8/13/2014

peter pan



Pese al desenlace final sería injusto negarle al actor su capacidad de lucha. No ocultó sus problemas (“la cocaína se convirtió en mi escondite, la mayor parte de la gente busca en la cocaína un subidón. En mi caso, me echaba el freno, me daba calma”), bromeó con sus debilidades, puso humor y distancia, superó una operación de corazón y varios fracasos familiares. The New York Times aseguraba en una de sus últimas entrevistas que ahora era un hombre más introspectivo, más tranquilo y que valoraba mejor las cosas pequeñas. 
Pero no es fácil hacerse mayor. Tampoco lo es dominar a tu díscola sombra. Todos, Williams también, olvidamos con demasiada frecuencia la advertencia de J. M. Barrie al describir esa cualidad única del pequeño Peter Pan (ese personaje con quien tanto gusta comparar al actor estadounidense y cuya imposible madurez retrató enHook, de Steven Spielberg). Y es que por mucho que lo deseemos, absolutamente todos los niños “excepto uno” acaban creciendo.

No hay comentarios.: