reconoce el documento del FMI. Además el país, por medio del gobierno, contrató un compromiso que sabía imposible de cancelar entre el 2021 y el 2023 en forma ilegal e inconstitucional, pues no envió el documento para ser discutido por el Congreso de la Nación, según lo marca explícitamente la Constitución Nacional en su artículo 75.
En síntesis. Ahora hay que pagar con el recurso de todos y todas que habitan el país un desaguisado descomunal que tiene como protagonistas y responsables al mismo FMI y a los gobernantes del período macrista. El informe del FMI cierra la discusión sobre el crédito. No sirvió para nada, se usó para financiar envíos al exterior de fondos atraídos por la especulación financiera, generó inflación y altas privaciones sociales. La gran pregunta es: ¿Qué hacer?
Sería lógico y normal que quienes fueron responsables internamente de este desastre que hoy hay que pagar sin haber recibido ningún resultado, fuesen los que se beneficiaron del crédito que el FMI identifica como los receptores de la fuga de capitales. Así sería imprescindible liberar a todos los que vivimos de nuestro trabajo cotidiano de la responsabilidad de hacer frente a un crédito impagable sin haberlo autorizado. La gran dificultad es que es prácticamente imposible que los dueños de los fondos especulativos que vinieron al país para hacer su negocio financiero se hagan cargo de este descomunal desmadre. Si se desease hacer justicia, los 44.000 millones de dólares tendrían que aportarse por los que acordaron ilegalmente el crédito dentro del país. O sea que, en una situación de estricta observancia de las responsabilidades, Mauricio Macri, todos sus ministros, y los operadores responsables instalados en el gobierno deberían responder por el monto citado. Los que vivimos de nuestro trabajo no tenemos por qué pagar por esta operación insólita por la que nunca fuimos consultados. Evidentemente la fortuna de todos los que negociaron ilegalmente el crédito, representando al país y fracasaron, como claramente lo admite el informe del FMI, nunca serían recursos suficientes para hacer frente al fenomenal endeudamiento. Pero al menos deberían ser penalizados por la justicia, por la estafa, y prohibidos según los distintos grados de responsabilidad de desempeñarse por vida en un cargo público. Aquí debería indefectiblemente funcionar otro Nunca Más. Nunca Más aventureros de las finanzas, al estilo Luis Caputo, gestores de negocios financieros turbios a nivel internacional, y funcionarios cómplices de la estafa a nivel interno deberían estar posibilitados de volver a desempeñar funciones públicas.
Para colmo, el FMI exige condicionamientos para renegociar una deuda contraída con el organismo Se inmiscuye en los asuntos internos del país deudor cuando acepta transformar un compromiso impagable a corto plazo en un contrato de facilidades extensivas a mediano plazo. Para renegociarlos como debería ser en este caso, exige condiciones leoninas que afectan la soberanía nacional y los bolsillos de los que viven de su trabajo en la Argentina. La opción de no pagar que aparece como la más atractiva dado el carácter ilegal de la operación, provocaría más daños que beneficios porque la pertenencia al FMI de más de 170 países del mundo sería un desafío que supondría una respuesta de todos dichos países tremendamente negativa para nuestro destino económico y social.
A mi criterio, la única salida menos mala – porque el crédito hay que devolverlo sí o sí, aunque no produjo su ingreso ningún beneficio económico ni social – debería ser convocar a todos los sectores del capital y el trabajo, de la cultura, de la investigación científica, de las organizaciones sociales populares, y de otros diversos sectores de la sociedad, a un encuentro que sirva como canal de expresión multitudinario para enviarle al FMI un mensaje muy claro: Vamos a devolver lo que nos dieron, pero de los que se aprovecharon muy pocos y muy poderosos apoyados fervientemente por el grupo de estafadores que gobernó el país entre 2015 y 2019. Pero vamos a hacerlo sin ninguna condición, porque el destino del país se resuelve internamente, y no se entrega nuestro futuro a los cómplices del pésimo negocio financiero que enfrentamos. Esta posición debe mantenerse muy firme y todos y cada uno de las y los convocados, deben expresarse en la dirección apuntada. El lema es “Primero crecer y después pagar”, como muy bien lo planteó en su momento el inolvidable Néstor Kirchner. No se puede admitir poner tasas elevadas de intereses a los préstamos bancarios como pretende el Fondo, ni reducir el gasto público en medio de tantas dificultades ni bajar el déficit fiscal como lo mantienen los otros países de Europa y América del Norte. en medio de la pandemia y los altos índices de pobreza e indigencia
Entre tanto internamente debemos penalizar fuertemente a los responsables de esta operación crediticia impagable, no solo con la acción judicial, cuyo desenlace puede demorarse excesivamente, sino actuando desde los órganos ejecutivos del estado nacional, con acciones reparadoras y/o penalizadoras, en toda su amplitud, que tiene disponible el estado.
