4/16/2021

superar la colonialidad y el eurocentrismo de la teoría social...

 

¿Por qué leer a W.E.B. Du Bois en América Latina?




El pensador afroestadounidense W.E.B. Du Bois no escribió sobre América Latina. Y, sin duda, el mundo cambió mucho desde su muerte en la década de 1960. Sin embargo, muchas de las cosas sobre las que pensó y a las que se enfrentó siguen estando ahí. La pregunta sobre quién es humano y sus investigaciones sobre las estructuras racializadas y neocoloniales del capitalismo y la colonialidad de las formas del conocimiento aportan una mirada que puede enriquecer la comprensión de la realidad latinoamericana.



Esta fue entonces la historia de la trata de esclavos, de ese movimiento extraordinario que hizo de la inversión en seres humanos el primer experimento del capitalismo moderno organizado; que de hecho hizo posible el capitalismo. W.E.B. Du Bois, The World and Africa / Color and Democracy1




La obra de W.E.B. Du Bois es muy poco conocida en América Latina. Fuera de círculos de activistas afrodiaspóricos, o de académicos que estudian el pensamiento afrodiaspórico, muy pocos conocen su nombre. Su obra está ausente en las discusiones y los cursos sobre teoría social y ciencias sociales. Esto es así a pesar de que Du Bois fue uno de los principales pensadores anticoloniales de la primera mitad del siglo xx, fue un líder de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y un pionero del panafricanismo. También fue uno de los fundadores de la sociología y desarrolló su propio enfoque teórico y metodológico2. Du Bois vivió hasta los 95 años y escribió desde muy joven hasta el final de sus días. Su obra es vasta y abarca géneros muy distintos, incluyendo el ensayo, la investigación social, artículos periodísticos y de opinión, novelas y poesía. Usaba todos los medios a su disposición para difundir su trabajo y sus ideas3. Su trabajo intelectual y de investigación tenía siempre el propósito de contribuir a eliminar la línea de color, el racismo y el colonialismo. Martin Luther King dijo sobre él que era imposible separar al académico del organizador4.

Du Bois fue uno de los principales exponentes de la corriente intelectual que Cedric Robinson describió como «marxismo negro» o «tradición radical negra», una perspectiva crítica de la modernidad que surge de la experiencia de la diáspora africana5. Nacido en 1868 en Massachusetts, Du Bois analizaba el mundo desde la periferia racializada de eeuu. Y su experiencia le mostró tempranamente que el racismo era un fenómeno global, vinculado históricamente al colonialismo. Du Bois sostenía que el colonialismo y el racismo fueron los elementos fundantes de la construcción del mundo moderno. La centralidad de la línea de color, que es la que separa a las personas socialmente definidas como blancas de las socialmente definidas como «personas de color», es lo que marca la modernidad como época histórica. Ahora bien, el pensamiento de Du Bois se centra en la línea de color, pero no por eso era un teórico de las cuestiones raciales entendidas como un área de estudio separada y específica. Para él no se podía entender la modernidad o el capitalismo sin tomar en cuenta la racialización, el racismo y el colonialismo.

En este ensayo me centro en la contribución de Du Bois a la teoría social y a las ciencias sociales, esperando despertar la curiosidad de los lectores respecto a su obra; si bien esta no se enfoca ni se inspira en América Latina, sí se ocupa de problemas que son parte de la realidad de la región. No vamos a encontrar en Du Bois respuestas inmediatas a los problemas políticos o económicos latinoamericanos más inmediatos, pero leerlo es importante porque su obra nos provee de herramientas para pensar el rol del racismo y el colonialismo en la construcción de la modernidad y de las sociedades latinoamericanas. El pensamiento de Du Bois visibiliza y contribuye a analizar aspectos de la realidad que no son vistos o tomados en cuenta por el pensamiento social eurocéntrico, y de esta manera puede ayudar a que planteemos de forma diferente los problemas de América Latina. Conocer su obra también es importante para conocer y dialogar con la tradición radical negra, una de las tradiciones más importantes del pensamiento antirracista y anticolonial6, y avanzar en la decolonización del pensamiento social.

