3/05/2016

informe de coyuntura socioeconómica

ALEJANDRO ROBBA
EMLIANO J. COLOMBO


 La confianza del consumidor desde la asunción del nuevo gobierno cayó 18%

 La aceleración de la inflación en los últimos tres meses determinó que una familia tipo necesita $800 más por mes para poder alimentarse.

 El poder adquisitivo se retrae, y por eso el consumo comienza a resentirse. La recesión económica, a la vuelta de la esquina.

 A pesar que el Gobierno retira pesos del mercado y sube la tasa de interés, la inflación sigue escalando.

 Los llamados “formadores de precios” trasladan menos al producto final la suba de sus costos, la aceleración de la inflación la generó el Gobierno. Los oligopolios la trasladaron a sus clientes.

 El dólar por encima de $16 impone un nuevo impulso inflacionario, previo a paritarias.

 Griesa, Singer y Cía. y el Congreso tienen la llave para abrir la canilla a un nuevo ciclo de sobreendeudamiento externo por hastaU$S 62.000 millones en los próximos cuatro años, duplicando la actual deuda externa en divisas.

En búsqueda de la ansiada confianza

El gobierno se ha propuesto generar “confianza” como objetivo principal para el crecimiento. Sin embargo, no ha logrado conseguir ni el apoyo de los consumidores ni de los “mercados”. En efecto, la confianza del consumidor se ha desplomado desde su asunción.Según el índice que elabora la Universidad Di Tella, en los últimos tres meses cayó 18 % .

Entre los factores detrás del derrumbe en la confianza de los consumidores seobserva un fuerte deterioro en la situación económica personal respecto al mes anterior (-12,4% promedio entre Capital, GBA e Interior), y respecto a su situación económica de hace un año (-10,9% promedio).
La disparada de la inflación es la principal causa del deterioro económico personal. Entre diciembre y enero los precios subieron9,4% y con el ajuste tarifario en marcha esperamos un piso del 4% para Febrero, por lo que la inflación acumularía 13,4% en solo tres meses.

La suba del dólar desde la finalización del denominado “cepo” fue del 57%, arrastrando el precio de los alimentos como la carne (+19,5%), leche (11,9%), Aceite (11,7%) y Frutas y Verduras (10,6%) que encareció un 9,4% la canasta alimentaria .

Una familia tipo en Capital Federal necesita casi $800 más por mes para alimentarse que hace tres meses atrás.

Esto evidencia que hoy el deterioro de los ingresos y del poder de compra aleja, en lugar de acercar, al gobierno de su promesa de POBREZA CERO. El equipo económico no puede controlar la inflación, después de tomar todas medidas que la aceleraron.

El consumo empieza a resentirse

El consumo empieza a evidenciar signos de debilitamiento, tanto en lo que respecta al consumo de alimentos básicos como de bienes durables. Según CAME, en Enero las ventas minoristas retrocedieron 2,3% después de diez meses consecutiva de subas. Las caídas más fuertes se notaron en artículos como electrodomésticos (-4,8%) Marroquinería (-4,5%) y Perfumería (-3,9%) así como Indumentaria (-2,7%)

El patentamiento de autos cero kilómetro registró una merma del 15% en Enero respecto al mismo mes del año anterior y lo mismo ocurrió con las ventas de motos nuevas que retrocedieron un 6,5%. 

Los despachos de cemento portland al mercado interno se derrumbaron un 7,5% en relación al mismo mes del año anterior, lo que avizora un panorama complejo para la actividad de la construcción.

El índice de actividad económica que elabora Orlando Ferreres retrocedió 1,9% en Enero, comparado con el crecimiento económico del 1,9% durante 2015 que ellos mismos estimaron. Esto corrobora que las medidas económicas están empujando a la economía a una recesión.

¿Qué explica aceleración inflacionaria? Dos visiones contrapuestas.

Entre los economistas existe un fuerte debate sobre el origen de la inflación. Por un lado, el gobierno tiene su diagnostico: el enorme déficit fiscal heredado financiado con emisión monetaria hace que haya demasiados pesos en el mercado creando un exceso de demanda de productos lo que se traslada a precios.

Por lo tanto, la reducción del financiamiento por parte del BCRA al Gobierno y el retiro del excedente de pesos en el mercado deberían hacer retroceder la inflación. Claro está, que Prat.Gay también debería bajar el déficit fiscal, de eso se trata el ajuste.

El BCRA tomo cartas en el asunto, entre el 10 de Diciembre y el 26 de Febrero el Tesoro se desprendió de $2.000 millones en lugar de recibir asistencia monetaria. Eso contrasta con el auxilio de $16.000 millones que le había pasado la anterior gestión del BCRA a las arcas nacionales. Pero además de ello, la entidad monetaria fiel a su diagnóstico de que “sobran pesos” prendió la aspiradora y retiro la suma de $71.000 millones de circulación.

Sin embargo, a pesar que el BCRA retiroesa cantidad de pesos del mercado y, tampoco le transfirió dinero al Tesoro, la inflación se disparó en los últimos tres meses a su mayor nivel desde Abril de 2014. Realidad mata diagnóstico monetarista.

