6/09/2017

el mismo odio - 61 años -

Carta del General Valle a su esposa

Querida mía:

Con más sangre se ahogan los gritos de libertad. He sacrificado toda mi vida para el país y el ejército, y hoy la cierran con una alevosa injusticia.
Sé serena y fuerte. Dios te ayudará y yo desde el más allá seguiré velando por ustedes. No te avergüences nunca de la muerte de tu esposo, pues la causa por la que he luchado es la más humana y justa: la del Pueblo de mi Patria.

Cuida mucha a Susanita, y que después de este amargo trance encuentre resignación y mucha felicidad. Tenemos muy buenos amigos; confía en ellos, yo les he pedido que te ayuden.
Muchas cosas tendría que decirte pero las sintetizo en una sola; me has hecho muy feliz y por ello me voy de la vida con esa serenidad que me has sabido inspirar siempre.

Despídeme de todos: de tu mamá que tan buena ha sido conmigo. Te deseo mucha resignación. Sé fuerte y continúa la vida con mi recuerdo y con la frente alta, pues de nada debemos avergonzarnos.
Hoy se difama la honra y el honor; pero yo he procedido siempre con integridad. Solo pienso, que no terminamos nuestra obra en común: la felicidad de nuestra querida hija. A ti té queda el hacerlo. Sé fuerte para ello. Y por eso debes hacer frente a la vida con entereza y mucha confianza en tus fuerzas, que las sé muchas.

No me dan tiempo ni siquiera a despedirme de ti con un gran beso. Aquí te lo envío. Pongo en él mi corazón, que ha sido siempre de mi mujercita querida. En los últimos momentos no quiero tener amargura con los hombres que se olvidan de todo lo que es humano.

Mi viejita, perdóname este final de nuestra vida. Pido a Dios que te reconforte pronto para seguir luchando por nuestra hija y por vos misma. Un tropel de emocionadas palabras son las de mi despedida definitiva. Que Dios te proteja y en la resignación encuentres alivio a esta tortura. Besos y besos de tu Juanjo. Adiós mi amor.

Juan José

Susana Valle - Hija de el General Juan José Valle -

"A mi padre lo fusilan a las 22.20 del 12 de junio [de 1956]. Pude despedirme de él. Me vio llorar. Me paró. Y me pidió un pucho. Yo estaba cuando el párroco de la iglesia Santa Elena, en la calle Seguí, donde íbamos, viene a confesarlo. Era Alberto Devoto, que lloraba, pobre. Mi padre le dice a Devoto: No llore, padre, si usted me enseñó que en la otra vida se está mejor. ¡No me haga dudar ahora!. Después viene un milico y me da 12 mil pesos. Yo le dije: métase la plata en el culo. Pero mi papá dijo: 'Llevalo, no se la vamos a dejar a éstos. Dásela a tu mamá.' El cuerpo de mi padre me lo dan al otro día. Nos lo trae Devoto que después fue obispo de Goya. Lo velamos en nuestra casa llena de espías ”.

Susana sufrió persecución, privación ilegítima de la libertad, tortura y el secuestro y asesinato de su pareja.(…) esposada a una cama de mármol en la morgue de un hospital, embarazada, y sometida a picana eléctrica”. Esto le provocó el parto prematuro de mellizos, uno de ellos nació muerto y fue colocado sobre su pecho y el otro , que nació vivo, fue colocado lejos de su alcance, pero a su vista, hasta que Susana lo vio fallecer por hipotermia.

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Cómo murió Aramburu

Publicado en La Causa Peronista Nº 9 con fecha 3 de septiembre de 1974, Mario Firmenich y Norma Arrostito cuentan cómo murió Aramburu.

"ERA LA UNA y MEDIA DE LA TARDE DEL 29 DE MAYO DE 1970. 

Las radios de todo el país Interrumpieron su programación para dar cuenta de una noticia que poco después conmovería al país. "Habría sido secuestrado el Teniente General Pedro Eugenio Aramburu"....

4 comentarios:

Unknown dijo...

Memoria completa, no??

Anónimo dijo...

Andreu sabes que pasa dos un hijo de puta. para vos es lo mismo la picaba y matar 2 bebés delante de su madre por ser peronista que fusilar a Aramburu por delincuente y asesino. Cuanto le agradezco a mi viejo habernos enseñado a ser Argentinos y peronista . viva Perón y viva Nestor

Anónimo dijo...

Gloria y Honor a los Martires de Junio de 1956! Compañeros peronistas jamás los olvidaremos! Lo lamentable es que los nietos de los fusiladores hoy ocupan la casa rosada por la voluntad popular! Increible.

Anónimo dijo...

juan josé valle, susana valle: el mismo amor!