La subjetividad racializada

La teoría de la doble conciencia es tal vez la más conocida de las ideas de Du Bois. Esta teoría es un análisis fenomenológico de la subjetividad racializada y las diferentes formas en que las personas responden a la línea de color. Du Bois introdujo la teoría de la doble conciencia en el primer ensayo de Las almas del pueblo negro, titulado «De nuestros esfuerzos espirituales»7. Allí, afirma que la conciencia de los afroestadounidenses se estructura alrededor de tres elementos: el velo, la dualidad y la segunda mirada.El velo es la metáfora que Du Bois usa para explicar cómo la línea de color estructura la subjetividad. Un elemento clave del pensamiento de Du Bois fue su capacidad para vincular el análisis macrohistórico con el examen fenomenológico de la experiencia vivida. El mundo social se percibe y se vive de manera diferente a ambos lados del velo.


El velo funciona como un espejo unidireccional: para los blancos, el sujeto racializado es invisible; ellos ven reflejadas en el velo sus ideas sobre las personas racializadas. Por otro lado, las proyecciones de los blancos sobre el velo se convierten en hechos sociales con los que las personas racializadas tienen que lidiar en la formación de sus identidades y sentidos del mundo.

El procesamiento interno de la mirada externa da lugar al segundo elemento de la teoría de Du Bois: el sentido de la dualidad. La dualidad es el resultado del hecho de que la persona racializada no tiene manera de evitar la mirada del blanco y, en consecuencia, siente que vive en dos mundos sociales diferentes: el mundo subalterno, construido detrás del velo, que afirma su humanidad, y el mundo blanco, dominante, que lo deshumaniza.

El tercer elemento de la teoría de la doble conciencia es lo que Du Bois llama la segunda visión. Enfrentar la constante mirada del blanco les permite a las personas racializadas ver el mundo del otro lado del velo, lo que crea la posibilidad de desarrollar una conciencia crítica.

Du Bois también aplicó su fenomenología del velo al análisis de la formación de la subjetividad de las personas que son socialmente categorizadas como blancas. El pensador estadounidense afirmaba que los blancos se esfuerzan en ignorar la humanidad de las personas racializadas y colonizadas y su propia posición de dominación. Mas aún, cuando los blancos se enfrentan a la evidencia de la humanidad de las personas racializadas, a su posición dominante o a la injusticia del colonialismo y el racismo, redoblan conscientemente sus esfuerzos para defender su ignorancia.

Du Bois describió la forma fragmentada en que el mundo aparece en la conciencia del colonizador mostrando cómo este no ve, y de hecho elige activamente no ver, la brutalidad del colonialismo. En su exposición, desarrolla algunos paralelos con el análisis de Karl Marx del fetichismo de la mercancía. Para Marx, este concepto se refería a que el trabajador encuentra la mercancía como una entidad independiente, cuando en realidad es el producto de su trabajo. Du Bois, en cambio, muestra cómo las mercancías coloniales, utilizadas para el consumo conspicuo en Europa y América del Norte, ocultan la brutalidad de la explotación y la destrucción que se necesitaron para producirlas. Además, exhibe cómo se usaron las ciencias sociales y la historia para justificar el colonialismo y el racismo e invisibilizar aún más la experiencia de los sujetos colonizados y racializados.

Du Bois desarrolló la teoría de la doble conciencia a través de sus reflexiones sobre su propia experiencia y la experiencia de los afroestadounidenses en el sur de eeuu a principios del siglo xx. Esta teoría demuestra la importancia epistemológica de la experiencia vivida. Por eso la teoría de la doble conciencia no es solo una teoría sobre la formación de la subjetividad, sino también una teoría del conocimiento a partir del posicionamiento, en la que la posibilidad del conocimiento del mundo está dada por la posición de cada persona en relación con la línea de color. Sin embargo, Du Bois no argumenta que la posición social determina la forma de ver el mundo, sino que posiciones sociales diferentes enfrentan a las personas con determinados problemas específicos a estas posiciones, y estas experiencias moldean, aunque no determinan, nuestras visiones del mundo. De hecho, afirmaba que las respuestas a la deshumanización producida por el racismo varían desde la rebelión hasta el intento de asimilación, pasando por la posición que él adoptó: la afirmación de la identidad afrodiaspórica y la demanda de igualdad de derechos.

El capitalismo racial y colonial

Para Du Bois, el capitalismo realmente existente es una formación social global basada en las relaciones coloniales y la explotación del trabajo racializado. La coerción y la extracción de recursos de las colonias eran elementos constitutivos de la acumulación de capital en el capitalismo. Por ello, argumentaba que la esclavitud y la economía de las plantaciones fueron la base histórica sobre la que se construyó la economía industrial del siglo xix, pero agregaba que la Revolución Industrial no eliminó la explotación racializada ni el despojo colonial. Más bien, desató un nuevo periodo de expansión colonial y exacerbación del racismo global.

Du Bois desarrolló su análisis del capitalismo racial y colonial a través de su interpretación de la obra de Marx. Esta lectura lo llevó a incorporar el análisis de clase y el del capitalismo como sistema histórico8. Sin embargo, fusionó las ideas de Marx con su propio análisis de la centralidad de la línea de color en la estructuración de la modernidad, lo que dio lugar a una visión original sobre el capitalismo. Du Bois articuló su análisis del capitalismo racial y colonial en numerosos escritos, pero podemos encontrar sus ideas en su forma más desarrollada en tres de sus libros publicados en las décadas de 1930 y 1940: Black Reconstruction [Reconstrucción negra], publicado en 1935; Color and Democracy [Color y democracia], publicado en 1945; y The World and Africa [El mundo y África], publicado en 19479. En estos libros, Du Bois desarrolla el análisis del carácter colonial y racial del capitalismo histórico, las intersecciones de raza y clase, y el carácter racial del Estado10. Argumentaba que el capitalismo racial y colonial era un sistema intrínsecamente violento. Esta violencia era, por un lado, el resultado de la explotación racializada y el despojo colonial y, por otro lado, el efecto de la competencia entre potencias coloniales por colonias o esferas de influencia. El capitalismo racial y colonial era, para Du Bois, un sistema basado en la violencia estructural y real contra los colonizados y la guerra entre potencias coloniales. De hecho, lo vio como un sistema global que tomó diferentes formas en diferentes momentos. Las formas de explotación colonial y los grupos que se benefician del colonialismo cambiaron a lo largo de la historia del capitalismo, pero la explotación racializada del trabajo y la extracción colonial eran para él fundamentales para la acumulación de capital. Hasta qué punto los niveles de vida del Norte global dependen de la continuación de las políticas neocoloniales es una cuestión empírica. Pero la continuación de los mecanismos de explotación y extracción neocolonial demuestra que estos siguen siendo importantes para diversos sectores dentro de los países centrales del sistema mundial.

Du Bois desarrolló también un análisis del Estado racial y de los límites raciales de la democracia, argumentando que la clase y la raza están intrínsecamente ligadas en la política y en el Estado. En la modernidad racializada, el poder de clase es intrínsecamente poder racial. En Black Reconstruction, por ejemplo, describe el fin del periodo conocido como la Reconstrucción11 como el restablecimiento de un bloque dominante blanco en el control político del Estado estadounidense. Du Bois sostenía que el destino de los esclavos emancipados era la clave para la posibilidad de instaurar una democracia real en el país después de la Guerra Civil. Para él, la posibilidad de democratizar la sociedad estadounidense dependía del empoderamiento económico de los afroestadounidenses en el sur de eeuu, y esto dependía a su vez de darles tierras a las personas que habían sido esclavizadas. Argumentó que un bloque unido de trabajadores negros y blancos podría haber impuesto ese programa político y económico pero, nuevamente, la clase trabajadora estaba profundamente dividida a lo largo de líneas raciales.

El análisis de la política de las clases sociales debía tener en cuenta las interseccionalidades que caracterizan la experiencia vivida de diferentes grupos. Du Bois sostenía que la línea de color constituía un elemento estructurante de la subjetividad de la clase trabajadora, y que la clase trabajadora blanca estaba más interesada en defender sus privilegios raciales que en cualquier posición de clase compartida con los trabajadores racializados. La intersección de clase y raza en la experiencia vivida de los trabajadores y trabajadoras produjo profundas divisiones raciales en el movimiento obrero y llevó al fracaso del intento de democratizar la sociedad y la política en eeuu12. De manera similar, en Color and Democracy, Du Bois argumentó que la estabilidad del Estado colonial dependía de la alianza entre la burguesía metropolitana y la clase trabajadora metropolitana blancas, una alianza que incluía a los partidos socialdemócratas europeos. El carácter racial de los Estados europeos perpetuó el sistema de explotación colonial.

