ELECCIONES PASO ARGENTINA 2019
El próximo domingo 11 de agosto se realizarán las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), donde se elegirá, dentro de cada fuerza política, a los candidatos para participar en las elecciones generales que tendrán lugar el 27 de octubre.
En estas elecciones las argentinas y argentinos elegirán presidente y vicepresidente de la Nación para el período 2019-2023. Para ser electa, la fórmula más votada deberá obtener más del 45% de los votos afirmativos o alcanzar más del 40% con una distancia de 10% sobre la segunda. En caso de que ninguna de las dos situaciones se cumpla, el 24 de noviembre habrá una segunda vuelta entre las dos fórmulas más votadas.
El actual presidente Mauricio Macri (2015-2019) aspira a un segundo período con la alianza oficialista Juntos por el Cambio (Cambiemos hasta 2019), en un escenario donde polariza con la alternativa que encabezan Alberto Fernández y la expresidente Cristina Fernández de Kirchner (2007-2011, 2011-2015).
En simultáneo, se renovará parcialmente la Cámara de Diputados de la Nación, donde se elegirán 130 diputados (de un total de 257) en todas las provincias del país y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). La representación es proporcional al número de habitantes de cada provincia y los legisladores electos obtendrán un mandato por 4 años (2019-2023). También se renovará un tercio del Senado Nacional, 24 senadores (de un total de 72) repartidos en CABA y las provincias de Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.
En la Cámara de Senadores serán elegidos bajo el sistema de lista incompleta los 3 escaños correspondientes a cada una de las provincias mencionadas, para un mandato de 6 años (2019- 2025). Además, excepto Santiago del Estero, todas las provincias elegirán cargos públicos provinciales. * Sociólogo (UBA), maestrando en Estudios Sociales Latinoamericanos (UBA), becario doctoral del CONICET. Integrante del Oblat. El voto es obligatorio para el conjunto de ciudadanos, exceptuando a los jóvenes entre 16 y 18 años (que votan a partir del 2012, tras la sanción de la Ley 26.774), a los adultos mayores de 70 y a los electores residentes en el exterior para quienes el voto es optativo. Para estas elecciones han sido registrados 9 candidaturas: una sola por cada fuerza electoral, donde confluyen los 40 partidos políticos reconocidos a nivel nacional.
La cantidad de partidos en Argentina es elevada y en los últimos diez años, el número no disminuyó de 30 en el orden nacional, aun pese a la reforma política de 2009 (Ley 26.571) mediante la cual se elevaron los requisitos para el reconocimiento partidario. Por su parte, el número total de electores (que alcanza los 33.193.686 de personas) se ha incrementado en un 3,18% (737.322) respecto de las elecciones presidenciales de 2015. Gran parte de los nuevos votantes es aportada por el distrito de la provincia de Buenos Aires (272.653, sumando un total de 12.280.736), cuyo peso electoral la convierte en un escenario central de la disputa.
El actual presidente Mauricio Macri (2015-2019) aspira a un segundo período con la alianza oficialista Juntos por el Cambio, integrada por Propuesta Republicana (PRO), Coalición Cívica - Afirmación para una República Igualitaria (CC-ARI) y la histórica Unión Cívica Radical (UCR), entre otras fuerzas menores. En carácter de vicepresidente acompaña la fórmula el peronista y actual senador Miguel Ángel Pichetto. El anuncio de la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner, el 18 de mayo, reconfiguró los escenarios políticos y obligó al resto de las fuerzas políticas ampliar las coaliciones, de ahí la decisión de Macri se incorporar una figura proveniente de las filas del peronismo.
En un spot que circuló por medio de las redes sociales, Cristina Fernández anunció la fórmula que colocó a Alberto Fernández, jefe de gabinete de Ministros durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y del suyo propio, como candidato a presidente y a ella como vicepresidenta, en el marco del espacio del Frente de Todos (FdT). El FdT contiene 13 fuerzas y es la alianza con mayor cantidad de partidos para la presente elección, integrada por el Partido Justicialista y otras fuerzas. El Frente Renovador se unió a la coalición, inicialmente con candidatos propios para presentar en la fórmula ejecutiva, sin embargo, poco antes del cierre del período de inscripción de candidaturas, el principal referente del espacio, Sergio Massa, declinó su candidatura presidencial para encabezar la lista de candidatos a Diputado nacional.
Tras conocerse la formación de ambas coaliciones, el ex Ministro Roberto Lavagna y el Gobernador Juan Manuel Urtubey acordaron integrar una fórmula en conjunto, conformando así Consenso Federal, que expresa el resultado de la fusión de dos espacios políticos previos: Consenso 2019, del que proviene Lavagna, y Alternativa Federal, una agrupación de gobernadores peronistas entre los cuales se contaba Urtubey. Esta es la tercera fuerza política más competitiva de cara a los comicios. Luego de su creación, mediante la reforma electoral de 2009, y desde su implementación con motivo de las elecciones presidenciales del año 2011, las PASO presentan una deuda en cuanto a uno de sus objetivos manifiestos: promover la democratización interna de los partidos políticos.
En cambio, han contribuido a la reestructuración del sistema partidario y la simplificación de la oferta electoral que, como se ha dicho, se presentaría mucho más fragmentada de no existir la instancia de elecciones primarias. En ese sentido, y en medio de un contexto de fuerte volatilidad de las preferencias políticas de casi un tercio del electorado, las PASO definirán el escenario que quede establecido de cara a las elecciones generales de octubre el cual se presenta, a priori, incierto.
No obstante lo cual, estos comicios presentan algunas particularidades notables. Una novedad histórica radica en la concurrencia de fuerzas políticas que se autoidentifican ideológicamente como de derecha, algo que no había ocurrido más que aisladamente en la historia argentina, habiendo aquellas preferido, en cambio, eufemismos tales como centro o, en los casos más explícitos, centro-derecha. Tal es el caso de los frentes NOS, Patriota y, aunque más asociado al liberalismo económico, Despertar. Otra singularidad es aportada por la reedición, a nivel de la política nacional, del Partido Autonomista Nacional (PAN), creado en 1862 y hegemónico hasta la conformación del régimen democrático en el año 1912 (a partir de la Ley 8.871, conocida como Ley Sáenz Peña) y la victoria de la UCR en las primeras elecciones presidenciales de carácter universal masculino, secreto y obligatorio (en 1916).
Pero sin duda se destaca, ante todo, la polarización en torno a dos alternativas, que encarnan, a su vez, proyectos políticos, sociales y económicos marcadamente opuestos, contando ambos con experiencias de gobierno previas: el kirchnerismo, entre los años 2003 y 2015, y el macrismo, desde 2015 hasta la fecha. Surgidos de la profunda crisis económica y social que reconfiguró el sistema político argentino entre los años 2001 y 2002, ambas fuerzas sociales comenzaron a constituir los dos polos del espectro político nacional a partir de 2007, con la elección de Macri como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, proceso que se profundizó con la integración de la UCR en la alianza Cambiemos en 2015. La originalidad de la palestra política argentina radica en que esa disputa tiene lugar, a diferencia de lo que ocurre en otros países de América Latina, en el marco de elecciones democráticas y libres de las cuales ambas fuerzas extraen su legitimidad.

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