Es la única salida en el mediano y largo plazo, más allá de acciones inmediatas de carácter judicial, como la planteada por el Lic. Claudio Lozano y otros, que solicitaron una acción cautelar a la justicia para interrumpir el pago de la deuda. Un fuerte NUNCA MAS debe inundar el país para que el grupo de defraudadores públicos que comprometió el futuro económico de la nación reciba un merecido castigo.
Incluimos un gráfico que es demostrativo del ingreso de los fondos del FMI y su inmediata salida en forma de fuga de capitales.
Desembolsos acumulados del FMI vs. Formación de Activos Externos Bruta (del sector privado no financiero) acumulada, 2018-2019

Fuente: elaboración CEPA en base a FMI y BCRA
3. Las predicciones para el año 2022 Una mirada a futuro
Son todavía escasas las contribuciones de los especialistas, entidades de nivel internacional o estudios de consultoria económica relativas a lo que podría suceder en el transcurso del año 2022 con la economía argentina
En primer lugar estamos pendientes de cómo se resuelve el pesado lastre de la impagable deuda contraída por el gobierno del Ing Macri , La nueva administración deberá afrontar “ sin comerla n beberla”, - tal cual lo afirma un dicho popular- el oneroso trámite de su renegociación y pago a largo plazo A esta incógnita se le agrega otra cuestión trascendental: la indisponibilidad de divisas para hacer frente a los suministros necesarios para que nuestra industria, por sus debilidades de integración vertical, debe destinar todos los años para la adquisición de maquinarias ,partes , repuestos y piezas para el entramado manufacturero local.
Las predicciones disponibles pasan por ahora por variados comportamientos previstos para el año 2022. El gobierno nacional en el frustrado proyecto de Presupuesto de Ingresos y Egresos rechazado por el Congreso había colocado un número atractivo: el 4 % de crecimiento del PBI en relación al verificado durante el año 2021. Las estimaciones de los consultores de la actividad económico-financiera local son mucho menos generosos en su estimación Sitúan el crecimiento para el año que se está abriendo en solamente el 2,5 %., número también consignado por el FM De resultar acertado uno y otro pronóstico dependerá el crecimiento por habitante, que como vimos en las páginas iniciales de este informe dejó de ser positivo en el año 2011, pues el resultado del cuatrienio de la segunda presidencia de Cristina Fernández , con ser positivo, no pudo mostrar un valor positivo habida cuenta del incremento demográfico mayor que el económico. El periodo macrista fue francamente desalentador, como ya lo apuntamos en términos de producto per cápita y el que se inició a fines del año 2019 tendría un escenario divergente según lo que acontezca en el 2022. Y luego en el 2023 En términos de producto por habitante si se verifica la predicción oficial , el ciclo trienal inicial de la administración de Alberto Fernández resultaría neutro como producto per cápita y concluiría notoriamente negativo de ajustarse a las hipótesis enunciadas por los consultores económicos y el FMI
Todo va a depender de la disponibilidad de dólares para finan ciar el crecimiento real de la economía. Un destacado economista recientemente afirmó que por cada punto de crecimiento es preciso utilizar, para solventar las adquisiciones en el exterior de bienes de capital e insumos para la industria, de la cantidad de 2.000 millones de dólares anuales .El gran desafío es como superar con creces los 8.000 millones de dólares necesarios para alcanzar la predicción oficial del 4 % de crecimiento económico dadas otras necesidades insalvables de divisas Las opciones abiertas son varias y entre ellas se destacan el aumento de las exportaciones, que en el 2021 tuvieron un desempeño excepcional ,el aporte de organismos multilaterales de financiamiento de infraestructura y radicaciones de inversiones extranjeras además de capacidad de endeudamiento privado adicional a la luz del acuerdo con el FMI . Pero son todas incógnitas muy difíciles, por el momento, de develar, Sin duda, revisando las tendencias actuales, las posibilidades de lograr márgenes de acción suficientes para acrecentar la disponibilidad de divisas y así enfrentar exitosamente la “restricción externa” no lucen imposibles de alcanzar .Desde el punto de vista macroeconómico, los esfuerzos oficiales apuntan todos sus cañones en dicha dirección, por sobre la intensificación de políticas públicas que apunten a impulsar, como prioridad ,el refuerzo del ingreso real de los asalariados informales y los cuenta propistas ,los sectores más atrasados en su poder adquisitivo, debido a su impacto negativo en el incremento del déficit fiscal. La prioridad del gobierno parece estar puesta en la obtención de dólares