A menudo se plantea la pregunta de si la relación entre capitalismo y racismo es inherente al capitalismo o es una relación históricamente contingente. Desde la perspectiva de Du Bois, esta pregunta es irrelevante. Quizás sea teóricamente posible pensar en el capitalismo sin racismo, pero el capitalismo realmente existente se desarrolló en torno del racismo y el colonialismo. Du Bois abogó por una ciencia social enraizada en la historia. En su trabajo, abordó las sociedades coloniales y metropolitanas como una unidad de análisis, evitando la bifurcación analítica y el nacionalismo metodológico que caracterizan a las ciencias sociales contemporáneas. Du Bois desarrolló una metodología propia para analizar las relaciones entre lo local y lo global. Esta metodología reconoce la especificidad de los casos y la heterogeneidad de las experiencias históricas, pero al mismo tiempo afirma que los casos heterogéneos están relacionados entre sí a través de estructuras globales. Los casos individuales deben analizarse en sus especificidades particulares, pero también en su relación con los procesos históricos globales y su integración en ellos. Para Du Bois, las ciencias sociales empíricas enraizadas en la historia debían investigar las formas concretas de las relaciones entre lo global y lo local. El análisis del capitalismo racial y colonial es siempre el análisis de sus formas y desarrollos históricos concretos.

¿Quién es humano?

El colonialismo y la esclavitud pusieron la cuestión de la humanidad –¿quién es humano?– en el centro de la construcción del capitalismo histórico. Esta pregunta se convirtió en el eje central de la organización de la economía y la política de la modernidad racializada. En El negro de Filadelfia, su libro clásico de sociología urbana, Du Bois se pregunta cuáles son los problemas que afectan a las comunidades afroestadounidenses y responde:


Aun así, los problemas del Negro [Negro, en inglés] no son más irremediablemente complejos que lo que han sido otros. Sus elementos, a pesar de sus desconcertantes complicaciones, se pueden mantener claramente a la vista; ellos son, después de todo, los mismos trances alrededor de los cuales ha envejecido el mundo: la cuestión de hasta qué punto se puede entrenar y confiar en la inteligencia humana; la de si siempre hemos de tener al pobre con nosotros; la de si es posible para la mayoría de los hombres alcanzar la rectitud en la tierra; y a esto entonces se añade la pregunta de las preguntas: después de todo, ¿quiénes son los Hombres?13

Hoy reformularíamos la pregunta de las preguntas de Du Bois de este modo: ¿quién es humano? El punto de Du Bois, sin embargo, estaba claro. «¿Quién es humano?» es la pregunta central que articula las relaciones sociales, políticas y económicas en la modernidad racializada –no la única, pero la pregunta sobre la que se organizan las demás preguntas–. Du Bois sostenía que el capitalismo racial y colonial generó sus propias estructuras culturales y de conocimiento: el racismo, la clasificación racial y la colonialidad. Estas estructuras culturales y de conocimiento, a su vez, se convirtieron en una segunda naturaleza y una fuerza estructuradora del capitalismo histórico hasta hoy. Para Du Bois, la idea de «raza», tal como la conocemos hoy, es el producto de la expansión europea, la esclavitud y el colonialismo. Eso no quiere decir que no existieran diferentes regímenes de diferencia antes del colonialismo europeo, sino que no hubo anteriormente un sistema global constituido para mantener y reproducir la supremacía blanca a perpetuidad14. Las formas dominantes de ver y clasificar a los seres humanos de la modernidad racializada son producto de la esclavitud y el capitalismo colonial, pero no desaparecieron cuando se abolió la esclavitud y cayeron los imperios coloniales. Todavía informan y estructuran cómo entendemos el mundo y actuamos en él.

En The World and Africa, Du Bois argumentó que, para mantener su hegemonía cultural, el capitalismo racial y colonial creó una infraestructura de conocimiento y producción científica cuyo objetivo era transformar las desigualdades e injusticias históricas en leyes naturales y sentido común. La ciencia y la producción cultural se orientaron a justificar el orden existente. La colonialidad, es decir, las formas de conocimiento y visiones del mundo que creó el colonialismo, aún organiza las sociedades poscoloniales y la formación del conocimiento poscolonial. Para Du Bois, escribir libros como Black Reconstruction y The World and Africa era su modo de cuestionar las formas de conocimiento racistas y coloniales. En ellos hay un análisis del conocimiento y las formaciones culturales que prefigura los análisis poscoloniales y decoloniales contemporáneos. La originalidad de su planteo reside en la combinación del análisis de la colonialidad de las categorías culturales que estructuran la vida social y el conocimiento con el análisis de las estructuras económicas y políticas racializadas y coloniales del capitalismo histórico. Du Bois combinó el análisis del neocolonialismo y la colonialidad de manera relacional y no determinista.

