3/02/2012

autonomía del banco central: el fin de una fábula


Ayer en su notable discurso de apertura del año legislativo Cristina terminó con una fábula neoliberal no solo local sino regional , cuya existencia real en épocas de librepensadores ni siquiera resiste un archivo. Se trata de la autonomía del Banco Central.

Sobre la deconstrucción de esta fantástica leyenda urbana, leemos esta vieja crónica de los días de plomo y respeto irrestricto a la república y la libertad :

La recesión ya arrastraba tres años, el déficit financiero ocho y ya se entraba en el noveno de un índice de dos dígitos de desocupación. Nada nuevo parecía haber bajo el sol, pero en el ánimo de la sociedad se percibía que ese 2001 tendría algo de particular.

La renuncia en octubre del año anterior del vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez asomaba como un anticipo. Cinco meses después, José Luis Machinea presentaba su dimisión como ministro de Economía y era reemplazado por quien se venía desempeñando en el área de Defensa, Ricardo López Murphy. Pero el paladín de la ortodoxia presentó un plan que se ganó el rechazo de los sindicatos, los gobernadores y hasta de sectores del propio oficialismo.

En dos semanas, el encargado de apagar el incendio fue Domingo Cavallo, que ya barruntaba su regreso a la función pública después de casi cinco años. Tras postularse él mismo como un probable jefe de Gabinete y alabar al presidente Fernando de la Rúa como "el Sarmiento del siglo XXI", el ex ministro de Carlos Menem volvió al Palacio de Hacienda en condiciones muy diferentes.

Su núcleo de acero se había desintegrado y apenas pudo conservar a Horacio Liendo como "asesor externo" y a Carlos Sánchez en una Secretaría de Industria en la que nunca estuvo cómodo. Entre sus secretarios contó con la colaboración de alguien que cobraría relevancia en el futuro: Débora Giorgi.

Lo primero que hizo Cavallo fue alabar a diputados y senadores. No fue un gesto de desprendimiento: necesitaba la urgente aprobación del impuesto al cheque, ese que él mismo había eliminado una década atrás. Tampoco fue el único caso en el que borró con el codo lo que escribió con la mano, si se recuerda que a pesar de haber sido el autor de la autonomía del Banco Central, hizo desplazar a su presidente, Pedro Pou, reemplazándolo "en comisión" por Roque Maccarone.

3 comentarios:

Nando Bonatto dijo...

En la misma onda otro Marxista,Daniel Marx,jjejej

alternativapopular dijo...

Muy buena nota, me gustaría poder leer algo mas sobre la temática.

Ciencia Critica dijo...

Amigos del blog pamplinas, los invito a leer este articulo
http://cienciacriticaenargentina.blogspot.com/2012/03/el-tren-hacia-la-muerte-un-viaje-sobre_1669.html