frescos antes que en saldar la aguda situación social de un sector significativo de la sociedad muy dañado por la Pandemia Pese a los altos excedentes que muestran las cuentas del Estado nacional mes a mes , y que ostentan ingresos fiscales que superan en mas del 15 % a la inflación. Es innegable que resulta imperioso enfrentar el elevado nivel de indigencia persistente ,lo que el mercado interno por sus mecanismos de funcionamiento tradicionales no tiene capacidad de hacerlo sin una fuerte intervención oficial en mejorar el ingreso real de los más humildes. Seguramente este debate, que necesariamente deberá encontrar una respuesta imprescindible para paliar las necesidades sociales de los que no logran alcanzar ingresos para subvenir a sus necesidades básicas de alimentación va a ser central en el proceso de definición de las políticas estatales vinculadas a los ingresos reales y a los precios en el naciente año 2022,
4.Los datos de las consultoras y la realidad económica
En este breve apartado final vamos a comentar un segmento de una muy valiosa observación crítica realizada por el economista Alfredo Zaiat en un excelente trabajo inserto en el diario Pagina 12 de fecha 26 de diciembre de 2021 en su carácter de editor de la sección Economía de ese matutino
En dicha contribución el lic Zaiat hace referencia a las previsiones de principios de año que realizaron, en promedio, las 41 instituciones relevadas por el Banco Central mes a mes y referidas al comportamiento de la economía argentina en un conjunto de componentes relevantes de la actividad respectivo que el lic Zaiat incluye como de mostración de sus argumentos

En la columna de Pronostico se citan los datos que el grupo de instituciones privadas estimaron iban a verificarse en la realidad al fin del año ,según la consulta del REM, encuesta mensual del del Banco Central
A la vez, en la ultima columna consignamos los datos de la realidad que son todavía provisorios en su cuantificación dado que no se ha cerrado el año pero que se pueden estimar de alta probabilidad de acuerdo a las tendencias actuales. El dato del PBI por ejemplo es inferior, en la columna del promedio calculado por las consultora y bancos ,al que sostiene el gobierno en sus proyecciones recientes pues estas últimas superan en más del doble el dato promedio del sector consultoril. En el caso del desempleo seguramente también el índice real será menor al del pronóstico privado al cierre del año cuando se conozca la respectiva tasa relevada por el INDEC Los números del tercer trimestre ya marcan una importante brecha entre lo proyectado por los consultores de plaza y el valor real del INDEC y ,no cabe la menor duda, la brecha se ampliara cuando se conozca la información de cierre del año
En el cotejo entre lo proyectado y lo que efectivamente tuvo lugar hay diferencias, algunas de ellas notorias ,en cinco de los siete componentes de la actividad económica. Hay un rubro ( inflación) en que la estimación es inferior al aumento real de los precios, aun que en una proporción mínima y un séptimo en donde el grupo de consultoras e institutos privados lograron acertar con el dato real.
Lo que es muy destacable es que las diferencias de los citados cinco componentes marcan un desempeño negativo que no se va a verificar en la realidad, entre los números del sector privado consultado y lo que efectivamente tendrá lugar Es decir el grueso de las instituciones privadas que el Banco Central incorpora como pronosticadores coincidían a principio de año en que la economía iba a funcionar mucho peor de lo que realmente ocurrió. Los desfasajes apuntados son por demás reveladores de un sesgo discriminatorio del grupo consultoril hacia la gestión gubernamental ,seguramente por la escasa o nula afinidad que los responsables de las estimaciones tuvieron del perfil de las políticas públicas instaladas por el Estado nacional.-
Tal sesgo no solamente indica una muy probable intención de marcar un comportamiento insatisfactorio sobre el perfil de la gestión del gobierno nacional sino, probablemente también la limitada eficacia de los organismos que asesoran a las empresas más importantes del país en trabajar con instrumentos confiables de medición. Sorprende, entonces, la persistencia en muchas grandes empresas en seguir confiando en estos institutos privados de consulta económica, poco capaces de efectuar predicciones que se ajusten a la realidad los que, al no autocriticarse o no modificar su visión discriminatoria, deberían merecer ser reemplazados por institutos universitarios o centros de investigación que gozan de merecido reconocimiento por el elevado nivel académico de sus miembros y están exentos de prejuicios ideológicos errados.
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