Una preocupación clave para el pensador estadounidense fueron las posibilidades y los límites de la acción humana. Para él esta era la pregunta central sobre la que debía tratar la sociología, que él formuló como el estudio de los alcances y límites de la «ley» y el «azar». «Azar» para Du Bois significaba la indeterminación de las posibilidades de actuar sobre las circunstancias de nuestras vidas y contextos sociales, mientras que «ley» significaba las regularidades y estructuras de la vida social. Du Bois tomó prestado el lenguaje del azar del pragmatismo de William James. Pero su creencia en la capacidad de las personas para cambiar sus circunstancias surgió principalmente de su propia experiencia y de la experiencia de lucha de la diáspora africana. Esa capacidad estaba, no obstante, limitada por la presencia de una barrera estructural, la línea de color, que restringe la posibilidad de acción de las personas racializadas y colonizadas. Du Bois dedicó toda su vida como intelectual y activista a eliminar la línea de color y los límites a la posibilidad de las personas racializadas de participar en la construcción del mundo en que viven.

Emigró a Ghana en 1961, a la edad de 93 años, invitado por Kwame Nkrumah para dirigir el proyecto de edición de una Enciclopedia Africana. Este era un viejo anhelo de Du Bois, quien pensaba que la forma de combatir las distorsiones que el colonialismo creaba en el conocimiento era que la historia y la experiencia de África y la diáspora africana fueran escritas por intelectuales, académicos y activistas de la diáspora africana misma. No pudo terminar este proyecto. Du Bois murió en 1963, en Accra. Antes de morir, llegó a ver cómo los poderes coloniales se vieron obligados a renunciar a sus colonias. Intuyó, sin embargo, que la dominación colonial podría continuar por otras vías. Du Bois señalaba el peso de las deudas y los límites políticos impuestos a los países periféricos como los mecanismos principales para mantener una estructura de poder neocolonial.

Al igual que otros pensadores anticoloniales como Frantz Fanon o Amílcar Cabral, Du Bois entendió que reemplazar a los gobernantes coloniales por elites locales asociadas a antiguos poderes coloniales conduciría a nuevas formas de opresión y neocolonialismo. Creía, sin embargo, que un mundo poscolonial diferente era posible. Para él, la Conferencia de Bandung representaba el tipo de alianza y colaboración entre Asia y África que podría constituir la base para eliminar la línea de color. Hacia el final de su vida, abogaba por un socialismo panafricano, que entendía, como explicó en una carta a Nkrumah, como una combinación ecléctica de elementos de la planificación económica del bloque de países socialistas, las políticas sociales de los Estados de Bienestar de Europa occidental y las tradiciones de política comunal africanas15. Tal vez sea el fracaso del proyecto político poscolonial lo que hace que hoy se desconozca la obra de Du Bois en América Latina, aunque la de otros teóricos anticoloniales como Fanon o Aimé Cesaire sí es conocida.

Tal vez se deba al hecho de que el mundo intelectual angloparlante blanco invisibilizó la obra de Du Bois. En todo caso, la publicación de Las almas del pueblo negro y El negro de Filadelfia en español en la última década es un signo alentador y muestra un creciente interés en su obra, aunque estos son solo dos de los muchos libros que escribió. Es cierto que el mundo cambió mucho desde su muerte. Sin embargo, muchas de las cosas sobre las que pensó y a las que se enfrentó no cambiaron tanto. La pregunta de quién es humano, las estructuras racializadas y neocoloniales del capitalismo realmente existente y la colonialidad de las formas de nuestro conocimiento siguen siendo parte del mundo moderno. La obra de Du Bois puede ayudarnos a repensar esa realidad y, quién sabe, a cambiarla. Leer a Du Bois también contribuiría a superar la colonialidad y el eurocentrismo de la teoría social.

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1.

Oxford UP, Nueva York, 2007, p. 43.
2.

Para un análisis detallado de la teoría y metodología sociológica de Du Bois, v. J. Itzigsohn y K. Brown: The Sociology of W.E.B. Du Bois, NYU Press, Nueva York, 2020.
3.

Du Bois incluso editó una revista infantil, llamada The Brownies’ Book, de cuya creación se cumplieron 100 años en 2020. Esta revista no duró mucho por falta de financiamiento, pero muestra que Du Bois pensaba que había que hablarles también a los niños y jóvenes sobre la historia, la organización, la política y la identidad de la diáspora africana.
4.

M.L. King: «Honoring Dr. Du Bois Speech», 23/2/1968.
5.

Ver C. Robinson: Black Marxism, University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2000.
6.

Varios pensadores de la tradición radical negra son de la región: C.L.R. James y Erick Williams, de Trinidad, o Walter Rodney, de Guyana. Esta se inspira en la Revolución Haitiana, la más radical de las tres grandes revoluciones de fines del siglo XVIII y principios del XIX –la Revolución Francesa, la Estadounidense y la Haitiana–. Fue la única en plantear la pregunta central de la modernidad –¿quién es humano?– y promover la igualdad y la libertad de todas las personas sin distinciones de raza.
7.

W.E.B. Du Bois: Las almas del pueblo negro, Capitán Swing, Madrid, 2020. Este libro, cuyo título original en inglés es Souls of Black Folk, es una colección de ensayos publicada por primera vez en 1903 y es tal vez el más conocido de Du Bois. Su reciente publicación en español es muy importante para la difusión de su obra. Si bien existía ya una edición publicada en Cuba, era sumamente difícil de conseguir. Este libro fue también publicado en Brasil con el título As almas da gente negra (Lacerda editores, San Pablo, 1999).
8.

El pensamiento de Du Bois fue cambiando durante su vida, algo sobre lo que él escribe extensamente en sus varias obras autobiográficas. Du Bois fue siempre un crítico del colonialismo, pero su posición frente a este cambia desde una demanda de que los países coloniales contribuyan a modernizar las colonias al principio de su carrera intelectual, a fines del siglo XIX y principios del XX, a una posición claramente anticolonialista ya a partir de la Primera Guerra Mundial, pero más claramente desde la década de 1930 en adelante. Es en este periodo cuando Du Bois incorpora las ideas de Marx a su elaboración teórica.
9.

W.E.B. Du Bois: Black Reconstruction in America, The Free Press, Nueva York, 1998 y The World and Africa / Color and Democracy, Oxford UP, Nueva York, 2007.
10.

Du Bois nunca utilizó las expresiones «capitalismo racial», «capitalismo colonial», «modernidad racializada», o «Estado racial», pero eso es lo que describe y analiza en sus escritos. Para un análisis del pensamiento de Du Bois sobre el capitalismo racial y colonial, v. J. Itzigsohn y K.L. Brown: The Sociology of W.E.B. Du Bois, cit.
11.

Se conoce como periodo de Reconstrucción a los 12 años que siguieron a la Guerra Civil en EEUU. En esos años, las tropas del Norte impusieron y defendieron los derechos civiles y políticos de la población afroestadounidense en los estados del Sur. El fin de la Reconstrucción en 1877 posibilitó la creación del sistema de segregación racial conocido como «leyes Jim Crow».
12.

El análisis de la sociedad y la política estadounidense en Black Reconstruction tiene una clara actualidad. Leer este libro es como leer una historia del presente.
13.

W.E.B. Du Bois: El negro de Filadelfia, Archivos del Índice, Cali, 2013, p. 348. El negro de Filadelfia (cuyo título en ingles es The Philadelphia Negro) es uno de los dos libros de Du Bois traducidos al español. Fue publicado originalmente en 1989 y es un clásico de la sociología urbana estadounidense (aunque fue ignorado hasta hace poco por esta). Este libro muestra la metodología que proponía Du Bois para la investigación social, una metodología mixta que incluía el uso de estadísticas y métodos cualitativos (como ocurre con las metodologías mixtas actuales en las ciencias sociales), pero también daba un papel preponderante a la historia en la investigación social.
14.

En Dusk of Dawn [Crepúsculo del amanecer], uno de sus libros autobiográficos, Du Bois cuenta que cuando era joven pensaba que la racialización y el racismo eran fenómenos particulares de EEUU, pero que en sus años de estudio en Berlín, entre 1892 y 1894, entendió que se trataba de un sistema global. W.E.B. Du Bois: Dusk of Dawn, Transaction Publishers, Piscataway, 1984.
15.

Ver W.E.B. Du Bois: The Autobiography of W.E.B. Du Bois, International Publishers, Nueva York, 1968. Esta fue la última autobiografía de Du Bois, escrita a sus 90 años y publicada primero en ruso, en Moscú, en 1962, y solo en forma póstuma en inglés.

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