El otro foco supuestamente inflacionario donde el gobierno apunta es sobre los empresarios “formadores de precios” que remarcan por encima del “precio justo” ya que tienen poder de establecer los precios casi monopólicamente. Este argumento es falso, teniendo en cuenta que la estructura de poder de mercado en los sectores industriales y comerciales es idéntica a la observada antes que asumieran las nuevas autoridades: ¿cómo era que antes los precios no se aceleraban y ahora sí?

En realidad, el nivel de intermediación comercial o “remarcación de precios” entre Octubre del año pasado y Enero de este año se redujo en lugar de incrementarse como quiere hacerle creer el gobierno a la sociedad.En efecto, el relevamiento que CAME realiza para observar la diferencia entre el precio que recibe el productor y el que paga el consumidor se ubicó en un valor de 7,1 en Enero pasado. Sin embargo, en Octubre de 2015 la diferencia de precios era 8,25 y en Noviembre 7,25 lo que significa que el nivel de remarcación bajó contribuyendo más bien a contener los precios que a subirlos.

En verdad, el gobierno anterior se fue con una inflación anual del orden de los 23,9% en el mes de Noviembre , y el macrismo la elevó por lo menos 9 puntos porcentuales (32,9% en Febrero ). Las principales causas de dicha aceleración fueron la abrupta devaluación del dólar (57%), el ajuste en las tarifas eléctricas (+585%), la eliminación de las retenciones y la liberalización de las exportaciones. Estas medidas elevaron los precios de los alimentos e insumos de importación que impactaron los costos de producción de los artículos, trasladando los empresarios dichos subas al precio final que paga el consumidor. Sumado a que la cotización siempre siguió escalando, alentando las sospechas de que el BCRA no tiene el control, las expectativas de precios siempre fueron a la suba.

La pulseada por el Dólar: los exportadores no cumplieron acuerdo con el Gobierno.

La pulseada por el precio del dólar la están ganando los grandes exportadores, que liquidaron la mitad de las divisas comprometidas con el gobierno, secando el mercado cambiario de dólares. Lo que presionó a una suba del 18,6% desde el 1º de Enero. En el informe anterior habíamos predicho que el dólar a $13 resultaba insuficiente para dichos sectores, aguardándose un valor de $15,3.

El BCRA está vendiendo desde hace ya una semana a razón de más U$S 150 millones por día para contener el valor de la divisa. Estas fuertes ventas en el mercado mayorista puso a las reservas liquidas en terapia intensiva, contabilizando el 26de Febrero pasado U$S 23.551 siendo su valor más bajo en 9 años . Esto significa una pérdida de U$S1.000 millones que desde que asumió el gobierno la conducción del Central.

La estrategia del BCRA es contener el valor del dólar por debajo de los $16, ya que pasando dicho umbral podría esperarse una nueva ola de remarcaciones de precios, encendiendo nuevos bríos a las negociaciones paritarias que se avizoran con una base sólida en 35%.

La batalla por el dólar enfrenta a sectores del poder económico. Por un lado las cerealeras, petroleras y mineras cuyos principales ingresos en moneda local dependen del valor de la divisa extranjera pulsearan con fuerza en el mercado cambiario liquidando a cuenta gotas sus ventas externas en un contexto de precios internacionales deprimidos y poca demanda de sus productos. Ya liberadas de la obligación de liquidar las divisas , los grandes exportadores con espalda financiera retacearan divisas para elevar su precio, máxime si el Gobierno lo logra estabilizarlo y convalida todas las presiones al alza.

Por otro lado, otra fracción del capital, las empresas multinacionales orientadas al mercado interno como las de Telecomunicaciones, banca extranjera, empresas de consumo masivo de retail, automotrices e inversores en el mercado inmobiliario pujarán por un dólar estable y altas tasas de interés locales. Esta combinación macroeconómica les permitirá endeudarse en moneda extranjera y expandir sus operaciones en el mercado interno revalorizando sus activos y maximizando la remisión de utilidades al exterior en moneda extranjera.

En el medio de la batalla por el dólar, el sector asalariado queda atrapado en estapelea por el excedente y sólo puede salir perjudicado. Es una puja de sectores, ninguno con fuerte vocación por el desarrollo ni por la generación de empleo, sólo los une auspiciar un nuevo proceso de sobreendeudamiento externo, como el que se viene.

El lado Buitre del arreglo

Las precipitadas y costosas –para los argentinos- negociaciones que llevó a cabo el Gobierno con los fondos buitre obedecen solo a un objetivo: financiar parte del gasto público y paliar el mayor déficit en que está incurriendo el nuevo Gobierno.

Estimamos que entre la financiación del déficit fiscal en los próximos años, la emisión de deuda para finalizar el arreglo con los fondos buitre, y el pago de la nueva deuda externa, el macrismo incrementará la deuda publica en unos U$S 93.000 millones en los próximos cuatro años.

En caso que 2/3 partes de la nueva emisión de deuda decida realizarse en moneda extranjera y el resto en pesos, la expansión del endeudamiento externo ascendería a U$S 62.000 millones hasta 2019, duplicando la actual deuda externa en divisas.

Griesa, Singer y el Congreso tienen la llave que le puede abrir al país la canilla del endeudamiento externo más grande de su historia. El Congreso tiene la última palabra. Volver al pasado hipotecando el futuro o resistir soberanamente: esta es la cuestión.

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